Acerca del prolapso del suelo pélvico

Descripción general
El prolapso del suelo pélvico, también llamado prolapso de órganos pélvicos, ocurre cuando los músculos y los tejidos del suelo pélvico ya no pueden sostener los órganos pélvicos. Estos órganos incluyen la vejiga, el útero y el cuello del útero, la vagina y el recto. Cuando los músculos y los tejidos del suelo pélvico se debilitan o se dañan, uno o más de estos órganos pueden bajar y abultarse hacia la vagina o salir por la vagina. Es un tipo de problema del suelo pélvico. Algunos síntomas comunes del prolapso de órganos pélvicos incluyen incontinencia urinaria (escape de orina) e incontinencia fecal (escape de heces).
Causas y factores de riesgo

El prolapso del suelo pélvico ocurre cuando los órganos pélvicos, como la vejiga, el útero (matriz) o el recto, se bajan de su lugar normal. Las causas del prolapso del suelo pélvico incluyen:

  • Embarazo y parto vaginal: El embarazo y el parto pueden debilitar los músculos del suelo pélvico y estirar o desgarrar músculos y tejidos importantes.
  • Envejecimiento: Con la edad, los músculos del suelo pélvico se debilitan de forma natural. Además, la disminución del estrógeno durante la menopausia puede contribuir a esa debilidad.

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Factores de riesgo no modificables del prolapso del suelo pélvico:

  • Debilidad muscular genética: Algunas personas nacen con músculos del suelo pélvico más débiles, lo que aumenta la posibilidad de prolapso.
  • Raza o etnia: Algunas poblaciones, como las personas negras, pueden tener un mayor riesgo de prolapso del suelo pélvico. La raza o etnia es un factor que no se puede cambiar.
  • Edad: las mujeres tienen mayor riesgo después de la menopausia.

Los factores de riesgo modificables son los que se pueden cambiar o influir. Factores de riesgo modificables del prolapso del suelo pélvico:

  • Aumento de la presión en el abdomen: Hacer presión innecesaria sobre los músculos del suelo pélvico puede debilitarlos. Esto puede pasar al levantar cosas muy pesadas o por una tos crónica (tos por mucho tiempo).
  • Sobrepeso u obesidad: Tener sobrepeso u obesidad puede empeorar los síntomas del prolapso. El aumento de la presión dentro del abdomen y otros factores relacionados pueden causar problemas del suelo pélvico.
  • Ocupación: Algunos trabajos que requieren levantar peso o estar de pie por muchas horas pueden aumentar el riesgo de prolapso del suelo pélvico.
  • Tabaquismo: Fumar se ha asociado con mayor riesgo de prolapso de órganos pélvicos. Se cree que fumar afecta el flujo de sangre y la producción de colágeno (una proteína que da soporte a los tejidos), lo que puede debilitar los tejidos de sostén en la pelvis.
  • Embarazo: El riesgo de prolapso del suelo pélvico aumenta con varios embarazos.

Recuerde: algunos factores son modificables (como el sobrepeso y fumar) y otros no (como la debilidad muscular genética y la raza o etnia). Al conocer estos factores, usted puede tomar decisiones informadas para reducir su riesgo de desarrollar prolapso del suelo pélvico.

Síntomas

Los síntomas del prolapso de órganos pélvicos (cuando los órganos de la pelvis descienden hacia la vagina) pueden variar según la gravedad. Al inicio, los síntomas pueden incluir:

  • Sensación de presión en el suelo pélvico o en la vagina
  • Molestia leve
  • Más urgencia para orinar

A medida que el prolapso de órganos pélvicos avanza a etapas más altas o más graves, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Sentir o ver un bulto en la vagina
  • Nunca sentir que la vejiga se vacía por completo
  • Orinar con mucha frecuencia
  • Infecciones urinarias frecuentes
  • Incontinencia urinaria o goteo de orina
  • Ganas de orinar muy seguidas
  • No sentir alivio justo después de orinar
  • Dolor al tener relaciones sexuales
  • Sensación de presión o pesadez en la zona vaginal
  • Tejido que sobresale de la vagina, que puede sangrar o estar sensible
  • Dolor en la parte baja del abdomen, la pelvis, la espalda baja, la ingle o la vagina

Es importante saber que los síntomas del prolapso de órganos pélvicos no siempre son iguales y pueden variar de una persona a otra. La actividad física y estar de pie por mucho tiempo pueden empeorarlos. Si tiene alguno de estos síntomas o si empeoran, programe una cita con un médico para un examen. El médico podrá darle un diagnóstico adecuado y hablar con usted sobre las opciones de tratamiento.

