Acerca del sangrado después de la menopausia

Descripción general

El sangrado posmenopáusico es cualquier sangrado por la vía genital en mujeres que ya pasaron la menopausia y no han tenido menstruación por al menos 12 meses. Es importante saber que este sangrado no incluye el sangrado esperado cuando usted usa tratamiento con hormonas después de la menopausia en ciclos.

La mayoría de los casos se deben a causas no cancerosas, como adelgazamiento y sequedad de la vagina (atrofia vaginal) o pequeñas lesiones no cancerosas. Sin embargo, este sangrado también puede ser la primera señal de cáncer del endometrio (del útero). De hecho, alrededor de 5 a 10 de cada 100 mujeres con sangrado posmenopáusico diagnosticado en el hospital tienen cáncer de endometrio.

El sangrado posmenopáusico puede venir del útero, el cuello del útero (cérvix), la vagina, los ovarios, la vejiga, la uretra o de la parte baja del intestino. En algunos casos, también puede deberse a problemas con la coagulación de la sangre que se presentan en algunos cánceres de la sangre.

Causas y factores de riesgo

El sangrado vaginal después de la menopausia es cualquier sangrado por la vagina en mujeres que ya pasaron la menopausia.

Causas del sangrado después de la menopausia:

  • Niveles de estrógeno que cambian
  • Inflamación y adelgazamiento del revestimiento de la vagina o del endometrio (la capa interna del útero)
  • Pólipos del cuello uterino o del endometrio (crecimientos no cancerosos)
  • Engrosamiento del endometrio
  • Crecimientos cancerosos

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Factores no modificables del sangrado después de la menopausia:

  • Llegar a la menopausia a una edad más tardía que el promedio (45 años o más)
  • Antecedentes familiares de sangrado después de la menopausia

Los factores de riesgo modificables son los que se pueden cambiar o influir. Factores modificables del sangrado después de la menopausia:

  • Consumo excesivo de alcohol
  • Tener obesidad
  • Fumar

Es importante saber que el sangrado después de la menopausia a veces puede ser un síntoma de cáncer de útero, pero con más frecuencia se debe a otras causas. Si presenta sangrado después de la menopausia, consulte a su médico para hablar sobre su salud en general y determinar la causa.

Síntomas

El sangrado después de la menopausia es sangrado o flujo vaginal que ocurre después de haber pasado la menopausia. Es importante saber que cualquier sangrado después de la menopausia se considera anormal y debe hablarlo con un médico. En las primeras etapas, los síntomas más comunes incluyen:

  • Dolor en la parte baja del abdomen
  • Hinchazón del abdomen

Si el sangrado después de la menopausia avanza o se vuelve más intenso, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden indicar etapas más avanzadas o mayor gravedad. Algunos síntomas adicionales comunes incluyen:

  • Dolor en la pelvis
  • Dolor al orinar
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Dolor o debilidad en la parte baja del abdomen, la espalda o las piernas
  • Un útero más grande de lo normal
  • Pérdida de peso sin causa aparente

Recuerde que estos síntomas también pueden deberse a otras afecciones y no solo al sangrado después de la menopausia. Si presenta cualquier sangrado vaginal después de la menopausia, especialmente si tiene otros síntomas, es esencial consultar con un médico para encontrar la causa y recibir la orientación médica adecuada.

Diagnóstico

Para diagnosticar el sangrado posmenopáusico y evaluar qué tan grave es, los médicos pueden hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos. Los más comunes son:

  • Antecedentes médicos y examen físico: El médico le hará preguntas sobre sus antecedentes médicos personales y familiares y le hará un examen físico completo.
  • Pruebas de cultivo para detectar infección: Se hacen para ver si hay infecciones que puedan causar el sangrado posmenopáusico.
  • Histeroscopia: Procedimiento que permite ver por dentro del útero con un tubo delgado con cámara. Ayuda a encontrar la causa del sangrado posmenopáusico y a guiar el tratamiento.
  • Biopsia endometrial: Procedimiento sencillo, parecido a una prueba de Papanicolaou. Se puede hacer en el consultorio sin anestesia. Se toma una pequeña muestra del tejido que recubre el útero para analizarla.
  • Legrado uterino (dilatación y curetaje): En casos de sangrado uterino agudo o inestabilidad hemodinámica (presión y pulso inestables), se puede trasladar a la paciente al servicio de urgencias para un legrado. Este procedimiento raspa o aspira el revestimiento del útero para obtener una muestra de tejido.
  • Ultrasonido transvaginal: Estudio de imagen que usa ondas de sonido para crear imágenes del útero y los ovarios. Puede mostrar pólipos, miomas o engrosamiento del revestimiento del útero.
  • Colposcopia: Procedimiento que permite examinar de cerca el cuello uterino (cérvix), la vagina y la vulva con un instrumento con aumento llamado colposcopio. Ayuda a detectar anomalías que puedan causar el sangrado.
  • Análisis de sangre: Pueden evaluar si hay desequilibrios hormonales, anemia u otros problemas que contribuyan al sangrado posmenopáusico.
  • Prueba de embarazo: Aunque las mujeres posmenopáusicas ya no tienen periodos, es importante descartar embarazo como causa del sangrado vaginal.

