Sobre la convulsión tónico-clónica

Descripción general
Una convulsión tónico-clónica, también llamada gran mal, es un tipo de convulsión con contracciones musculares repentinas e intensas y pérdida del conocimiento. Durante esta convulsión, el cuerpo se sacude y tiembla sin control. Por lo general, afecta ambos lados del cuerpo: la parte central del cuerpo, los brazos y las piernas. Tónica se refiere a la fase de rigidez muscular. Clónica se refiere a la fase de sacudidas rítmicas. La persona suele no darse cuenta de lo que pasa y puede no responder. Las convulsiones tónico-clónicas se relacionan con la epilepsia, pero también pueden deberse a algunos medicamentos, infecciones u otros problemas de salud. Estas convulsiones pueden ser peligrosas y causar lesiones. Si usted o alguien que conoce tiene una convulsión tónico-clónica, busque atención médica para una evaluación y un tratamiento adecuados.
Causas y factores de riesgo

Las convulsiones tónico-clónicas, también conocidas como “gran mal”, pueden tener varias causas relacionadas con cómo funciona el cerebro y el cuerpo.

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Factores genéticos: conexiones anormales entre neuronas (células nerviosas) pueden causar un desequilibrio y aumentar el riesgo de convulsiones tónico-clónicas.

Los factores de riesgo modificables son los que se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Lesión o golpe fuerte en la cabeza
  • Fiebre alta: las convulsiones febriles, que ocurren por fiebre alta, pueden desencadenar convulsiones tónico-clónicas.
  • Infección: ciertas infecciones pueden causar convulsiones tónico-clónicas.
  • Accidente cerebrovascular (derrame cerebral): las personas que han tenido uno tienen mayor riesgo de presentar convulsiones tónico-clónicas.
  • Tumores cerebrales
  • Dejar de forma brusca ciertos medicamentos o sustancias, como el alcohol (abstinencia), puede desencadenar convulsiones tónico-clónicas.
  • Desequilibrios de electrolitos (sales y minerales del cuerpo): por ejemplo, sodio bajo o calcio bajo pueden contribuir a estas convulsiones.

Es importante recordar que algunos factores no se pueden cambiar, pero otros se pueden manejar o reducir con atención médica adecuada y elecciones saludables en su vida diaria. Si le preocupa su riesgo de convulsiones tónico-clónicas, consulte con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de una convulsión tónico-clónica (un tipo de convulsión que afecta todo el cuerpo) incluyen:

  • Aura visual (cambios en la visión)
  • Cambio de ánimo
  • Sabores u olores extraños
  • Dolores de cabeza

A medida que la convulsión tónico-clónica avanza o se hace más intensa, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:

  • Rigidez muscular
  • Sacudidas en los músculos grandes
  • Espuma en la boca o morderse la lengua
  • Piel o labios azulados
  • Perder el control para orinar o evacuar
  • Gritar sin querer

Después de la convulsión, suele haber una fase en la que la persona se siente aturdida y confundida por algunas horas. Es importante saber que la mayoría de las personas no recuerdan el episodio.

Si le preocupa su riesgo de convulsiones tónico-clónicas o cualquier otra afección de salud, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para recibir orientación personalizada.

Diagnóstico

Para diagnosticar las convulsiones tónico-clónicas, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Revisión de la historia clínica: Se recoge información sobre la salud de la persona y detalles de los episodios de convulsión.
  • Examen físico: Se hace un examen completo para buscar señales de convulsión, como mordeduras en la lengua.
  • Observación y descripción: Contar con un testigo que pueda describir o grabar el episodio es clave para un diagnóstico preciso.
  • Electroencefalograma (EEG): Esta prueba registra la actividad eléctrica del cerebro colocando pequeños discos (electrodos) en el cuero cabelludo. Ayuda a ver si hay actividad anormal y a determinar el tipo de convulsión.
  • Pruebas de imagen: Se puede hacer una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) para buscar dónde empieza la convulsión y descartar otras causas, como un accidente cerebrovascular.

Para conocer la etapa o la gravedad de las convulsiones tónico-clónicas, se pueden hacer además:

  • Análisis de sangre: Pruebas de laboratorio de rutina que pueden detectar causas ocultas o problemas del metabolismo relacionados con las convulsiones.
  • Control de la presión arterial y del ritmo del corazón: Los cambios en estos valores pueden dar pistas sobre la gravedad de las convulsiones.

Es importante que estas evaluaciones, pruebas y procedimientos los realicen profesionales de la salud, para asegurar un diagnóstico correcto y un manejo adecuado.

Opciones de tratamiento

El objetivo principal es reducir la frecuencia y la gravedad de las convulsiones tónico-clónicas. Esto se puede lograr con varias opciones de tratamiento. Estas opciones pueden incluir:

  • Medicamentos
  • Medicamentos anticonvulsivos (medicamentos para controlar las convulsiones): Se usan con frecuencia para controlar las convulsiones. Estabilizan la actividad eléctrica anormal en el cerebro y evitan que las convulsiones ocurran o se propaguen.
  • Terapias
  • Estimulación del nervio vago (ENV): Consiste en implantar un dispositivo que estimula el nervio vago. Puede ayudar a reducir la frecuencia y la gravedad de las convulsiones.
  • Procedimientos terapéuticos
  • Estimulación cerebral profunda (ECP): En algunos casos, se puede recomendar. Consiste en implantar electrodos en áreas específicas del cerebro para regular la actividad eléctrica anormal y reducir las convulsiones.
  • Cambios en los hábitos de salud
  • Cambios en la alimentación: Seguir una dieta cetogénica, una dieta Atkins modificada o una dieta baja en azúcar puede ayudar a algunas personas a manejar la frecuencia de las convulsiones.
  • Cirugía
  • Si los medicamentos y otras terapias no funcionan, se puede considerar la cirugía. Puede consistir en extirpar el área del cerebro responsable de las convulsiones o desconectar los dos lados del cerebro para evitar que se propaguen.

Es importante saber que las recomendaciones específicas pueden variar según sus circunstancias. Consultar con un profesional de la salud es esencial para decidir el tratamiento más adecuado para las convulsiones tónico-clónicas. Siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre los tipos de medicamentos y las dosis.