Información sobre la torsión ovárica
La torsión del ovario ocurre cuando el ovario se tuerce alrededor de los ligamentos (bandas de tejido) que lo sostienen. Esta torsión puede cortar el flujo de sangre al ovario y hacer que el tejido del ovario se muera. Las principales causas de la torsión del ovario son:
- Quiste ovárico: Un bulto en el ovario, como un quiste ovárico, puede causar torsión del ovario.
- Síndrome de ovario poliquístico (SOP): Esta afección, con múltiples quistes en los ovarios, también es un factor de riesgo de torsión del ovario.
- Tumor de ovario: Tener un tumor en el ovario aumenta la probabilidad de sufrir torsión del ovario.
- Embarazo y tratamientos de fertilidad: Estar embarazada o recibir tratamientos de fertilidad puede agrandar los folículos del ovario (sacos que contienen los óvulos), lo que hace al ovario más propenso a torcerse. Los estudios muestran que entre 8 y 15 de cada 100 personas con diagnóstico de torsión del ovario estaban embarazadas.
Ciertos factores hacen que algunas personas tengan más probabilidad de presentar torsión del ovario.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):
- Síndrome de ovario poliquístico (SOP): Las personas con SOP tienen mayor riesgo debido a la presencia de múltiples quistes en los ovarios.
- Ligamento ovárico largo: Tener un ligamento largo que conecta el ovario con el útero puede hacer que el ovario sea menos estable y más propenso a torcerse.
- Embarazo: Estar embarazada aumenta el riesgo por cambios hormonales y folículos agrandados.
Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar):
- No haber dado a luz (nuliparidad): Es un factor de riesgo para la torsión del ovario.
- Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad puede aumentar el riesgo.
- Tratamiento para la infertilidad: Las personas que reciben tratamientos hormonales para la infertilidad tienen mayor riesgo por la estimulación de los ovarios.
- Ligadura de trompas: Haber recibido una ligadura de trompas, una cirugía para anticoncepción permanente, puede aumentar el riesgo de torsión del ovario.
Algunos factores disminuyen el riesgo de torsión del ovario, entre ellos:
- Uso de anticonceptivos orales: Tomar pastillas anticonceptivas puede proteger contra la torsión del ovario.
- Lactancia materna: Amamantar se ha identificado como un factor protector.
- Haber dado a luz (paridad): Se asocia con menor riesgo de presentar torsión del ovario.
- Ligadura de trompas o salpingooforectomía: Cirugías como la ligadura de trompas o la extirpación de las trompas y los ovarios (salpingooforectomía) pueden reducir el riesgo de que vuelva a ocurrir la torsión del ovario.
La torsión ovárica es cuando el ovario se tuerce alrededor de los ligamentos que lo sostienen. Esta torsión puede cortar el flujo de sangre al ovario y a la trompa de Falopio, y causar varios síntomas. A continuación, vea los síntomas tempranos más comunes y los que pueden aparecer en etapas más avanzadas o en casos más graves.
Cuando se corta el flujo de sangre al ovario y a la trompa de Falopio en la torsión ovárica, pueden aparecer varios síntomas.
Síntomas tempranos de la torsión ovárica:
- Dolor intenso y repentino en la parte baja del abdomen (vientre): El dolor puede empezar de pronto. Puede ser tan fuerte que le obligue a detenerse y doblarse.
- Cólicos: Además del dolor, puede sentir cólicos en la parte baja del abdomen.
- Náuseas: Sentir náuseas es común. Puede ir junto con otros malestares del estómago, como vómitos.
Síntomas más graves de la torsión ovárica:
- Dolor al tocar en la parte baja del abdomen: Puede sentir molestias al presionar el abdomen, además de dolor y cólicos.
- Dolor intermitente: En lugar de dolor constante, algunas personas tienen episodios de dolor que van y vienen por varias semanas. Esto puede pasar si el ovario intenta volver a su lugar y se tuerce y se destuerce.
- Bulto palpable: Puede haber un bulto que se puede sentir en la zona pélvica.
- Signos de irritación del peritoneo (la capa que recubre por dentro el abdomen): Puede causar dolor al tocar, abdomen duro (rigidez) y que uno tense los músculos al presionar el abdomen.
- Síntomas no específicos: Puede presentarse con síntomas no claros, como náuseas y vómitos. Estos síntomas pueden hacer difícil distinguir la torsión ovárica de otras causas de dolor abdominal.
Si no se trata a tiempo, la torsión ovárica puede causar complicaciones graves, como:
- Necrosis ovárica (muerte del tejido)
- Pérdida del ovario
- Infertilidad (no poder quedar embarazada)
Es importante saber que la torsión ovárica es una emergencia médica. Si siente dolor abdominal intenso, en especial si sabe que tiene un quiste en el ovario, busque atención médica de inmediato. Atenderse pronto puede prevenir más complicaciones y asegurar el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la torsión ovárica, el proveedor de atención médica suele realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen pélvico: Durante este examen, el proveedor revisa la zona pélvica para detectar zonas con dolor y sensibilidad al tocar.
- Ecografía transvaginal: Esta prueba consiste en introducir una sonda pequeña de ultrasonido en la vagina para ver el ovario afectado, la trompa de Falopio y el flujo de sangre. Ayuda a evaluar si el ovario recibe suficiente sangre.
