Ejercicios de espalda para mujeres

Descripción general

Los entrenamientos para la espalda en mujeres son ejercicios que trabajan los músculos de la espalda, el cuello y los hombros. Estos ejercicios ofrecen varios beneficios para la salud y la condición física. Ayudan a fortalecer la espalda, mejorar la postura, aumentar la fuerza de la parte superior del cuerpo y reducir el riesgo de lesiones.

Estos entrenamientos son adecuados para mujeres de todos los niveles que desean mejorar su fuerza en la parte superior del cuerpo y su condición física. Son especialmente útiles si usted pasa muchas horas sentada o tiene un estilo de vida sedentario. Fortalecer la espalda puede aliviar el dolor de espalda y mejorar la postura. Esto es importante para mantener una columna vertebral sana.

Sin embargo, no todas las personas los encontrarán adecuados. Si tiene ciertas afecciones o lesiones, como hernia de disco (tipo de lesión de la columna) o dolor de espalda crónico, consulte con su profesional de la salud antes de empezar cualquier programa de ejercicio. Además, si está embarazada o dio a luz recientemente, pida orientación a su profesional de la salud antes de hacer actividad física intensa.

Algunos ejemplos de entrenamientos para la espalda en mujeres:

  • Wall angels (deslizamientos de brazos en la pared): Póngase de pie con la espalda contra la pared y los pies un poco alejados de la pared. Estire los brazos rectos por encima de la cabeza con el dorso de las manos contra la pared. Deslice los brazos hacia abajo por la pared mientras aprieta los músculos de la parte media de la espalda. Mantenga la posición un momento y luego deslice los brazos hacia arriba hasta volver al inicio. Repita de 15 a 20 veces.
  • Empuje por encima de la cabeza con mancuernas: Sostenga un par de mancuernas y doble los codos a 90 grados, con los brazos paralelos al suelo y las mancuernas a la altura de la cabeza. Exhale y empuje las mancuernas por encima de la cabeza sin chocarlas entre sí. Vuelva a la posición inicial y mantenga la resistencia evitando que los codos bajen por debajo de la altura de los hombros.
  • Extensión de tríceps con mancuernas: Sostenga una mancuerna en cada mano e inclínese hacia adelante desde las caderas, manteniendo su zona media del cuerpo (músculos del centro del cuerpo, incluidos abdomen y pelvis) firme y la espalda recta. Con los codos doblados, pegue los brazos a los costados del cuerpo. Exhale y estire los brazos todo lo que pueda. Inhale y doble los codos para volver al inicio.

Para incorporar estos ejercicios a su rutina diaria, considere:

  • Empiece con poco y aumente poco a poco a medida que gana fuerza y puede hacer los ejercicios por más tiempo.
  • Busque a alguien con quien ejercitarse para tener apoyo y hacerlo más agradable.
  • Si el tiempo se lo permite, camine en lugar de conducir para hacer diligencias.
  • Elija las escaleras en lugar del ascensor siempre que pueda.
  • Escuche música o un pódcast divertido durante los entrenamientos para hacerlos más amenos.
  • Varíe los ejercicios alternando entrenamiento de fuerza y actividades de resistencia (actividades que aumentan su respiración y el ritmo del corazón), como caminar, yoga, senderismo o pickleball.

Es importante tomar precauciones al hacer ejercicios para la espalda:

  • Mantenga la forma adecuada (posición y movimiento del cuerpo) en cada ejercicio para evitar tensión o lesiones.
  • Si es nueva en el entrenamiento de fuerza, empiece con pesas ligeras o bandas de resistencia.
  • Caliente antes de cada sesión con ejercicio cardiovascular suave.
  • Si siente dolor o molestia durante un ejercicio, deténgase de inmediato y consulte con un profesional de la salud.
  • Manténgase hidratada durante los entrenamientos bebiendo agua con regularidad.
  • Deje días de descanso suficientes entre sesiones para que los músculos se recuperen.

Recuerde: aunque estos ejercicios pueden ser útiles para muchas mujeres, siempre es buena idea consultar con un profesional de la salud o con una persona certificada en acondicionamiento físico antes de empezar un programa nuevo, especialmente si tiene problemas de salud previos o dudas sobre si son adecuados para usted.