Beneficios para la salud de las actividades aeróbicas

Descripción general

Las actividades aeróbicas, también llamadas ejercicios cardiovasculares (para el corazón y los pulmones), son actividades que hacen que la sangre circule más rápido y usan grupos musculares grandes. Estas actividades hacen que su corazón y sus pulmones trabajen más de lo normal. Algunos ejemplos son:

  • Caminar a paso ligero
  • Nadar
  • Correr
  • Andar en bicicleta
  • Jugar al fútbol

Hacer ejercicio aeróbico tiene muchos beneficios para la salud:

  • Reduce el riesgo de enfermedades: Hacer ejercicio con regularidad puede bajar el riesgo de enfermedad del corazón, diabetes tipo 2, accidente cerebrovascular (derrame cerebral) y demencia.
  • Control del peso: Ayuda a bajar de peso y a mantener un peso saludable.
  • Control de la presión arterial: Puede ayudar a bajarla y a mantenerla estable.
  • Más resistencia: Con el tiempo aumenta su resistencia y reduce el cansancio durante las actividades físicas.
  • Refuerza el sistema inmunitario: Activa las defensas del cuerpo, por lo que es menos probable que se resfríe o tenga gripe.
  • Fortalece el corazón: Fortalece el músculo del corazón, mejora su eficiencia y reduce el riesgo de problemas del corazón.
  • Mejora el ánimo: Libera endorfinas, que son sustancias naturales que mejoran el estado de ánimo y ayudan a reducir el estrés.
  • Longevidad: Los estudios muestran que hacer ejercicio aeróbico con regularidad puede ayudarle a vivir más que quienes no hacen ejercicio.

Las actividades aeróbicas son adecuadas para la mayoría de las personas, sin importar la edad ni el nivel de condición física. Se pueden adaptar a sus necesidades y capacidades. Aun así, es buena idea hablar con su profesional de la salud antes de empezar una rutina nueva, sobre todo si tiene alguna afección médica o inquietud.

Aunque por lo general son seguras, tenga en cuenta estas precauciones:

  • Afecciones de salud: Si tiene enfermedad del corazón, asma, artritis o problemas en las articulaciones, hable con su profesional de la salud antes de empezar. Le dirán qué actividades son adecuadas y qué ajustes necesita.
  • Lesión o dolor: Si tiene una lesión o siente dolor al hacer ejercicio, escuche a su cuerpo. Ajuste la actividad o deténgase si es necesario. No se esfuerce con dolor, porque puede empeorar la lesión o causar complicaciones.
  • Embarazo: Si está embarazada, consulte con su profesional de la salud antes de empezar o continuar un programa de ejercicio aeróbico. Tal vez necesite algunos cambios para proteger su salud y la del bebé.

Consejos para incorporar actividades aeróbicas en su rutina:

  • Empiece poco a poco: Si nunca ha hecho ejercicio aeróbico o lleva tiempo sin hacerlo, comience con actividades de bajo impacto como caminar o nadar a un ritmo cómodo. Aumente poco a poco la duración y la intensidad conforme mejora su condición física.
  • Busque actividades que le gusten: Elija opciones que disfrute y que pueda mantener a largo plazo. Por ejemplo, bailar, andar en bicicleta, hacer caminatas al aire libre o unirse a clases grupales.
  • Varíe su rutina: Incluya distintos ejercicios aeróbicos para mantener el interés y trabajar diferentes músculos. Por ejemplo, alterne caminar y andar en bicicleta en días distintos de la semana.
  • Ponga metas realistas: Establezca metas según su nivel actual y avance poco a poco. Por ejemplo, aumentar el tiempo de sus sesiones o apuntar a un número de pasos al día.
  • Agende sus sesiones: Haga del ejercicio aeróbico una parte regular de su semana. La constancia es clave para obtener los beneficios.

Recuerde que cada persona es distinta. Lo que funciona para otra persona puede no funcionar para usted. Escuche a su cuerpo y haga ajustes cuando sea necesario. Si tiene preguntas o dudas sobre cómo incluir actividades aeróbicas en su rutina, consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.