Yoga facial
El yoga facial es una opción natural y alternativa que combina masajes y ejercicios para trabajar el rostro, el cuello y los hombros. Algunos estudios sugieren que el yoga facial puede mejorar el aspecto del rostro al fortalecer los músculos de las mejillas y la cara. Quienes lo practican también han reportado verse más jóvenes. Sin embargo, la investigación sobre el yoga facial aún es limitada y se necesitan más estudios para confirmar estos beneficios.
El yoga facial puede ser útil para cualquier persona que quiera mejorar el aspecto de su rostro y fortalecer los músculos faciales. Puede ser especialmente útil si le preocupan áreas específicas, como las líneas del ceño, las líneas de la frente o las patas de gallo.
- Hacer ejercicios faciales podría aumentar el flujo de sangre y estimular la producción de colágeno (una proteína que da firmeza a la piel), lo que puede hacer que la piel se vea más firme.
- Además, si tiene problemas relacionados con el estrés, la ansiedad o el sueño, el yoga facial puede ayudar a aliviar estas molestias.
Ejemplos sencillos de ejercicios de yoga facial:
Elevador de mejillas:
- Abra la boca formando una “O”.
- Coloque el labio superior sobre los dientes.
- Sonría para levantar los músculos de las mejillas y ponga los dedos suavemente en la parte alta de las mejillas para sentir el movimiento.
- Mantenga la sonrisa unos 10 segundos y luego relaje. Repita 10 veces.
Relajación de la mandíbula:
- Siéntese o párese con la espalda recta y mueva la mandíbula lentamente como si estuviera masticando.
- Con la boca cerrada, tararee mientras “mastica” para sentir cómo trabajan los músculos de la mandíbula.
- Después de unos segundos, abra la boca lo más que pueda y mantenga unos segundos más. Repita 10 veces.
Alisador de la frente:
- Coloque ambas manos en la frente con los dedos separados.
- Deslice las manos hacia afuera por la frente mientras aplica presión ligera.
- Al mismo tiempo, intente subir las cejas. Mantenga esta posición 10 segundos. Repita 5 veces.
Para incluir el yoga facial en su rutina diaria, considere:
- Dedique tiempo cada día al yoga facial.
- La práctica diaria y constante es clave para lograr mejores resultados.
- Use afirmaciones positivas como parte de su práctica para cultivar amor propio y gratitud por su rostro y su piel.
- Incorpórelo a su rutina de autocuidado para sentirse más calmado y más feliz.
- Ponga atención a las áreas de su rostro que le preocupan y arme su rutina en torno a ellas.
- Elija masajes y ejercicios que trabajen zonas con tensión o arrugas.
- También puede elegir ejercicios para aliviar molestias específicas, como dolor de cabeza, insomnio o sinusitis (infección de los senos paranasales).
Precauciones:
- Escuche a su cuerpo y detenga cualquier ejercicio que cause dolor o molestia.
- Si tiene alguna afección médica o dudas sobre su piel o sus músculos faciales, lo mejor es consultar con un profesional de la salud antes de empezar.
- El yoga facial no debe reemplazar tratamientos médicos ni el consejo profesional para problemas específicos.
- Si tiene dudas sobre si el yoga facial es adecuado para usted, pregunte a su médico.
- Es importante saber que algunos dermatólogos creen que los ejercicios para tensar la piel pueden no funcionar. Poner la cara repetidamente en ciertas posiciones puede contribuir a las arrugas en vez de revertirlas.
Recuerde: aunque integrar prácticas de salud integrales como el yoga facial a su rutina puede aportar a su bienestar, es importante consultar con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier plan de ejercicios nuevo, sobre todo si tiene alguna afección de salud. Aunque el yoga facial suele ser seguro, hacer los ejercicios de forma incorrecta o con demasiada fuerza puede forzar los músculos o causar molestias. Practique con cuidado y escuche a su cuerpo para evitar lesiones.