Acerca del escorbuto
El escorbuto es una enfermedad que ocurre por una deficiencia grave de vitamina C (también llamada ácido ascórbico). La vitamina C es un nutriente esencial. Cumple funciones importantes en el cuerpo. Se necesita para producir colágeno, una proteína que da estructura y apoyo a los tejidos que conectan y sostienen el cuerpo, incluidos los vasos sanguíneos.
La falta de vitamina C puede causar debilidad, anemia, enfermedad de las encías y problemas en la piel. También puede afectar el sistema inmunitario, la absorción de hierro, cómo el cuerpo maneja el colesterol y otras funciones importantes.
El escorbuto es poco común en países desarrollados como United States, pero sigue siendo un problema en poblaciones con desnutrición en todo el mundo.
Las causas del escorbuto se relacionan con una falta grave y prolongada de vitamina C. La vitamina C cumple una función clave en varios procesos del cuerpo, incluso en la síntesis de colágeno (una proteína necesaria para formar y mantener los tejidos blandos). Cuando falta vitamina C, se reduce la producción de colágeno. Esto causa problemas como cambios en la piel, mala cicatrización de heridas, enfermedades de los dientes y las encías, huesos frágiles y sangrados por fragilidad de los vasos sanguíneos.
Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Para el escorbuto incluyen:
- Tener trastornos digestivos o de absorción de nutrientes
- Alergias a alimentos
- Discapacidad del desarrollo y enfermedad mental que afectan la alimentación
Los factores de riesgo modificables son los que se pueden cambiar o influir. Para el escorbuto incluyen:
- Consumir poca cantidad de alimentos ricos en vitamina C
- Basar su alimentación en alimentos básicos con poca vitamina C
- Fumar
- Trastorno por consumo de alcohol
- Alimentación del bebé: dar fórmula y leche de vaca en lugar de leche materna puede aumentar el riesgo de falta de vitamina C
Para prevenir el escorbuto, lleve una dieta equilibrada que incluya alimentos ricos en vitamina C, como cítricos, fresas, kiwi, brócoli y pimientos. Si sospecha que puede tener escorbuto o le preocupan sus factores de riesgo, consulte con su profesional de salud para un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.
Los síntomas tempranos más comunes del escorbuto incluyen:
- Encías hinchadas o que sangran
- Debilidad y cansancio
- Manchas rojas en la piel (petequias, puntitos rojos por sangrado) o moretones (equimosis)
A medida que el escorbuto avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas:
- Dificultad para caminar: El dolor e hinchazón en los músculos y articulaciones de las piernas pueden dificultar caminar.
- Hematomas: Bultos llenos de sangre (acumulaciones de sangre) pueden formarse en distintas partes del cuerpo.
- Anemia: El escorbuto puede bajar los glóbulos rojos. Esto causa anemia, cansancio y falta de aire.
- Llagas en las encías y pérdida de dientes: En etapas avanzadas, puede haber llagas en las encías y caída de dientes.
Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Si sospecha que tiene escorbuto o presenta síntomas que le preocupan, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar el escorbuto, los profesionales de la salud pueden realizar estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: el profesional buscará señales de escorbuto, como encías retraídas o que sangran y lesiones en la piel.
- Historia clínica: el médico revisará su historia y le preguntará sobre otros síntomas que tenga.
- Análisis de laboratorio: pueden pedir un análisis de sangre para medir el nivel de vitamina C.
- Biopsia: en algunos casos, puede ser necesaria para saber la causa del sarpullido. Consiste en extraer una pequeña muestra de piel para analizarla con un microscopio.
Es importante consultar con un profesional de la salud que evalúe su situación y le recomiende los exámenes, pruebas y procedimientos adecuados para diagnosticar y determinar la etapa o la gravedad del escorbuto.
Las metas del tratamiento del escorbuto son reponer la vitamina C en el cuerpo, reducir los síntomas, favorecer la curación y prevenir complicaciones a largo plazo. Estos son los tratamientos recomendados y cómo funcionan:
- Medicamento: Se usan dosis altas de vitamina C por la boca o por la vena para tratar el escorbuto de forma eficaz. Los suplementos de vitamina C se consiguen con facilidad y se pueden tomar por la boca para reponer los niveles de vitamina C en el cuerpo.
- Cambios en los hábitos de salud: Hacer cambios en la alimentación es clave para tratar el escorbuto. Comer alimentos ricos en vitamina C, como frutas y verduras, ayuda a reponer la vitamina C de forma natural. Para casos leves de escorbuto, se recomienda comer al menos cinco porciones de frutas y verduras al día.
La dosis de vitamina C puede variar por muchos factores. Es posible tomar demasiada vitamina C, por eso es importante consultar con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación.