Acerca de los tumores de los nervios periféricos
Los tumores de los nervios periféricos, en especial los tumores malignos de la envoltura del nervio periférico (MPNST, por sus siglas en inglés), tienen varias causas y factores de riesgo. Es importante saber que los MPNST son un tipo de tumor de la envoltura del nervio periférico (PNST) que es canceroso y puede crecer rápido.
Causas de los PNST:
- Neurofibromas plexiformes (tumores benignos de nervio que pueden ocurrir en la NF1)
- Haber recibido radioterapia (tratamiento con radiación) en el pasado
- Cambios genéticos grandes heredados que afectan el gen NF1 y genes cercanos
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar) de PNST:
- Antecedentes de neurofibromatosis tipo 1 (NF1)
- Antecedentes familiares de PNST
- Casos poco frecuentes de neurofibromatosis tipo 2 (NF2) con un neurofibroma benigno (tumor benigno del nervio) que progresa a MPNST
Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar) de los PNST:
- Exposición a radiación ionizante en el pasado
Estos factores de riesgo se asocian específicamente con los MPNST. Si sospecha síntomas o le preocupan los tumores de nervios periféricos, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.
Los síntomas tempranos más comunes de los tumores de nervios periféricos (nervios fuera del cerebro y la médula espinal) incluyen:
- Parestesia (sensaciones anormales). Puede sentir ardor, punzadas, piel muy irritada, dolor persistente que carcome o sensaciones muy desagradables en la zona afectada.
- Hipersensibilidad dolorosa y presencia de un punto gatillo (área pequeña que al tocarla desencadena dolor). Esto puede causar neuralgia (dolor de nervio).
A medida que estos tumores avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer otros síntomas:
- Déficits neurológicos (problemas por daño de nervios). Esto puede causar problemas para moverse, debilidad muscular, espasticidad (rigidez muscular) y problemas para controlar la vejiga y/o el intestino.
- Crecimiento importante del tumor. El tumor puede aumentar mucho de tamaño, lo que provoca más dolor y compresión de los nervios.
- Sospecha de malignidad. Si se sospecha que un tumor es maligno (canceroso), pueden surgir otros síntomas según la ubicación y el tipo de tumor.
Los síntomas pueden variar según la persona y las características del tumor. Si presenta síntomas que le preocupan o tiene preguntas sobre su condición, consulte a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.
Exámenes, pruebas y procedimientos que se usan con frecuencia para diagnosticar tumores de los nervios periféricos (nervios fuera del cerebro y la médula espinal) incluyen:
- Examen físico: El profesional de la salud buscará señales como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
- Análisis de laboratorio: Se pueden tomar muestras de sangre u otras muestras para buscar problemas.
- Estudios de imagen: Las radiografías, la resonancia magnética (RM) u otras técnicas de imagen pueden ayudar a ver los tumores.
Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la etapa o gravedad de los tumores de los nervios periféricos pueden incluir:
- Procedimientos clínicos: Pueden recomendarse según los resultados de los exámenes iniciales y varían según el sistema del cuerpo que se evalúe.
- Derivaciones: Es posible que necesite procedimientos ambulatorios (sin hospitalización) hechos por otros profesionales de la salud antes de que su médico revise los resultados.
- Más estudios de imagen: Pueden incluir resonancia magnética de todo el cuerpo o ecografía (ultrasonido) de alta resolución. Se usan para determinar la ubicación del tumor, su tamaño, su extensión y complicaciones relacionadas con el tumor.
Recuerde consultar con su profesional de la salud cuáles exámenes, pruebas y procedimientos son apropiados para su situación.
Los objetivos del tratamiento de los tumores de nervio periférico incluyen: obtener un diagnóstico al analizar el tejido al microscopio (diagnóstico histológico), reducir el tamaño del tumor, conservar los tejidos blandos cercanos y la función del nervio, y lograr control de la enfermedad a largo plazo. Estas son algunas opciones de tratamiento y cómo funcionan:
- Cirugía:
- La cirugía suele ser la primera opción para obtener un diagnóstico, reducir el tamaño del tumor y preservar la función del nervio. La extirpación completa del tumor por cirugía es la base del tratamiento.
- Radioterapia:
- La radioterapia puede usarse antes o después de la cirugía para mejorar el control local de las células del tumor que queden. Ayuda a destruir células cancerosas y a evitar que crezcan.
- Quimioterapia:
- La quimioterapia puede usarse en tumores que no se pueden extirpar con cirugía o cuando el tumor se ha extendido a otras partes del cuerpo. Busca encoger el tumor y facilitar su extirpación. Los medicamentos de quimioterapia pueden matar células cancerosas o frenar su crecimiento.
- Terapias dirigidas:
- Algunos estudios clínicos han analizado terapias dirigidas para tipos específicos de tumores de nervio periférico, como los neurofibromas plexiformes en personas con Neurofibromatosis tipo 1 (NF1). Estas terapias buscan atacar de forma específica ciertas moléculas o vías que participan en el crecimiento del tumor.
Es importante consultar con un profesional de la salud para decidir el plan de tratamiento más adecuado para cada caso. Las dosis de los medicamentos pueden variar según su situación, y pueden presentarse otros efectos secundarios.