Acerca de la dermatitis de la vulva

Descripción general

La dermatitis vulvar es un problema de la piel que causa comezón, enrojecimiento, irritación e inflamación en la vulva (la parte externa de los genitales). Es un tipo de dermatitis, es decir, inflamación de la piel. Puede desencadenarse por irritantes, sustancias que causan alergia, infecciones o por otros problemas de la piel como el eczema o la psoriasis.

Los irritantes comunes incluyen jabones fuertes, productos de higiene con perfume, ropa ajustada, humedad por mucho tiempo y ciertas telas. Algunas infecciones, como la infección por hongos (candidiasis) o la vaginosis bacteriana (infección bacteriana en la vagina), también pueden contribuir a la irritación vulvar. Las personas con alergias o piel sensible pueden tener más riesgo de presentar esta afección.

Los síntomas suelen incluir comezón, enrojecimiento, ardor, hinchazón o dolor/sensibilidad. Aunque no siempre se puede prevenir, evitar los irritantes comunes y usar productos suaves y sin fragancia puede ayudar a reducir el riesgo.

La dermatitis vulvar tiene tratamiento, y el enfoque depende de la causa. El tratamiento puede incluir medicamentos de uso tópico (cremas o pomadas), tratamientos contra hongos o contra bacterias, o cambios en sus hábitos diarios. Si los síntomas persisten o empeoran, es importante que consulte a un profesional de la salud para determinar el mejor plan de tratamiento.

Causas y factores de riesgo

La dermatitis vulvar (irritación e inflamación de la piel de la vulva) puede deberse a varios factores, como:

  • Fricción por ropa ajustada, relaciones sexuales o actividades repetitivas como correr o andar en bicicleta, que pueden irritar la piel
  • Cambios hormonales, como en la menopausia, el embarazo o los ciclos menstruales, que pueden afectar la sensibilidad de la piel
  • Irritantes, como jabones fuertes, productos de higiene con perfume, duchas vaginales o detergentes usados en la ropa interior
  • Infecciones, como infecciones por hongos, vaginosis bacteriana o infecciones de transmisión sexual (ITS), que pueden causar inflamación y molestia
  • Alergias a telas, productos de cuidado personal, látex o ciertos medicamentos, que pueden provocar reacciones en la piel
  • Enfermedades inflamatorias de la piel, como eccema (dermatitis atópica), psoriasis, liquen escleroso o liquen plano, que pueden causar picazón, resequedad o irritación
  • Humedad excesiva, a menudo por ropa interior ajustada, humedad prolongada (sudor, escapes de orina) o uso diario de protectores, que atrapan la humedad y causan irritación

Factores de riesgo no modificables de la dermatitis vulvar (no se pueden cambiar ni controlar). Incluyen:

  • Antecedentes familiares de eccema (dermatitis atópica) u otras enfermedades inflamatorias de la piel
  • Factores genéticos asociados con un sistema inmunitario demasiado activo, como en el eccema o la psoriasis
  • Antecedentes personales de enfermedades inflamatorias crónicas de la piel, como psoriasis, liquen escleroso o liquen plano

Factores de riesgo modificables de la dermatitis vulvar (se pueden cambiar o controlar). Incluyen:

  • Exposición a irritantes y alérgenos:
  • Toallitas húmedas para bebé
  • Lubricantes con perfume
  • Espermicidas
  • Productos perfumados
  • Jabones o limpiadores fuertes
  • Duchas vaginales
  • Ropa y factores relacionados con la humedad:
  • Uso diario de protectores
  • Uso de ropa interior de nailon
  • Uso de ropa ajustada
  • Humedad excesiva por la ropa interior
  • Humedad prolongada (sudor, escapes de orina)
  • Infecciones en el área genital, como:
  • Candida albicans (infección por hongos)
  • Vaginosis bacteriana
  • Oxiuros (lombrices)
  • Sarna
  • ITS que causan irritación, como herpes o clamidia
  • Estrés emocional

Importante: si usted tiene síntomas de dermatitis vulvar que no mejoran o empeoran con el tiempo, comuníquese con un profesional de la salud. Puede haber otras causas que necesiten atención médica.

Síntomas

Los síntomas de la dermatitis vulvar pueden variar según la causa y la etapa. Estos son los síntomas más comunes de la dermatitis vulvar:

  • Picazón de moderada a intensa
  • Ardor o dolor al tacto en la vulva
  • Hinchazón de la vulva
  • Dolor o molestia durante las relaciones sexuales
  • Irritación
  • Piel roja o inflamada
  • Zonas de piel que se sienten más gruesas que la piel de alrededor (engrosamiento llamado liquenificación)
  • Sensación de piel en carne viva o dolorida en la zona de la vulva

Es importante saber que estos síntomas no son exclusivos de la dermatitis vulvar y también pueden presentarse con otros problemas de salud. Si presenta síntomas inusuales o le preocupan sus síntomas, se recomienda consultar a un profesional de la salud para una evaluación. Esta persona puede darle un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas.

Diagnóstico

Para diagnosticar la dermatitis vulvar, el personal de salud suele realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica: El profesional de la salud le preguntará sobre enfermedades previas, alergias, sensibilidad de la piel y problemas vaginales o de la vulva en el pasado, para identificar posibles desencadenantes.
  • Examen físico: El profesional revisará la vulva para buscar signos de inflamación, enrojecimiento, hinchazón, dolor o flujo anormal.
  • Examen pélvico: Permite evaluar los genitales externos y los órganos reproductores internos para ver si hay inflamación, irritación o infección.

