Consejos de alimentación para personas con cáncer
Descripción general
Las personas con cáncer tienen necesidades nutricionales especiales, diferentes a las de la población en general. Estas necesidades se deben al cáncer y a sus tratamientos.
Las necesidades nutricionales especiales incluyen:
- Más consumo de proteínas: A menudo se necesitan más proteínas para sanar, mantener la masa muscular y fortalecer el sistema inmunitario.
- Más calorías: El cáncer y sus tratamientos pueden aumentar las necesidades de energía. Es importante comer suficientes calorías para evitar bajar de peso y el cansancio.
- Buena hidratación: Mantenerse bien hidratado ayuda a manejar efectos secundarios del tratamiento, como náuseas y vómitos, y a cuidar la salud en general.
Razones de salud para estas necesidades:
- Apoyo en la sanación y la recuperación: Una buena nutrición ayuda al cuerpo a sanar después de cirugía, radiación o quimioterapia.
- Mantener la masa muscular: Consumir suficientes proteínas ayuda a conservar la masa y la fuerza muscular durante el tratamiento.
- Fortalecer el sistema inmunitario: Una nutrición adecuada apoya un sistema inmunitario sano, clave para combatir infecciones y reducir complicaciones.
Alimentos para incluir:
- Alimentos ricos en proteína: Incluya carnes magras, aves, pescado, huevos, lácteos, legumbres (frijoles y lentejas), tofu y nueces.
- Cereales integrales: Prefiera arroz integral, quinoa, pan integral y avena en lugar de granos refinados como arroz blanco y pan blanco.
- Frutas y verduras de colores: Aportan vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra. Busque variedad: verduras de hoja verde oscuro (como espinaca y col rizada), verduras rojas y anaranjadas (como zanahorias y pimientos morrones) y frutas de distintos colores.
Alimentos que conviene evitar:
- Carnes procesadas: Limite tocino, salchichas, hot dogs y carnes frías (fiambres), porque pueden aumentar el riesgo de cáncer.
- Bebidas azucaradas: Reduzca o evite refrescos, jugos con azúcar añadida, bebidas energéticas y tés endulzados.
- Alimentos con mucha grasa: Reduzca frituras, cortes de carne grasos, lácteos enteros y bocadillos altos en grasa.
Consejos para incorporar estas necesidades en su plan de alimentación:
- Consulte con un dietista registrado o con su equipo de salud con experiencia en nutrición para personas con cáncer, para crear un plan individual según sus necesidades.
- Si tiene poco apetito o náuseas, coma comidas pequeñas y frecuentes o meriendas.
- Pruebe métodos de cocción como hornear o asar a la parrilla para mejorar el sabor usando menos grasas añadidas.
- Manténgase hidratado. Tome agua durante el día. Si tiene dificultad para tragar o cambios en el sabor por el tratamiento, agregue rodajas de limón o pepino al agua.
Recuerde: estas son pautas generales. Las necesidades de cada persona pueden variar según el tipo de cáncer, la etapa del tratamiento, su salud en general y cualquier restricción de dieta. Lo mejor es consultar con su equipo de atención médica o con un dietista registrado para recibir consejos personalizados según sus necesidades.