Sobre el síndrome premenstrual (SPM)
Las causas exactas del síndrome premenstrual (SPM) no se comprenden por completo, pero hay varios factores que pueden contribuir a su aparición. Estas son las causas y los factores de riesgo del SPM:
Causas del SPM:
- Actividad hormonal: Los cambios de ánimo durante el ciclo menstrual y los efectos de hormonas como el estradiol y la progesterona sobre la serotonina y el ácido gamma-aminobutírico (GABA) pueden influir en el SPM. La serotonina y el GABA son neurotransmisores, es decir, mensajeros químicos del cerebro.
- Cambios en los ovarios: Las variaciones en los ovarios durante el ciclo menstrual también pueden contribuir al SPM.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):
- Edad: El SPM ocurre en mujeres en edad reproductiva, por lo general entre la adolescencia y la menopausia.
Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar o influir):
- Índice de masa corporal (IMC): Un IMC más alto se relaciona con mayor riesgo de SPM. La obesidad central, que es tener grasa de más en la cintura, también puede afectar qué tan fuertes son los síntomas del SPM.
- Estrés: El estrés mental y los factores emocionales pueden contribuir a la aparición y a qué tan fuertes son los síntomas del SPM. Encontrar maneras de manejar el estrés puede ayudar a aliviar los síntomas.
- Estilo de vida: La inactividad física y una alimentación poco saludable se han relacionado con mayor riesgo de SPM. Hacer ejercicio con regularidad y mantener una alimentación saludable puede ayudar a reducir los síntomas.
El síndrome premenstrual (SPM) es una afección común que muchas personas tienen antes de su menstruación. Puede causar síntomas físicos y emocionales. Estos son los síntomas tempranos más comunes del SPM:
- Hinchazón
- Sensación de llenura o hinchazón en el vientre
- Dolores de cabeza o migrañas
- Cambios de humor, irritabilidad o mayor sensibilidad emocional
- Cansancio
- Tristeza o depresión
- Más ansiedad
- Antojos de comida
- Senos sensibles o hinchados
- Estreñimiento o diarrea
En algunos casos, los síntomas del SPM son tan intensos que interfieren con la vida diaria y las actividades. A esto se le llama trastorno disfórico premenstrual (TDPM). Los síntomas del TDPM pueden incluir irritabilidad grave, depresión y ansiedad.
Es importante saber que más del 90% de las personas tiene algún grado de síntomas de SPM en la semana o las dos semanas antes de su menstruación, pero no todas tendrán los mismos síntomas ni con la misma intensidad. Si le preocupan sus síntomas, hable con un profesional de la salud para una evaluación y orientación.
Para diagnosticar el síndrome premenstrual (SPM), se suelen hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:
- Historia clínica: El profesional de la salud le hará preguntas sobre sus síntomas, cuándo aparecen en relación con su ciclo menstrual y cómo afectan su vida diaria.
- Examen físico: Se puede hacer un examen físico para descartar otras posibles causas de sus síntomas y evaluar su salud general.
- Pruebas de laboratorio: Se pueden hacer análisis de sangre para medir los niveles de hormonas, como estrógeno y progesterona, y para revisar la función de la tiroides. Estas pruebas ayudan a descartar otras afecciones que pueden imitar los síntomas del SPM.
- Evaluación psicológica: En algunos casos, se puede recomendar una evaluación psicológica para detectar problemas de salud mental que podrían contribuir a o empeorar los síntomas del SPM.
Para determinar la fase o la gravedad del SPM, se pueden realizar otras evaluaciones. Estas pueden incluir:
- Escalas de gravedad de síntomas: Se pueden usar escalas como la herramienta en inglés Italicize: Premenstrual Symptoms Screening Tool (PSST) o la Italicize: Premenstrual Syndrome Scale (PMSS) para medir la gravedad de síntomas específicos del SPM.
- Cuestionarios: Se pueden usar cuestionarios adicionales para evaluar el impacto del SPM en distintas áreas de su vida, como el trabajo, la escuela, las relaciones y su funcionamiento diario.
Recuerde: diagnosticar el SPM implica descartar otras posibles causas de sus síntomas e identificar patrones que ocurren de forma constante durante la fase lútea (la etapa después de la ovulación y antes del periodo) de su ciclo menstrual. Si sospecha que tiene SPM o presenta síntomas molestos, consulte a un profesional de la salud. Esa persona puede guiarle en el proceso diagnóstico y ofrecerle opciones de tratamiento según sus necesidades.
Los objetivos del tratamiento del síndrome premenstrual (SPM) son reducir la cantidad y la intensidad de los síntomas, disminuir su impacto en sus actividades y relaciones personales, y mejorar su calidad de vida. A continuación, se indican algunos tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:
Medicamentos:
- Antiinflamatorios no esteroides (AINE): ayudan a reducir el dolor, la inflamación y el malestar del SPM. Actúan al bloquear la producción de unas sustancias llamadas prostaglandinas, que causan dolor e inflamación.
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS): estos medicamentos antidepresivos pueden ayudar a regular el estado de ánimo y a reducir la ansiedad y la depresión vinculadas al SPM. Funcionan al aumentar los niveles de serotonina en el cerebro, una sustancia química que ayuda a regular el ánimo.
Tratamientos no farmacológicos (sin medicamentos):
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): se enfoca en identificar y cambiar pensamientos y conductas negativas que empeoran los síntomas del SPM. La TCC ayuda a desarrollar estrategias para afrontarlos y a mejorar el bienestar mental.
- Remedios a base de plantas (hierbas): algunas hierbas se han usado para aliviar el SPM. Sin embargo, se necesita más investigación para saber si son eficaces y seguras.
Procedimientos terapéuticos:
- Acupuntura: técnica de la medicina tradicional china que consiste en colocar agujas muy finas en puntos específicos del cuerpo. La acupuntura puede ayudar a regular la actividad de los nervios cuando está alterada en personas con SPM, lo que podría reducir los síntomas.
Cambios en el estilo de vida:
- Modificaciones del estilo de vida: hacer ejercicio con regularidad, llevar una alimentación equilibrada, dormir lo suficiente y manejar el estrés pueden ayudar a reducir los síntomas del SPM. Estos cambios favorecen su bienestar general y pueden aliviar los síntomas.