Acerca de los fibromas uterinos
Los miomas uterinos, también llamados leiomiomas uterinos o fibromas, son crecimientos que se forman en el útero (matriz). La mayoría son tumores benignos (no cancerosos) hechos de tejido conectivo fibroso y células de músculo liso. Los miomas cancerosos, llamados leiomiosarcomas (un tipo de cáncer), son poco frecuentes.
Los miomas varían en tamaño: pueden ser tan pequeños como una semilla o más grandes que un pomelo (toronja). Son muy comunes. Se estima que entre 20 y 80 de cada 100 mujeres pueden tener miomas para cuando cumplen 50 años. Aunque la mayoría no son cancerosos ni ponen en riesgo la vida, a veces pueden causar problemas de salud. Solo cerca de 1 de cada 3 miomas es lo bastante grande para detectarse en un examen físico, por lo que a menudo no se diagnostican. Algunas mujeres tienen un solo mioma; otras tienen varios crecimientos.
Los fibromas uterinos (miomas) son tumores no cancerosos que se forman en el útero. Aunque la causa exacta no se conoce, varios factores pueden contribuir a que aparezcan.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar), como:
- Antecedentes familiares: Si alguien en su familia ha tenido fibromas, usted puede tener un riesgo más alto de desarrollarlos.
- Edad: Los fibromas uterinos son más comunes en mujeres entre 30 y 50 años. Son menos frecuentes en mujeres menores de 20 años.
- Etnia: Los estudios muestran que las personas de ascendencia africana tienen un riesgo más alto de presentar fibromas uterinos que otros grupos étnicos. No se sabe bien por qué.
Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar), como:
- Hormonas: Un desequilibrio hormonal, en especial exceso de estrógeno y progesterona, se ha relacionado con los fibromas. Estas hormonas pueden estimular el crecimiento del tejido del fibroma.
- Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad se ha asociado con un mayor riesgo de fibromas. Esto puede deberse a que las células de grasa producen estrógeno, lo que puede causar desequilibrios hormonales.
- Menstruación temprana: Empezar su periodo a una edad temprana (10 años o menos) puede aumentar el riesgo.
- No haber estado embarazada: Nunca haber estado embarazada también se ha asociado con un mayor riesgo de fibromas.
- Deficiencia de vitamina D: Las investigaciones sugieren que tener niveles bajos de vitamina D puede aumentar el riesgo de fibromas.
Si le preocupa su riesgo de tener fibromas uterinos o cualquier otra afección de salud, consulte con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
La mayoría de los miomas (fibromas) uterinos no causan síntomas notables. Sin embargo, en algunas personas pueden provocar molestias y otras complicaciones. Estos son los síntomas tempranos más comunes de los miomas uterinos:
- Menstruaciones abundantes: Algunas personas con miomas pueden tener sangrado menstrual abundante, también llamado menorragia. Esto puede causar anemia, que es cuando tiene pocas células rojas en la sangre.
- Menstruaciones dolorosas: Otro síntoma común es la dismenorrea, que es dolor durante la menstruación. Puede ir de molestia leve a cólicos intensos.
Síntomas asociados con mayor gravedad o con miomas uterinos más grandes:
- Dolor en la parte baja de la espalda o en las piernas: Los miomas pueden causar dolor lumbar o dolor en las piernas. Esta molestia puede ser constante o ir y venir.
- Estreñimiento: En algunos casos, los miomas pueden presionar los intestinos y causar estreñimiento (dificultad para evacuar).
- Molestia o sensación de llenura en la parte baja del abdomen: A medida que los miomas crecen, pueden causar esa sensación en la parte baja del abdomen.
- Orinar con frecuencia: Los miomas que presionan la vejiga pueden hacer que orine más veces al día.
- Dolor durante las relaciones sexuales: Algunas personas con miomas pueden sentir dolor durante las relaciones sexuales, llamado dispareunia.
- Dificultades durante el embarazo y el parto: Las personas con miomas pueden tener más riesgo de necesitar una cesárea.
Para diagnosticar los miomas uterinos (fibromas), los profesionales de la salud usan varios exámenes, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:
- Examen físico: Su profesional de la salud puede presionar con la mano su abdomen para sentir si hay algo anormal. Sin embargo, esto no siempre confirma si hay miomas.
- Ecografía (ultrasonido): Es una prueba común para diagnosticar miomas uterinos. Se puede hacer de dos maneras: ecografía transabdominal (sobre el abdomen) o ecografía transvaginal (con una sonda que se coloca en la vagina). La ecografía ayuda a ver el tamaño, la ubicación y cuántos miomas hay en el útero.
