Cómo hacer el ejercicio de buenos días
El ejercicio conocido como “buenos días” trabaja principalmente la zona lumbar, los glúteos y los isquiotibiales (parte posterior del muslo). Consiste en inclinarse hacia adelante desde las caderas con la espalda recta y luego volver a ponerse erguido. Se puede hacer con o sin peso, según su condición y sus metas.
Beneficios de incluir los buenos días en su rutina:
- Fortalecer la zona lumbar: activa los músculos de la espalda baja y mejora su fuerza y estabilidad. Esto puede ayudar a prevenir dolor e lesiones en la zona lumbar.
- Fortalecer glúteos e isquiotibiales: la inclinación activa estos músculos, clave para extender la cadera y tener fuerza en la parte baja del cuerpo. Al fortalecerlos, puede mejorar el rendimiento y ayudar en correr, saltar y hacer sentadillas.
- Mejorar la postura: el ejercicio pide mantener la columna en posición neutra. Esto fortalece los músculos que sostienen una alineación correcta de la espalda.
- Mejorar la estabilidad del centro del cuerpo: los músculos del centro del cuerpo (abdomen y costados) ayudan a estabilizar la columna durante el movimiento. Al activarlos, mejora la estabilidad y la fuerza funcional.
Quiénes pueden considerar hacer buenos días:
- Personas que quieren fortalecer la zona lumbar, los glúteos y los isquiotibiales
- Deportistas o personas activas que buscan mejorar su desempeño en actividades con extensión de cadera
- Personas que desean mejorar su postura y la estabilidad del centro del cuerpo
Quiénes deben evitar o tener cuidado con los buenos días:
- Personas con lesiones en la zona lumbar o en la columna: consulten con un profesional de la salud antes de intentar este ejercicio
- Personas embarazadas o con ciertas afecciones médicas: podrían necesitar modificarlo o evitarlo
Consejos para incluir los buenos días en su rutina:
- Empiece solo con el peso de su cuerpo: si es nuevo en este ejercicio o tiene dudas sobre la técnica, comience sin peso. Así puede enfocarse en la forma correcta antes de agregar resistencia.
- Aumente la resistencia poco a poco: cuando se sienta cómodo, agregue una barra, mancuernas o bandas de resistencia. Empiece con poco peso y progrese despacio para evitar lesiones.
- Enfoque en la técnica: mantenga la espalda recta, haga la bisagra desde las caderas, mantenga una ligera flexión de las rodillas y active el abdomen para estabilizar. Si lo necesita, pida ayuda a una persona profesional acreditada en acondicionamiento físico para asegurar la técnica correcta.
- Caliente bien: antes de empezar, haga un calentamiento con estiramientos dinámicos o ejercicio cardiovascular suave para aumentar el flujo de sangre y preparar el cuerpo.
Precauciones:
- Evite redondear la espalda durante el ejercicio; esto puede forzar la columna. Mantenga la espalda recta en todo momento.
- Si siente dolor o molestia, deténgase de inmediato y consulte con un profesional de la salud.
- Empiece con poco peso o solo con su peso corporal y aumente la resistencia gradualmente a medida que gana fuerza y confianza.
- Escuche a su cuerpo y modifique o salte ejercicios si no se sienten bien para usted.
- Como con cualquier programa de ejercicio, si tiene problemas de salud de base o dudas, es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de empezar.
Recuerde: aunque los buenos días pueden beneficiar a muchas personas, lo mejor es consultar con un profesional de la salud o un entrenador certificado antes de iniciar un programa nuevo. Ellos pueden darle indicaciones personalizadas según sus necesidades y capacidades.