Sobre la infección del útero

Descripción general
La infección del útero, también llamada endometritis, es cuando bacterias infectan el útero. Esto puede causar inflamación, cicatrización lenta después del parto y problemas en embarazos futuros. La gravedad de la infección depende de cuántas bacterias haya y de qué tan agresivas sean, y también de la salud del útero y de sus defensas naturales. Las defensas básicas del cuerpo (sistema inmunitario innato) son clave para reconocer y eliminar los gérmenes que invaden.
Causas y factores de riesgo

Las infecciones del útero pueden tener varias causas. La causa principal es la presencia de bacterias que causan enfermedad (patógenas) en el útero. Esto produce inflamación y altera el funcionamiento normal del aparato reproductor. Otras causas comunes incluyen:

  • Involución uterina retrasada (proceso en que el útero vuelve a su tamaño normal después del parto)
  • Disminución de la producción de la hormona luteinizante por la hipófisis (glándula en el cerebro)
  • Alteración del crecimiento y la función de los folículos ováricos después del parto (sacos pequeños en los ovarios donde crecen los óvulos)
  • Respuesta débil del sistema inmunitario

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Entre ellos:

  • Haber tenido cirugías antes
  • Haber tenido ruptura prematura de membranas (se rompe la bolsa de agua antes de tiempo)
  • Sangrado vaginal
  • Placenta previa (cuando la placenta cubre en parte o por completo el cuello del útero)
  • Desprendimiento de placenta (cuando la placenta se separa del útero antes del parto)
  • Inserción marginal del cordón umbilical (cuando el cordón se une al borde de la placenta y no al centro)
  • Hiperdistensión uterina (el útero está muy agrandado por embarazo múltiple o por demasiado líquido amniótico)

Los factores de riesgo modificables son los que sí se pueden cambiar o influir. Entre ellos:

  • Inflamación o infección del cuello del útero y la vagina
  • Debilidad del cuello del útero, que puede causar parto prematuro o pérdida del embarazo
  • Fumar
  • Amniocentesis (procedimiento para tomar líquido amniótico para análisis)
  • Biopsia de vellosidades coriónicas (procedimiento para tomar una pequeña muestra de la placenta para análisis)
  • Tener relaciones sexuales (sexo)
  • Falta de vitamina C y minerales
  • Exámenes repetidos del cuello del útero

Si le preocupa su riesgo de infecciones uterinas o cualquier otra afección, consulte a su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

Los síntomas de la infección del útero pueden variar según la etapa, cómo va avanzando o la gravedad de la infección. Estos son los síntomas más comunes:

  • Sangrado vaginal inusual: puede incluir sangrado después de la menopausia, periodos muy abundantes o irregulares, o sangrado entre periodos.
  • Secreción vaginal inusual o con mal olor

Síntomas que pueden aparecer en etapas más avanzadas, cuando la infección avanza o es más grave:

  • Dolor pélvico y cólicos
  • Hinchazón del abdomen y sensación de llenura poco después de comer
  • Cambios en la forma de orinar o evacuar
  • Sangre en la orina
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Pérdida de peso
  • Un bulto en la parte baja del abdomen

Es importante saber que estos síntomas también pueden deberse a otras enfermedades o problemas de salud, por lo que es esencial consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico correcto. Si presenta alguno de estos síntomas, busque atención médica para una evaluación.

Diagnóstico

Para diagnosticar una infección del útero, los médicos pueden usar una combinación de exámenes, pruebas y procedimientos. Algunos comunes son:

  • Historial médico y examen pélvico: El médico le hará preguntas sobre su historial médico. También puede hacer un examen pélvico para revisar el útero, el cuello del útero y otros órganos de la pelvis y ver si hay algo anormal.
  • Ultrasonido pélvico: Esta prueba de imagen usa ondas sonoras para crear imágenes del útero y las zonas alrededor. Ayuda a ver señales de infección u otros problemas.
  • Ultrasonido transvaginal: Es parecido al ultrasonido pélvico, pero se introduce una sonda pequeña en la vagina para ver de cerca el útero y los ovarios.
  • Histeroscopia: En este procedimiento, se introduce un tubo delgado con una cámara por el cuello del útero hacia el útero para revisar su revestimiento y buscar señales de infección u otras anomalías.
  • Biopsia endometrial: Se toma una pequeña muestra de tejido del revestimiento del útero (endometrio) para buscar infección o células anormales.