Se pueden recomendar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Prueba de pH vaginal: Un pH más alto en la vagina puede indicar algunos tipos de infecciones vaginales, como vaginosis bacteriana (VB) o tricomoniasis. En esta prueba, se aplica una muestra de flujo vaginal a una tira de pH; el cambio de color muestra el nivel de pH. Esta prueba por sí sola no es concluyente y debe usarse junto con otras pruebas.
  • Examen en fresco del flujo vaginal: El profesional puede observar una muestra de flujo vaginal al microscopio. Esto ayuda a identificar microorganismos infecciosos como levaduras (hongos) o bacterias.
  • Muestras de orina o de flujo vaginal: En algunos casos, se pueden tomar muestras de orina o de flujo para descartar infecciones u otros problemas que puedan causar los síntomas.
  • Prueba del parche: Si se sospecha dermatitis de contacto como causa de la dermatitis vulvar, puede hacerse una prueba del parche. Se colocan pequeños parches con posibles alérgenos (sustancias que causan alergia) sobre la piel para ver si hay una reacción alérgica.
  • Biopsia de piel: Si se necesita más estudio, se puede hacer una biopsia de piel. Se extrae una pequeña muestra de la piel afectada y se envía al laboratorio para su análisis. Esto ayuda a saber si los síntomas se deben a eccema (inflamación de la piel) u otra afección.
  • Cultivo de piel: Para descartar una causa infecciosa, se puede hacer un cultivo tomando una muestra del área afectada con un hisopo estéril de algodón. La muestra se envía al laboratorio para su análisis.

Es importante buscar un diagnóstico con un profesional de la salud para identificar la causa de sus síntomas y recibir el tratamiento adecuado.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de la dermatitis vulvar (irritación de la piel de la vulva) son reducir los síntomas, controlar la afección y mejorar su calidad de vida. Estos son los tratamientos y cómo ayudan a lograr estas metas:

Cuidados propios y cambios en sus hábitos de salud:

  • Evitar desencadenantes: Identifique y evite sustancias o actividades que puedan provocar o empeorar la dermatitis vulvar. Lleve un registro detallado de lo que hace cada día para ayudar a encontrarlos.
  • Usar telas suaves: Elegir ropa de telas suaves, como algodón, puede ayudar a reducir la irritación.
  • Evitar baños o duchas muy calientes: El agua muy caliente quita los aceites naturales de la piel y empeora la resequedad y la irritación.

Medicamentos:

  • Cremas tópicas con esteroides: Estas cremas, como la hidrocortisona, se aplican directamente en el área afectada para aliviar la comezón y bajar la inflamación.
  • Tópicos sin esteroides que regulan la inmunidad: Son medicinas que se aplican en la piel y ayudan a regular la respuesta de defensa de la piel, bajando la inflamación sin usar esteroides.
  • Antifúngicos (medicinas contra hongos): Tratan infecciones por hongos que pueden contribuir a la dermatitis.
  • Antihistamínicos: Ayudan a aliviar la comezón y a reducir reacciones alérgicas.

Otros tratamientos:

  • Vaselina o pasta de zinc: Aplicarlas en el área afectada ayuda a sanar la piel y a formar una barrera protectora contra más irritación. Actúan como emolientes (humectan y suavizan la piel).

Es importante saber que el tratamiento puede cambiar según la causa. Por ejemplo, si se trata de dermatitis por contacto o una reacción alérgica, puede ser necesario cambiar de jabones o detergentes para evitar irritantes. Si hay una infección, un médico puede recetar medicamentos. Consulte siempre con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre medicamentos, dosis y posibles efectos secundarios.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.

Evolución o complicaciones

La dermatitis vulvar es un problema de la piel alrededor de la vulva, que es la parte externa de los genitales femeninos. Puede causar comezón, enrojecimiento, hinchazón y molestias. La evolución de la dermatitis vulvar varía según la persona. En algunos casos mejora sola con el tiempo; en otros se hace crónica (de larga duración).

Las complicaciones de la dermatitis vulvar pueden incluir:

  • Infecciones bacterianas: Rascarse la piel irritada puede causar pequeñas grietas. Por ahí entran bacterias y producen infección. Estas infecciones empeoran los síntomas y hacen más difícil controlarlos.
  • Infecciones por hongos: La dermatitis vulvar puede favorecer el crecimiento de levaduras y causar infecciones vaginales por hongos (candidiasis). Estas infecciones causan más molestias y requieren tratamiento específico.
  • Engrosamiento de la piel: La inflamación y el rascado por mucho tiempo pueden engrosar la piel del área afectada. Esta piel engrosada responde menos al tratamiento y puede empeorar los síntomas.
  • Inflamación crónica: La inflamación prolongada de la piel de la vulva puede causar dolor y molestias crónicas. También puede dar niveles altos de proteínas en la sangre y anemia.
  • Impacto emocional: La comezón, el ardor y las molestias constantes asociadas con la dermatitis vaginal pueden afectar su calidad de vida. Pueden causar problemas para dormir, ansiedad, depresión o dificultad para realizar actividades diarias.

El tratamiento puede ayudar a controlar la dermatitis vulvar y a mejorar su calidad de vida al reducir los síntomas. Sin embargo, la respuesta al tratamiento es diferente en cada persona. Es esencial consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y opciones de tratamiento personalizados.