Estos exámenes, pruebas y procedimientos ayudan a diagnosticar el sangrado posmenopáusico y a identificar su causa y gravedad. Si la causa no está clara o hay sospecha de cáncer de endometrio (cáncer del revestimiento del útero), el médico puede remitir a la paciente a un ginecólogo para evaluación y manejo adicionales.

Opciones de tratamiento

Los objetivos principales del tratamiento del sangrado posmenopáusico (SPM) son: encontrar y tratar la causa del sangrado, controlar los síntomas y prevenir complicaciones. Estos son algunos tratamientos que se pueden recomendar:

  • Medicamentos hormonales: Según la causa del SPM, es posible que le receten hormonas. Pueden ayudar a regular los niveles hormonales y reducir el sangrado anormal.
  • Progestinas (hormonas similares a la progesterona): Ayudan a evitar que la capa interna del útero (endometrio) se vuelva demasiado gruesa. Esto reduce el riesgo de sangrado anormal.
  • Cremas de estrógeno o de dehidroepiandrosterona (DHEA): Son hormonas en crema que se aplican dentro de la vagina para proteger y lubricar los tejidos.
  • Moduladores selectivos de los receptores de estrógeno (SERM): Este medicamento hormonal por vía oral puede aliviar los síntomas de la atrofia vaginal (adelgazamiento y resequedad de la vagina).
  • Intervenciones quirúrgicas:
  • Histerectomía: Si hay cáncer de endometrio o si otros tratamientos no han funcionado, la persona médica puede recomendar extirpar el útero mediante cirugía.
  • Extirpación de ganglios linfáticos: Si existe la preocupación de que el cáncer se haya propagado a ganglios linfáticos cercanos, también se pueden extirpar durante la histerectomía.
  • Quimioterapia, radioterapia, terapia hormonal, terapia dirigida e inmunoterapia: Si las pruebas muestran cáncer de endometrio, su profesional de la salud diseñará un plan de tratamiento según sus necesidades. Estos tratamientos se enfocan en las células cancerosas y buscan eliminarlas o controlar su crecimiento.
  • Cambios en el estilo de vida: Mantener hábitos saludables, como comer balanceado, hacer ejercicio con regularidad y manejar el estrés, favorece su bienestar general y puede mejorar los síntomas relacionados con el SPM.

Citas de seguimiento regulares: Es importante asistir a sus chequeos para vigilar su salud y confirmar que el tratamiento esté cumpliendo sus objetivos.

Recuerde: las opciones de tratamiento varían según la causa del SPM. Su profesional de la salud tendrá en cuenta sus antecedentes médicos, los resultados de sus pruebas y sus necesidades individuales para decidir el plan más adecuado para usted.

Evolución o complicaciones

Aunque no es normal sangrar después de la menopausia, es relativamente frecuente: ocurre en 4 a 11 de cada 100 personas. Es importante buscar atención médica si presenta sangrado después de la menopausia, porque puede ser señal de otro problema de salud.

A continuación se describe cómo puede evolucionar el sangrado posmenopáusico y cómo varía según la causa:

  • Atrofia endometrial o vaginal: Ocurre cuando el revestimiento del útero o de la vagina se adelgaza por niveles bajos de estrógeno. En la mayoría de los casos, el sangrado por atrofia se quita solo y no necesita tratamiento.
  • Hiperplasia endometrial: Esta afección hace que el revestimiento del útero se engrose en lugar de adelgazar. A veces puede llevar a cáncer de endometrio (cáncer del útero).
  • Cáncer: El sangrado después de la menopausia puede ser señal de varios tipos de cáncer, como cáncer de endometrio (uterino), cáncer de ovario, cáncer de vagina, cáncer colorrectal o cáncer de vejiga. Si las pruebas confirman cáncer, las opciones de tratamiento pueden incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia, terapia hormonal, terapia dirigida o inmunoterapia.

Las complicaciones del sangrado después de la menopausia pueden depender de la edad y de la intensidad del sangrado. En personas premenopáusicas, las complicaciones pueden incluir afecciones como:

  • Endometriosis
  • Adenomiosis (cuando células del revestimiento del útero crecen hacia la pared muscular)
  • Enfermedad inflamatoria pélvica
  • Miomas uterinos (crecimientos benignos en o alrededor del útero)

En personas posmenopáusicas, cualquier manchado o sangrado debe investigarse siempre y puede requerir un procedimiento llamado dilatación y legrado (D y L) para encontrar la causa. Es importante consultar con su profesional de salud, quien podrá evaluar su situación específica y recomendar el plan de tratamiento más adecuado para usted. Tendrá en cuenta factores como su salud general y otras afecciones médicas que usted tenga.

Recuerde: aunque algunos remedios caseros y medicamentos de venta libre pueden aliviar temporalmente ciertos síntomas relacionados con el sangrado posmenopáusico, lo mejor es consultar con su médico antes de probar cualquier tratamiento nuevo. Su médico puede darle consejos personalizados según sus necesidades y ayudar a cuidar su seguridad y bienestar.