Acerca del dolor neuropático

Descripción general

El dolor neuropático es el dolor que ocurre por daño o mal funcionamiento del sistema nervioso. Es distinto del dolor nociceptivo, que es el dolor que aparece como respuesta a una lesión o a un estímulo específico.

El dolor neuropático puede ser crónico y continuar incluso cuando la parte del cuerpo afectada ya no está, como en el dolor de miembro fantasma después de una amputación.

Puede deberse a varias afecciones y enfermedades, como diabetes, esclerosis múltiple, accidente cerebrovascular, cáncer, infección por citomegalovirus y amputación.

El dolor neuropático puede afectar mucho la calidad de vida y puede estar relacionado con síntomas de ansiedad y depresión.

Causas y factores de riesgo

Las causas del dolor neuropático incluyen: aumento de la sensibilidad de los nervios en el cuerpo y en el cerebro (sensibilización periférica y central), inflamación, cambios genéticos y cambios en la estructura de la médula espinal.

Las causas del dolor neuropático también pueden incluir:

  • Trastorno por consumo de alcohol
  • Diabetes
  • Afecciones del nervio facial
  • El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA)
  • Trastornos del sistema nervioso central, como accidente cerebrovascular, enfermedad de Parkinson y esclerosis múltiple
  • Síndrome de dolor regional complejo (dolor intenso y prolongado en un brazo o una pierna)
  • Culebrilla (herpes zóster)
  • Medicamentos de quimioterapia
  • Radioterapia
  • Amputación (dolor de miembro fantasma)
  • Compresión o inflamación de los nervios de la columna
  • Trauma o cirugía que dañan los nervios
  • Tumores

Algunos posibles factores de riesgo del dolor neuropático incluyen:

  • Factores psicológicos, como ansiedad y depresión
  • Hábitos de vida, como fumar y beber alcohol en exceso
  • Ciertas afecciones médicas, como la diabetes

Es importante señalar que se necesita más investigación para entender y confirmar bien estos factores de riesgo que se pueden modificar.

Recuerde consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre su situación.

Síntomas

El dolor neuropático (dolor por daño en los nervios) puede presentarse con varios síntomas. La gravedad y la evolución pueden variar. Estos son los síntomas tempranos más comunes:

  • Sensación de ardor en el área afectada
  • Dolor punzante o como descarga eléctrica
  • Hormigueo

A medida que el dolor neuropático avanza o se hace más intenso, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Entumecimiento
  • Cambios en la percepción del dolor: la intensidad o el tipo de dolor puede cambiar con el tiempo o según el clima
  • Sensibilidad al tacto: puede volverse muy sensible; incluso una presión suave o el roce de la ropa puede causar molestias
  • Cambios en la piel: la piel del área afectada puede verse manchada o enrojecida
  • Picazón

Recuerde: estos síntomas varían de una persona a otra. Si presenta alguno de estos síntomas, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar el dolor neuropático, se suelen hacer los siguientes exámenes y procedimientos:

  • Examen de la sensibilidad: incluye un examen clínico y pruebas sensoriales cuantitativas. El examen clínico puede incluir la elevación de la pierna recta (prueba de Lasègue) y el uso de toque ligero y pequeños pinchazos para evaluar hipoestesia (sensibilidad disminuida), alodinia (dolor con un roce leve) y hipoalgesia o hiperalgesia (dolor menos o más intenso de lo normal). Las pruebas sensoriales cuantitativas miden qué tan bien funciona la sensibilidad y cómo percibe el dolor ante calor/frío y presión/rozamiento.
  • Técnicas de imagen: tomografía computarizada (TAC), tomografía por emisión de positrones (TEP) y resonancia magnética (RM) para detectar compresión o invasión de los nervios.
  • Pruebas de laboratorio: microneurografía (registro de la actividad eléctrica de un nervio con una aguja muy fina), biopsia de nervio, biopsia de piel y biopsia con sacabocados. Se usan en algunos casos para evaluar problemas específicos de dolor neuropático.

Para determinar la etapa o la gravedad del dolor neuropático, además se pueden hacer:

  • Escalas del dolor: medir la intensidad del dolor con escalas estandarizadas ayuda a evaluar el efecto del tratamiento o si uno nuevo funciona.
  • Técnicas electrofisiológicas: usan pequeñas estimulaciones eléctricas para identificar lesiones en los nervios que sienten el tacto y el dolor y para medir la velocidad de conducción nerviosa (qué tan rápido viaja la señal por el nervio).
  • Imágenes de la estructura de los nervios: resonancia magnética (RM), ultrasonido y otros estudios de imagen pueden ayudar a ver los nervios y a diagnosticar temprano la neuropatía periférica (daño de los nervios fuera del cerebro y la médula espinal).

Es importante consultar a un profesional de la salud para una evaluación completa. Podrá recomendar los exámenes adecuados según sus síntomas y su historia clínica.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento del dolor neuropático (dolor por daño en los nervios) son: reducir el dolor, mejorar el sueño, mejorar la calidad de vida, mantener la actividad social y las relaciones, conservar la funcionalidad y permitir que la persona siga trabajando. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:

Medicinas:

  • Analgésicos de venta libre (como acetaminofén [paracetamol] o ibuprofeno) pueden ayudar a reducir el dolor, pero no funcionan igual en todas las personas.
  • Medicinas con receta, como antidepresivos y antiepilépticos (medicinas para las convulsiones), han mostrado buenos resultados para el dolor neuropático. Actúan sobre los nervios y las señales del dolor.

Terapias:

  • La fisioterapia y la rehabilitación pueden complementar las medicinas. Pueden permitir usar dosis más bajas y mejorar la funcionalidad y la calidad de vida.
  • La acupuntura puede reducir el dolor en algunos tipos de dolor neuropático.

Cambios en hábitos de salud:

  • Hacer ejercicio con regularidad puede mejorar la fuerza y la flexibilidad, reducir el estrés y mejorar la salud física y mental en general.
  • Comer de forma saludable y manejar el estrés también puede ayudar a controlar el dolor neuropático.

Es importante saber que cada persona responde de forma distinta a los tratamientos. Hable con un profesional de la salud sobre posibles efectos secundarios. Además, combinar varias opciones puede ayudar más que usar solo una. Siempre consulte con su médico antes de empezar cualquier tratamiento nuevo.