- Ecografía abdominal: En esta prueba se usa una sonda de ultrasonido por fuera del abdomen para obtener una imagen más clara del ovario y de las estructuras cercanas.
- Pruebas de imagen: En algunos casos, se pueden pedir pruebas adicionales como una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) para obtener información más detallada sobre el estado del ovario.
- Hemograma completo: Esta prueba mide la cantidad de glóbulos blancos en la sangre. Puede ayudar a descartar otros diagnósticos posibles.
El diagnóstico definitivo de la torsión ovárica suele hacerse durante la cirugía para corregir el problema.
Es importante buscar atención médica de inmediato si tiene síntomas de torsión ovárica. Un diagnóstico y tratamiento rápidos pueden ayudar a prevenir complicaciones.
Los objetivos del tratamiento de la torsión ovárica (cuando el ovario se tuerce y se bloquea el flujo de sangre) son aliviar el dolor, restaurar el flujo de sangre al ovario y prevenir complicaciones. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
- Cirugía: La torsión ovárica es una urgencia médica y se necesita cirugía para corregirla. Durante la operación, la cirujana o el cirujano destorcerá el ovario y decidirá si lo quita o lo conserva, según su aspecto. Si hay un quiste ovárico, también se puede quitar. Este procedimiento puede hacerse por laparoscopia, que es una técnica poco invasiva con cortes pequeños en el abdomen.
- Anticonceptivos hormonales: Después de que el ovario se haya destorcido o quitado, pueden recomendarle anticonceptivos hormonales. Este medicamento ayuda a reducir el riesgo de que vuelva a ocurrir al evitar que se formen quistes ováricos nuevos y al regular las hormonas.
- Medicamentos para controlar los síntomas: Las personas con problemas dolorosos relacionados con la torsión ovárica (como leiomiomas [fibromas o miomas]) pueden recibir tratamientos hormonales o antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para controlar síntomas como dolor y sangrado abundante. Estos medicamentos ayudan a manejar los síntomas, pero no tratan de forma directa la torsión ovárica.
- Quimioterapia y terapia dirigida: En casos de un tumor ovárico canceroso (cáncer de ovario), las opciones de tratamiento pueden incluir quimioterapia y terapia dirigida. El plan específico depende de factores como el tipo y la etapa del cáncer, la salud general de la persona y si la cirugía puede quitar todo el tumor. La quimioterapia usa medicamentos que matan células cancerosas en todo el cuerpo. La terapia dirigida actúa sobre moléculas específicas relacionadas con el crecimiento del cáncer.
En resumen, el tratamiento principal de la torsión ovárica es la cirugía para destorcer o quitar el ovario afectado. Después de la cirugía, pueden recomendar anticonceptivos hormonales para reducir el riesgo de que se repita. Medicamentos como tratamientos hormonales y AINE pueden ayudar a manejar síntomas asociados con los leiomiomas o miomas. En casos de cáncer de ovario, se pueden usar la quimioterapia y la terapia dirigida como parte de un plan integral de tratamiento.
La torsión ovárica es cuando el ovario se tuerce sobre los tejidos que lo sostienen. Con el tiempo, si no se trata, puede causar complicaciones como la necrosis ovárica, que es la muerte del tejido del ovario por falta de sangre. Cuando el flujo de sangre al ovario está limitado por demasiado tiempo, la persona puede necesitar tratamiento adicional.
Cuanto más se demoran el diagnóstico y el tratamiento de la torsión ovárica, más tiempo está en riesgo su tejido ovárico. Cuando ocurre la torsión, se reduce el flujo de sangre a su ovario y, a veces, a su trompa de Falopio. Si la disminución del flujo de sangre dura mucho, puede haber necrosis o muerte del tejido. Si esto pasa, su médico tendrá que quitar con cirugía el ovario afectado y cualquier otro tejido afectado. Sin embargo, es importante saber que, si se pierde solo un ovario por necrosis, aún es posible concebir y tener un embarazo.
Buscar atención médica de inmediato es clave para evitar complicaciones por torsión ovárica. Consultar de inmediato por los síntomas es la única forma de prevenir más complicaciones. Si tiene síntomas de torsión ovárica, es importante ver a un médico lo antes posible.
El tratamiento de la torsión ovárica suele ser una cirugía para corregir la torsión y restablecer el flujo de sangre al ovario. Si se diagnostica temprano y se trata de forma rápida, es poco probable que haya más complicaciones. Sin embargo, si el flujo de sangre ha estado limitado por demasiado tiempo o si hay un quiste o un tumor, puede necesitarse tratamiento adicional. Vale la pena mencionar que diagnosticar la torsión ovárica puede ser difícil, especialmente en niñas.
En resumen, si no se trata, la torsión ovárica puede causar complicaciones como necrosis ovárica. Buscar atención médica inmediata es importante para prevenir más complicaciones. El tratamiento suele ser cirugía para corregir la torsión y restablecer el flujo de sangre al ovario. Un diagnóstico y tratamiento oportunos son clave para reducir el impacto de la torsión ovárica y disminuir las complicaciones.