- Histeroscopia: Durante este procedimiento, su profesional de la salud inserta un tubo delgado con luz y cámara a través del cuello uterino y hacia el útero. Esto permite revisar las paredes del útero y las entradas de las trompas de Falopio. También pueden tomar una muestra de tejido para más pruebas.
- Sonohisterografía: Su profesional de la salud usa solución salina estéril para expandir la cavidad del útero. Así se obtienen mejores imágenes de los miomas durante la ecografía.
- Histerosalpingografía: Esta prueba usa un tinte para resaltar el útero y las trompas de Falopio en una radiografía. Ayuda a saber si hay obstrucciones en las trompas.
- Resonancia magnética (RM): La RM ofrece imágenes detalladas del tamaño y la ubicación de los miomas en el útero. Puede ayudar a determinar la etapa o la gravedad de los miomas uterinos.
- Laparoscopia: Su profesional de la salud inserta un tubo delgado con cámara por una pequeña incisión debajo del ombligo para ver si hay miomas fuera del útero.
Es importante hablar con su profesional de la salud sobre sus síntomas y sus preocupaciones, para que le recomienden las pruebas adecuadas y logren un diagnóstico preciso. Recuerde: ¡usted tiene derecho a defender su propia salud!
Las metas del tratamiento de los miomas uterinos son aliviar los síntomas, preservar la fertilidad y mejorar la calidad de vida. Hay varias opciones de tratamiento, entre ellas:
- Antiprogestágenos y estrógenos: Estos medicamentos ayudan a reducir el tamaño de los miomas o a frenar su crecimiento. Lo logran al actuar sobre la dependencia de los miomas de las hormonas sexuales.
- Acupuntura: Es una terapia alternativa que ha mostrado resultados prometedores en el tratamiento de los miomas uterinos. Consiste en insertar agujas muy delgadas en puntos específicos del cuerpo para favorecer la curación y aliviar los síntomas.
- Procedimientos terapéuticos:
- Embolización de la arteria uterina (EAU): Este procedimiento bloquea el flujo de sangre a los miomas, lo que hace que se encojan y alivia los síntomas.
- Ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU): El HIFU usa ondas de ultrasonido focalizadas para calentar y destruir el tejido del mioma, lo que ayuda a aliviar los síntomas.
- Ablación por radiofrecuencia (ARF): La ARF utiliza calor generado por energía de radiofrecuencia para destruir el tejido del mioma.
- Los procedimientos quirúrgicos se consideran los métodos de tratamiento más eficaces, pero pueden ser más invasivos y causar molestias y riesgos. Los procedimientos para los miomas uterinos incluyen:
- Histerectomía (extirpación del útero)
- Miomectomía laparoscópica (extirpación de miomas por incisiones pequeñas)
- Miomectomía histeroscópica (extirpación de miomas a través del cuello uterino)
- Miomectomía abierta (extirpación de miomas por una incisión más grande)
Es importante saber que la elección del tratamiento depende de sus síntomas y de las características específicas de sus miomas. Aunque la cirugía suele ser la opción principal, los enfoques no quirúrgicos, como los medicamentos y los procedimientos terapéuticos, también pueden ser eficaces para manejar los miomas uterinos.
Los miomas uterinos (fibromas) son tumores no cancerosos que afectan el útero. Se forman por el crecimiento del músculo liso del útero (la pared muscular del útero). Su evolución varía de una persona a otra, pero por lo general crecen lento con el tiempo.
A veces pueden causar complicaciones, aunque no es común. Algunas son:
- Sangrado menstrual abundante: los miomas pueden causar sangrado fuerte y por más días. Esto puede afectar su calidad de vida.
- Anemia: perder mucha sangre puede causar anemia, que es tener pocos glóbulos rojos. La anemia puede causar cansancio, debilidad y otros síntomas.
- Hinchazón y molestias en el abdomen bajo: los miomas grandes pueden causar sensación de llenura e incomodidad.
- Problemas del intestino: los miomas cerca del intestino pueden causar estreñimiento o dolor al evacuar.
- Infecciones urinarias: algunas personas pueden tener infecciones de las vías urinarias por los miomas.
- Complicaciones en el embarazo: a veces pueden causar parto prematuro, problemas durante el trabajo de parto y pérdida del embarazo. Esto sucede porque los niveles de estrógeno suben mucho durante el embarazo.
Es importante saber que los miomas uterinos casi siempre son benignos. Hable con su proveedor de atención médica para decidir el mejor tratamiento para su caso. Le dará recomendaciones personalizadas según el tamaño y la ubicación de los miomas, sus síntomas y sus planes de fertilidad en el futuro. Recuerde preguntar siempre a su proveedor sobre cualquier remedio casero o medicina de venta libre antes de usarlos.