Consejos de alimentación para la menopausia
Descripción general
Durante la menopausia hay necesidades nutricionales especiales que no son iguales a las de la población general. Estas se deben a cambios en las hormonas y a un mayor riesgo de ciertos problemas de salud.
Las necesidades nutricionales especiales en la menopausia incluyen:
- Aumentar los ácidos grasos omega-3: Los omega-3 pueden ayudar a reducir los sofocos y la sudoración nocturna. Alimentos ricos en omega-3: pescados grasos (como salmón, sardinas, atún y caballa), y algunas nueces y semillas.
- Fitoestrógenos: Son compuestos de plantas que actúan como un estrógeno débil (una hormona) en el cuerpo. Pueden ayudar a aliviar síntomas por la bajada de estrógeno en la menopausia. Fuentes: soya (soja), tofu, tempeh, uvas, frijoles, semillas de lino o linaza, sésamo (ajonjolí) y té negro y verde.
- Calcio y vitamina D adecuados: La menopausia aumenta el riesgo de osteoporosis (huesos porosos). Consumir alimentos ricos en calcio (lácteos, sardinas, tofu, salmón y verduras de hoja verde) y vitamina D (pescados y mariscos, yema de huevo, algunos hongos) ayuda a mantener los huesos sanos.
- Consumo de proteína: Con la edad, mantener la masa muscular ayuda a prevenir fracturas y caídas. Procure 25 a 30 g de proteína por comida. Buenas fuentes: huevos, carne de res, pescados y mariscos, aves (como pollo o pavo), nueces, productos de soya (como tofu), frijoles y otras legumbres.
Razones de salud para estas necesidades:
- Los cambios hormonales en la menopausia pueden causar sofocos y sudoración nocturna.
- La disminución del estrógeno puede cambiar cómo el cuerpo usa carbohidratos y grasas, y aumentar el riesgo de subir de peso.
- La bajada del estrógeno aumenta el riesgo de osteoporosis.
Alimentos que debe evitar:
- Alimentos muy procesados: caramelos, papas fritas de paquete, fritos
- Alimentos con azúcar añadido: refrescos, bebidas energéticas, productos de panadería
- Alcohol
- Cafeína
- Alimentos con mucha sal: sopas, carnes frías/embutidos, pretzels
Consejos para incorporar estos cambios en su dieta:
- Aumente su consumo de frutas y verduras; haga de ellas la base de sus comidas.
- Reemplace alimentos de poco valor nutritivo por más frutas y verduras.
- Lleve un diario de alimentos para identificar los que le provocan o empeoran los sofocos.
- Haga ejercicio con regularidad para reducir el riesgo de cáncer y manejar el estrés.
- Limite el consumo de alcohol.
Recuerde: estas son pautas generales. Es buena idea consultar a su médico o a un dietista registrado antes de hacer cambios importantes en su dieta durante la menopausia. Ellos pueden darle consejos personalizados según sus necesidades de salud.