Acerca de la radiculopatía torácica

Descripción general

La radiculopatía torácica es un problema que ocurre cuando una raíz nerviosa (la parte del nervio que sale de la médula espinal) en la columna torácica se comprime o se irrita. La columna torácica es la parte media de la columna. Tiene doce vértebras y está entre la columna cervical (cuello) y la lumbar (parte baja de la espalda).

Cuando una raíz nerviosa en esta zona se comprime o se irrita, puede causar dolor, entumecimiento, hormigueo o debilidad que se corre a lo largo del recorrido del nervio afectado.

Por lo general, la causa son cambios por desgaste en la columna, como un disco herniado (disco desplazado que presiona el nervio), espolones óseos (hueso extra) o estenosis espinal (estrechamiento del canal de la columna). También puede deberse a un golpe o lesión en la columna torácica.

El tratamiento puede incluir reposo, fisioterapia, medicamentos para el dolor y, en algunos casos, cirugía. Si cree que tiene radiculopatía torácica, es importante consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la radiculopatía torácica (irritación o compresión de los nervios en la parte media de la espalda) incluyen:

  • Compresión de los nervios torácicos por los tejidos que los rodean.
  • Hernias de disco en la columna torácica: la capa externa del disco se debilita o se desgarra, y la parte interna empuja hacia afuera y presiona los nervios cercanos.
  • Espolones óseos que se forman en la columna por traumatismos o artrosis; esto endurece la columna y comprime los nervios.

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar ni controlar. Los factores de riesgo no modificables para la radiculopatía torácica son:

  • Edad avanzada, porque la columna suele cambiar con el envejecimiento.
  • Predisposición genética, como tener familiares con radiculopatía.

Los factores de riesgo modificables son los que sí se pueden influir o cambiar. Los factores de riesgo modificables para la radiculopatía torácica son:

  • Mala postura
  • Alteraciones de la columna, como escoliosis
  • Movimientos repetitivos
  • Obesidad
  • Enfermedades como la artrosis y la artritis reumatoide

Es importante saber que algunos factores de riesgo pueden mejorar con cambios en el estilo de vida, y otros no. Consulte con un profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la radiculopatía torácica (problema en los nervios que salen de la columna en la parte media de la espalda) incluyen:

  • Dolor con ardor o que se extiende en la zona del omóplato (escápula), la espalda, el pecho o el abdomen
  • Dolor en el pecho en forma de banda, a menudo alrededor de una costilla específica
  • El dolor empeora al toser o al hacer fuerza
  • El dolor suele presentarse en un solo lado del cuerpo

Cuando la radiculopatía torácica avanza o es más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Entumecimiento y hormigueo en una costilla, en el costado o en el abdomen
  • Debilidad muscular
  • Dolor punzante en una costilla, en el costado o en el abdomen
  • Pérdida de reflejos

Es importante saber que la radiculopatía torácica es poco común y puede confundirse con otras afecciones, como herpes zóster o problemas del corazón y del abdomen. Si presenta alguno de estos síntomas, consulte a su profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la radiculopatía torácica (irritación o compresión de nervios en la parte media de la columna), los médicos suelen realizar estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El médico evaluará sus síntomas y le hará un examen para revisar si hay debilidad muscular, problemas de sensibilidad y respuesta de los reflejos.
  • Radiografía de tórax: Esta imagen ayuda a buscar enfermedades como neumonía u otras infecciones del pulmón, cáncer o fibrosis pulmonar.
  • Tomografía computarizada (TC): Es un estudio de imagen más avanzado que puede detectar problemas, como cáncer, que a veces no se ven en una radiografía.

Para determinar la etapa o la gravedad de la radiculopatía torácica, pueden hacer pruebas adicionales:

  • Resonancia magnética (RM): Da imágenes detalladas de los tejidos blandos, como la médula espinal y las raíces nerviosas.
  • Electromiografía (EMG): Mide las señales eléctricas en los músculos en reposo y al contraerse para identificar daño en los nervios.
  • Estudio de conducción nerviosa: Mide la capacidad de los nervios para enviar señales eléctricas.

Es importante que estas pruebas las realice un profesional de la salud. Ayudan a confirmar el diagnóstico y a determinar la gravedad de la radiculopatía torácica.

Opciones de tratamiento

El objetivo del tratamiento de la radiculopatía torácica (irritación o presión en un nervio de la espalda media) es aliviar los síntomas y mejorar la movilidad. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:

Medicamentos:

  • Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno o naproxeno, pueden ayudar a bajar el dolor y la inflamación.
  • Pueden recetarle corticosteroides por boca o inyectados (medicinas tipo cortisona) para bajar la inflamación y aliviar los síntomas.

Terapias:

  • La fisioterapia puede fortalecer los músculos, mejorar la flexibilidad y aliviar el dolor.
  • Un collarín cervical blando puede dar apoyo y reducir la tensión en el área afectada.

Procedimientos terapéuticos:

  • En algunos casos, se puede recomendar cirugía para tratar la causa de la compresión del nervio. Los procedimientos incluyen reparar hernias de disco, ensanchar el espacio del canal espinal, quitar espolones óseos (crecimientos de hueso) o fusionar huesos.

Cuidados personales y cambios de hábitos de salud:

  • Aplicar hielo y calor puede ayudar a aliviar el dolor y bajar la inflamación.
  • Descansar y evitar actividades que empeoran los síntomas ayuda a la recuperación.
  • Mantener buena postura y usar técnicas ergonómicas (por ejemplo, ajustar su silla y mesa para apoyar la espalda) puede reducir la tensión en la columna.

Es importante consultar con un profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento o tratamiento. Podrá darle consejos personalizados según su condición. Recuerde consultar con su profesional de la salud antes de iniciar un medicamento nuevo o un plan de tratamiento, ya que puede incluir dosis de medicamentos y posibles efectos secundarios.