Acerca de la endometriosis rectovaginal
Las causas exactas de la endometriosis rectovaginal (cuando tejido parecido al del revestimiento del útero crece entre el recto y la vagina) no se entienden por completo, pero hay algunas teorías. Una teoría común es la menstruación retrógrada, cuando la sangre menstrual fluye hacia atrás por las trompas de Falopio y entra a la pelvis, y deja tejido parecido al endometrio (el revestimiento interno del útero) en otras zonas. Sin embargo, no todas las mujeres que tienen menstruación retrógrada desarrollan endometriosis. Se cree que el sistema inmunitario puede influir en el desarrollo de esta afección. Otros posibles factores son cambios en las células, inflamación y cirugías en la pelvis.
Los factores de riesgo que no se pueden cambiar ni controlar incluyen:
- Antecedentes familiares: Tener una familiar cercana con endometriosis aumenta el riesgo de desarrollar la afección.
- Edad: El riesgo de desarrollar endometriosis aumenta con la edad.
Los factores de riesgo que sí se pueden cambiar incluyen:
- Factores hormonales: Las hormonas pueden afectar cómo se desarrolla y crece la endometriosis.
- Factores del estilo de vida: Una alimentación poco saludable y la falta de actividad física pueden aumentar el riesgo de desarrollar endometriosis.
Estos factores de riesgo se refieren al desarrollo de la endometriosis en general y no específicamente a la endometriosis rectovaginal. Es importante saber que estos factores pueden variar de una persona a otra, y no todas las personas con estos factores desarrollarán endometriosis. Siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los primeros síntomas más comunes de la endometriosis rectovaginal (cuando tejido parecido al revestimiento del útero crece entre el recto y la vagina) incluyen:
- Dolor en la pelvis
- Dolor con la menstruación
- Dolor durante o después de tener relaciones sexuales
- Dolor al evacuar (ir al baño)
A medida que la endometriosis rectovaginal avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Sangrado por el recto, que puede ocurrir al mismo tiempo que su menstruación
- Tener que hacer fuerza para evacuar
- Estreñimiento o diarrea
- Dolor fuerte en el abdomen
- Hinchazón en el abdomen, la vagina, el recto o el perineo (área entre la vagina y el ano)
- Distensión abdominal (abdomen hinchado) y retención de líquidos
Es importante saber que no todas las personas con endometriosis rectovaginal tendrán todos estos síntomas. La intensidad de los síntomas no siempre refleja cuánto le puede afectar esta afección. Si tiene alguno de estos síntomas, le recomendamos consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico y manejo adecuados.
Para diagnosticar la endometriosis rectovaginal, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes y síntomas: Le harán preguntas detalladas sobre su salud y todos sus síntomas para ver si deben considerarse otras posibles causas.
- Exploración física: Incluye un examen pélvico completo para buscar cambios anormales o señales de endometriosis.
- Ultrasonido: Usa ondas de sonido para crear imágenes de los órganos pélvicos. Puede ayudar a identificar quistes relacionados con la endometriosis en los ovarios y defectos de nacimiento que contribuyan al problema.
- Resonancia magnética (RM): Ofrece imágenes detalladas de la pelvis y ayuda a ver qué tan extendida está la endometriosis y en qué lugares.
- Laparoscopia: Esta cirugía de mínima invasión se considera la mejor prueba para confirmar la endometriosis. El equipo médico introduce una cámara por un corte pequeño en la parte baja del abdomen (pelvis) para verla y confirmarla.
Para saber qué tan extendida o grave es la endometriosis rectovaginal, otras pruebas y procedimientos pueden incluir:
- Cistoscopia: Si se sospecha que la endometriosis afecta la vejiga, se puede hacer una cistoscopia para revisar si hay señales de endometriosis en la vejiga.
- Colonoscopia: Permite ver el intestino grueso para buscar señales de que la endometriosis lo esté invadiendo. Que la endometriosis atraviese la pared del intestino es raro, por eso esta prueba no se hace con frecuencia.
- Ultrasonido transvaginal con contraste de agua rectal: Esta técnica especial de ultrasonido se usa cuando la endometriosis es profunda. Ayuda a detectar zonas afectadas en el intestino y a evaluar su avance.
Recuerde: hable de estas pruebas y procedimientos con su profesional de salud, quien puede darle orientación personalizada según su situación.
Los objetivos del tratamiento de la endometriosis rectovaginal son:
- Control del dolor: aliviar el dolor causado por la afección.
- Mejorar los síntomas: reducir el dolor pélvico, el dolor al evacuar y el dolor durante las relaciones sexuales.
- Preservar la fertilidad: en quienes desean embarazarse, enfocar el tratamiento en conservar la fertilidad y aumentar las posibilidades de un embarazo exitoso.
Posibles opciones de tratamiento:
- Medicamentos:
- Antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y anticonceptivos orales combinados. Con frecuencia son la primera opción para controlar los síntomas.
- Métodos solo con progestina, como la minipíldora o el acetato de medroxiprogesterona de depósito (DMPA). Crean un ambiente con más progestina y hacen que el tejido parecido al endometrio se encoja.
- Agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH), si otros tratamientos no funcionan. Disminuyen la producción de hormonas y causan un estado temporal parecido a la menopausia.
- Cirugía:
- Cirugía laparoscópica (cirugía con pequeños cortes y cámara) para quitar adherencias (bandas de tejido cicatricial) y lesiones de la endometriosis. Esto puede aliviar los síntomas y mejorar la fertilidad.
- Ablación (destruir el tejido) y escisión quirúrgica (extirpar el tejido) para quitar las lesiones de endometriosis. Puede no ser adecuado en formas avanzadas de la enfermedad.
- Cambios en el estilo de vida:
- Hacer ejercicio de forma regular, llevar una dieta equilibrada, manejar el estrés y dormir lo suficiente. Estos hábitos pueden ayudar a controlar los síntomas y mejorar su bienestar.
Es importante consultar con un profesional de la salud para decidir el plan de tratamiento más adecuado para su situación. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre los posibles efectos secundarios y la dosis adecuada para usted.