Diagnóstico

Para diagnosticar el prolapso del suelo pélvico, se suelen hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos. Incluyen:

  • Historia clínica y exámenes generales y ginecológicos de rutina: Sirven para revisar su salud en general. Pueden incluir análisis de sangre y orina, pruebas de coagulación, marcadores de infección, un electrocardiograma y una radiografía de tórax para evaluar cómo funcionan órganos importantes y determinar si usted puede tolerar una cirugía.
  • Evaluación clínica: El médico le hará un examen físico, con enfoque en la zona pélvica. Puede palpar para sentir si hay alguna hinchazón cerca de los ovarios. También tomará una historia clínica completa para conocer sus síntomas y factores que puedan contribuir a su problema.
  • Ecografía urológica: Esta prueba usa ondas de sonido para crear imágenes de las vías urinarias y descartar lesiones en el ano y el recto.
  • Examen rectal: Se realiza para buscar anomalías en el recto y el ano.

Para determinar el grado o la gravedad del prolapso del suelo pélvico, se pueden hacer pruebas y procedimientos adicionales. Incluyen:

  • Sistema de cuantificación del prolapso de órganos pélvicos (POP‑Q): Este examen ayuda a medir y clasificar el prolapso al evaluar la posición de órganos pélvicos específicos.
  • Evaluación de la calidad de vida: Se pueden usar cuestionarios como Pelvic Floor Distress Inventory‑Short Form 20 (PFDI‑20) y Pelvic Organ Prolapse/Urinary Incontinence Sexual Function Questionnaire (PISQ‑12) para medir su calidad de vida antes de la cirugía y durante el seguimiento.
  • Escala visual analógica (EVA) del dolor: Se registra 24 horas después de la cirugía para evaluar el nivel de dolor.

Estas pruebas y procedimientos ayudan al personal de salud a diagnosticar y a determinar con precisión el grado o la gravedad del prolapso del suelo pélvico.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento del prolapso del piso pélvico son mejorar su calidad de vida y reducir el riesgo de que vuelva después de una cirugía. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Tratamientos sin cirugía:
  • Ejercicios del piso pélvico (Kegel): Estos ejercicios fortalecen los músculos que rodean la uretra (el conducto de la orina), la vagina y el recto. Al contraer y relajar estos músculos, mejoran el sostén de los órganos pélvicos y reducen los síntomas del prolapso.
  • Pesario: Un pesario es un dispositivo removible que se coloca en la vagina para sostener los órganos pélvicos prolapsados. Ayuda a aliviar los síntomas y puede ser una opción eficaz sin cirugía.
  • Tratamientos quirúrgicos:
  • Reparación con tejido propio (conocida en inglés como Native Tissue Repair, NTR): Este procedimiento usa la fascia (una capa fuerte de tejido que da soporte) de la paciente para reparar el piso pélvico y corregir el prolapso de órganos. Sin embargo, puede tener más probabilidad de que el prolapso vuelva.
  • Implantes sintéticos: Se usan para recuperar la función del piso pélvico al reforzar el tejido debilitado. Buscan provocar una respuesta del cuerpo que favorece la cicatrización y formar un tejido fuerte y funcional que se sostenga por sí solo.
  • Cambios en los hábitos de salud:
  • Cambiar la alimentación: Si hay problemas intestinales, el médico puede recomendar aumentar la fibra en la dieta. La fibra ayuda a prevenir el estreñimiento y a evitar hacer fuerza al evacuar, lo cual puede empeorar los síntomas del prolapso.

Es importante saber que no todas las mujeres con prolapso del piso pélvico necesitan cirugía. La elección del tratamiento depende del tipo de prolapso, los síntomas, la edad, la salud en general y la actividad sexual.

Cada opción busca mejorar los síntomas, dar soporte a los órganos prolapsados y mejorar su calidad de vida. El tratamiento específico para usted depende de su situación. Hable con su profesional de la salud.

Evolución o complicaciones

El prolapso de órganos pélvicos es una condición común que afecta a muchas mujeres, sobre todo a medida que envejecen. Su evolución natural varía entre personas. En general, sin tratamiento, tiende a empeorar con el tiempo. La gravedad de los síntomas y el impacto en la vida diaria también pueden aumentar conforme avanza.

Complicaciones que suelen ocurrir con el prolapso de órganos pélvicos incluyen:

  • Síntomas urinarios e intestinales: Puede causar problemas para orinar, como incontinencia urinaria (cuando se sale la orina) o dificultad para vaciar la vejiga por completo. También puede causar síntomas intestinales, como estreñimiento o dificultad para vaciar el intestino.
  • Disfunción sexual: El prolapso puede afectar la función sexual y causar molestia o dolor durante las relaciones sexuales.
  • Calidad de vida: El impacto de esta condición en la calidad de vida puede ser importante. Puede causar molestias físicas, malestar emocional y límites en las actividades diarias.