Sobre el sangrado uterino anormal

Descripción general
El sangrado uterino anormal (SUA) es el sangrado que sale del útero (la matriz) y no es normal por su frecuencia, duración, cantidad o regularidad. Ocurre cuando la persona no está embarazada y puede ser agudo (de repente) o crónico (dura mucho tiempo). El SUA es común; afecta hasta al 30% de las mujeres en edad reproductiva. Puede causar mucha angustia, afectar las actividades diarias e incluso producir anemia. Puede presentarse a cualquier edad, pero es más frecuente cerca del inicio de los periodos menstruales o alrededor de la menopausia (cuando el cuerpo deja de producir ciertas hormonas y los periodos se detienen para siempre). Es importante evaluar y tratar el SUA para cuidar su salud y bienestar.
Causas y factores de riesgo

El sangrado uterino anormal (SUA) puede tener varias causas, entre ellas:

  • Causas estructurales:
  • Pólipo: un crecimiento en el revestimiento interno del útero.
  • Adenomiosis: cuando hay tejido del endometrio (revestimiento interno del útero) dentro de la pared muscular del útero.
  • Fibromas uterinos (leiomiomas): crecimientos no cancerosos en el útero.
  • Cáncer: crecimientos cancerosos en el útero.
  • Causas no estructurales:
  • Problema de coagulación de la sangre: trastorno que afecta cómo se forman los coágulos.
  • Problemas con la ovulación: ovulación irregular o ausente, lo que puede alterar el ciclo menstrual.
  • Problemas en el endometrio: trastornos o anormalidades en el endometrio (revestimiento interno del útero).
  • Causas por procedimientos o tratamientos médicos (iatrogénicas).

Los factores de riesgo no modificables del sangrado uterino anormal no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Edad: las adolescentes y las mujeres en la perimenopausia (etapa antes de la menopausia) tienen mayor riesgo de SUA.
  • Afecciones con menor capacidad de coagular: enfermedad del hígado, enfermedad de los riñones, deficiencias de factores de coagulación.
  • Afecciones con desequilibrios hormonales: por ejemplo, enfermedad de la tiroides, síndrome de ovario poliquístico (SOP).
  • Crecimientos no cancerosos en el útero: pólipos, fibromas, adenomiosis, endometriosis (tejido del endometrio fuera del útero).
  • Crecimientos cancerosos: cáncer de útero, cáncer de cuello uterino, cáncer de ovario, cáncer de vagina.
  • Cirugías previas o lesiones en el útero.

Los factores de riesgo modificables del sangrado uterino anormal se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Infecciones de transmisión sexual (ITS), incluida la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
  • Peso: el sobrepeso u obesidad aumenta el riesgo de SUA.
  • Medicamentos: anticoagulantes (incluida la aspirina), terapia de reemplazo hormonal.
  • Dispositivos intrauterinos (DIU).

Es importante saber que, aunque la mayoría de los casos de SUA no se relacionan con cáncer, todavía es posible. En general, entender las causas y los factores de riesgo del SUA es clave para un diagnóstico y manejo adecuados de esta afección.

Síntomas

El sangrado uterino anormal puede incluir sangrado después de la menopausia, entre periodos (manchado) o después de tener relaciones sexuales. Si usted menstrúa, también puede haber cambios notables en su periodo, como flujo más abundante, mayor duración o irregularidad.

Si el sangrado uterino anormal se vuelve más intenso, pueden presentarse otros síntomas, como:

  • Dolor en la pelvis y cólicos
  • Hinchazón del abdomen
  • Sensación de llenura poco después de comer
  • Cambios al orinar o evacuar
  • Sangre en la orina
  • Dolor con las relaciones sexuales
  • Pérdida de peso
  • Una masa o bulto en la parte baja del abdomen (si el sangrado se debe a una masa)

Es importante saber que estos síntomas también pueden deberse a otros problemas de salud. Sin embargo, si presenta sangrado uterino anormal o cualquiera de estos síntomas, es buena idea comunicarse con un profesional de la salud para una evaluación y para descartar posibles causas.

Diagnóstico

Para diagnosticar el sangrado uterino anormal (SUA), los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Antecedentes médicos: Le harán preguntas sobre su salud y la de su familia para reunir información importante.
  • Examen físico: Le harán un examen físico completo para evaluar su salud general e identificar cambios visibles. Es posible que le hagan un examen pélvico.
  • Análisis de sangre: Pueden pedir análisis de sangre para revisar si hay desequilibrios hormonales, anemia (baja de glóbulos rojos) u otros problemas que podrían causar el SUA.
  • Ultrasonido transvaginal: Esta prueba de imagen usa ondas de sonido para ver los órganos reproductores. Ayuda a revisar el endometrio (revestimiento interno del útero), buscar crecimientos en la cavidad del útero y masas anormales en los ovarios o las trompas de Falopio.
  • Histeroscopia: En este procedimiento se introduce por la vagina y el cuello del útero un tubo delgado con luz, llamado histeroscopio, hasta el interior del útero. Permite ver directamente el interior del útero y detectar malformaciones, pólipos, miomas (fibromas) o lesiones malignas (cáncer).
  • Legrado diagnóstico: También llamado dilatación y legrado (D y L). Consiste en dilatar el cuello del útero y raspar tejido del revestimiento del útero. Luego se examina la muestra al microscopio para ver si hay células anormales o problemas que estén causando el SUA.