Además de estas pruebas, si los médicos sospechan que la infección se ha propagado o es más grave, pueden pedir más estudios. Estos pueden incluir:

  • Radiografía de tórax: Esta imagen ayuda a saber si la infección llegó a los pulmones.
  • Tomografía computarizada (TC): La TC da imágenes detalladas del abdomen y la pelvis y ayuda a evaluar la extensión de la infección.
  • Resonancia magnética (RM): La RM usa imanes potentes y ondas de radio para crear imágenes detalladas de la pelvis. Ayuda a detectar si la infección se ha extendido u otras complicaciones.
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP): La TEP identifica áreas con alta actividad metabólica, lo que puede indicar infección o crecimiento de un tumor.
  • Cistoscopia: En este procedimiento, se introduce un tubo delgado con una cámara en la vejiga para buscar señales de infección u otros problemas.

No todas las personas necesitan todas estas pruebas. Las pruebas y exámenes recomendados dependen de sus síntomas, sus factores de riesgo y su historial médico. Los médicos harán recomendaciones personalizadas según su situación. Si algún síntoma empeora o cambia después del primer examen, es muy importante que consulte de nuevo con un profesional de salud para una evaluación adicional.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la infección del útero, también conocida como endometritis, son eliminar la infección, reducir la inflamación del útero y prevenir complicaciones. A continuación se explican los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

  • Antibióticos: estos medicamentos combaten las bacterias que inflaman el revestimiento del útero. Son la base del tratamiento de la endometritis. Según la gravedad de la infección, los antibióticos pueden tomarse por vía oral o administrarse por vía intravenosa en el hospital. Los antibióticos ayudan a matar las bacterias y a eliminar la infección del útero. Si aún hay señales de infección, es posible que le receten un antibiótico distinto.
  • Tratamiento de las parejas sexuales: si la endometritis se debe a una infección de transmisión sexual (ITS), es importante tratar también a su(s) pareja(s) sexual(es). Esto ayuda a prevenir la reinfección y a evitar que la infección se siga propagando.
  • Pruebas de laboratorio: después de terminar el tratamiento con antibióticos, pueden hacer pruebas adicionales, como cultivos del cuello del útero o una biopsia del endometrio (toma de una pequeña muestra del revestimiento del útero), para confirmar que la infección se haya ido por completo.
  • Cirugía para retirar tejido: en algunos casos, si queda tejido dentro del útero después del parto o de la pérdida del embarazo, puede ser necesario un procedimiento quirúrgico para retirarlo. Esto ayuda a eliminar posibles focos de infección y a favorecer la recuperación.
  • Tratamiento de abscesos: en casos poco comunes, puede formarse un absceso (acumulación de líquido infectado o pus) en el abdomen por la infección del útero. En esas situaciones, puede ser necesario operar o hacer una aspiración con aguja para sacar el líquido o el pus del absceso.

Estos tratamientos trabajan en conjunto para eliminar la infección, reducir la inflamación y prevenir complicaciones relacionadas con las infecciones del útero. Es importante seguir el plan de tratamiento recomendado y terminar todo el tratamiento con antibióticos para asegurar un buen resultado. Además, mantener una buena higiene y practicar sexo seguro puede ayudar a prevenir infecciones futuras.

Evolución o complicaciones

Las infecciones del útero pueden causar complicaciones, incluso afectar el embarazo de forma importante.

Cómo progresa una infección del útero:

  • A menudo ocurren cuando bacterias de la vagina llegan al útero. Una infección vaginal sin tratar aumenta el riesgo de infección del útero.
  • Si no se trata, la infección puede avanzar y afectar la placenta, dañar al bebé en desarrollo, causar parto prematuro o provocar defectos de nacimiento. En algunos casos, puede hacer que el parto sea más peligroso y difícil.
  • Los síntomas graves pueden causar fallo de órganos y otras complicaciones que ponen en riesgo la vida.

Las complicaciones de una infección del útero incluyen:

  • Anemia por pérdida de sangre
  • Perforación (un agujero) en el útero, que puede ocurrir durante ciertos procedimientos, como la dilatación y legrado (D y L) o la biopsia del endometrio
  • Problemas a causa de cirugías, radiación y quimioterapia

Es clave diagnosticar y tratar con antibióticos lo antes posible para evitar que la infección empeore y reducir el riesgo de complicaciones.

Recuerde que la situación de cada persona es única. Si sospecha que tiene una infección del útero o presenta síntomas preocupantes durante el embarazo, consulte con su profesional de la salud. Su profesional podrá darle orientación, hacer un diagnóstico preciso y recomendar opciones de tratamiento adecuadas.