Según los hallazgos iniciales o factores individuales, se pueden hacer otras pruebas:

  • Pruebas de cultivo: Pueden tomar muestras del cuello del útero o de la vagina para buscar infecciones que podrían contribuir al SUA.
  • Biopsias: Si durante los exámenes se detectan crecimientos o masas, pueden tomar una muestra pequeña de tejido (biopsia) para analizarla con más detalle.
  • Colposcopia: Se usa un instrumento con aumento llamado colposcopio para examinar el cuello del útero con más detalle.
  • Prueba de embarazo: Se puede hacer para descartar el embarazo como causa del SUA.

El proceso diagnóstico puede variar según cada persona. Si el médico no puede determinar la causa del SUA, puede derivarle a un ginecólogo para una evaluación y manejo adicionales.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento del sangrado uterino anormal (SUA) son:

  • Detener el sangrado y corregir la anemia
  • Regular el ciclo menstrual
  • Prevenir el cáncer de endometrio
  • Mejorar su calidad de vida

Para lograr estas metas, hay varias opciones de tratamiento.

Medicamentos:

  • Progestágenos: Son hormonas sintéticas. Se pueden tomar en pastillas o mediante un dispositivo intrauterino (DIU). Hacen que el endometrio (revestimiento interno del útero) se vuelva más delgado, lo que reduce el sangrado.
  • Combinación de estrógenos y progesterona: Esta terapia combinada ayuda a regular el ciclo menstrual y a reducir el sangrado abundante.
  • Inhibidores de prostaglandinas: Estos medicamentos reducen las contracciones del útero. Esto alivia el dolor y disminuye el sangrado.
  • Agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH): Estos medicamentos bajan la producción de estrógeno. Ayudan a regular el ciclo menstrual y a reducir el sangrado.

Procedimientos:

  • Ablación endometrial: Es un procedimiento no invasivo que quita o destruye el revestimiento del útero. Se puede hacer con láser, calor o frío. La ablación endometrial ayuda a reducir o eliminar el sangrado menstrual.
  • Extracción de masas: Si el SUA se debe a miomas, pólipos o un cáncer, puede ser necesaria una cirugía para retirarlos.

Cuidados personales y cambios de hábitos:

  • Modificaciones del estilo de vida: Algunos cambios pueden ayudar a manejar el SUA. Estos incluyen mantener un peso saludable, hacer ejercicio con regularidad, manejar el estrés y dormir lo suficiente.

Es importante saber que la elección del tratamiento depende de la causa del SUA, sus preferencias y otros factores. Por eso, el tratamiento debe adaptarse a sus necesidades y circunstancias.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.

Evolución o complicaciones

El sangrado uterino anormal (SUA) puede tener distintos patrones y síntomas con el tiempo. A continuación se presenta un resumen de su evolución natural, complicaciones comunes y el impacto del tratamiento:

Evolución natural del sangrado uterino anormal:

  • El SUA puede ser agudo o crónico. Es decir, puede empezar de repente o durar mucho tiempo.
  • Es sangrado del útero que es anormal por su regularidad, volumen, frecuencia o duración, y ocurre fuera del embarazo.
  • Afecta hasta a 30 de cada 100 mujeres en edad reproductiva.
  • Puede deberse a enfermedades, cambios en el aparato reproductor, dispositivos intrauterinos (DIU), uso de esteroides y anticonceptivos.
  • También puede deberse a un trastorno funcional (sin una causa estructural clara) llamado sangrado uterino disfuncional (SUD).
  • Tiene distintas categorías, como pólipos endometriales, adenomiosis (tejido del revestimiento dentro del músculo del útero), hiperplasia endometrial (engrosamiento del revestimiento del útero), trastornos de la ovulación y problemas de coagulación de la sangre.
  • El ciclo menstrual puede alterarse, con cambios en la duración de la regla y en la cantidad de sangrado.
  • Algunas personas pueden presentar sangrado vaginal irregular o sangrado prolongado que es difícil de detener.
  • El dolor o la molestia abdominal no siempre están presentes.

Complicaciones comunes del sangrado uterino anormal:

  • Puede causar anemia. La anemia ocurre cuando hay pocos glóbulos rojos sanos que llevan oxígeno por el cuerpo. Esto puede causar cansancio, debilidad o fatiga.
  • Un sangrado muy abundante puede indicar afecciones que requieren tratamiento, como fibromas o problemas del endometrio. Mucho menos comúnmente, el SUA podría indicar cáncer de endometrio o de útero.

Impacto del tratamiento del sangrado uterino anormal:

  • Las opciones de tratamiento dependen de la causa y de la situación de cada persona. Es importante consultar con un profesional de la salud para decidir el mejor plan.
  • Los tratamientos hormonales han demostrado ser eficaces para reducir la cantidad de sangrado en algunos estudios. Buscan regular los desequilibrios hormonales o tratar problemas estructurales que puedan causar el SUA.

Recuerde que la experiencia con el SUA varía en cada persona. Consultar con un profesional de la salud es clave para un diagnóstico correcto y para elegir el tratamiento adecuado.