Acerca de la mielitis transversa

Descripción general
La mielitis transversa es un trastorno del sistema nervioso que causa inflamación en la médula espinal. La médula espinal es parte del sistema nervioso central. Envía mensajes del cerebro al resto del cuerpo. En la mielitis transversa, la inflamación daña la mielina, la capa protectora de las fibras nerviosas. Esto puede interrumpir el paso de las señales eléctricas entre el cerebro y el cuerpo y causar varios síntomas. El lugar de la inflamación en la médula espinal determina qué partes del cuerpo se afectan. Los síntomas pueden incluir cambios en la sensibilidad, debilidad o parálisis en las extremidades, problemas para controlar el intestino y la vejiga, dolor y debilidad muscular. La mielitis transversa puede tener varias causas, como infecciones, trastornos del sistema inmunitario y otras enfermedades inflamatorias. Aunque no existe una cura, hay tratamientos que ayudan a controlar los síntomas y a mejorar su calidad de vida.
Causas y factores de riesgo

La mielitis transversa es un problema del sistema nervioso causado por inflamación de la médula espinal. La inflamación puede tener varias causas, como infecciones, problemas del sistema inmunitario y otros trastornos inflamatorios.

Causas de la mielitis transversa:

  • Infecciones: pueden ser virales o bacterianas, como herpes, virus de Epstein-Barr, enfermedad de Lyme y sífilis.
  • Trastornos autoinmunes: enfermedades en las que el sistema inmunitario ataca por error al cuerpo, como la esclerosis múltiple.
  • Otros trastornos inflamatorios: enfermedades como sarcoidosis y lupus pueden inflamar la médula espinal y causar mielitis transversa.
  • Lesión de la médula espinal: un golpe o trauma físico en la médula espinal puede causar inflamación y daño.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Edad: el riesgo suele ser mayor en adultos que en niños.
  • Predisposición genética (antecedentes familiares): tener familiares con mielitis transversa u otros problemas neurológicos relacionados puede aumentar el riesgo.

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:

  • Fumar: fumar puede aumentar el riesgo de tener mielitis transversa.
  • Deficiencia de vitamina D: no obtener suficiente vitamina D se ha relacionado con más riesgo de esclerosis múltiple, lo que a su vez aumenta el riesgo de mielitis transversa.
Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la mielitis transversa (inflamación de la médula espinal) incluyen:

  • Debilidad en las piernas y los brazos: Las personas con mielitis transversa pueden tener debilidad en las piernas que progresa rápido. Si la inflamación afecta la parte alta de la médula espinal, también puede afectar los brazos. Esto puede causar paraparesia (debilidad parcial de las piernas) o incluso paraplejía (parálisis completa de las piernas), y puede requerir usar una silla de ruedas.
  • Dolor: Los síntomas iniciales suelen incluir dolor en la parte baja de la espalda o sensaciones agudas y punzantes que corren hacia las piernas o los brazos, o alrededor del torso.
  • Cambios en la sensibilidad: Puede haber ardor, cosquilleo, pinchazos, adormecimiento, sensación de frío u hormigueo en las piernas. También puede presentarse pérdida de la sensibilidad. Las sensaciones anormales en el torso y la zona genital también son comunes.

A medida que la mielitis transversa avanza o alcanza mayor gravedad, pueden aparecer otros síntomas comunes. Estos pueden incluir:

  • Problemas para evacuar y orinar: Puede haber mayor frecuencia o urgencia para ir al baño, incontinencia (pérdida involuntaria del control de la vejiga) y estreñimiento.
  • Espasmos musculares
  • Malestar general
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre y falta de apetito
  • Problemas para respirar
  • Dificultades sexuales
  • Depresión o ansiedad
Diagnóstico

Para diagnosticar la mielitis transversa (inflamación de la médula espinal), el personal de salud suele realizar varias evaluaciones, pruebas y procedimientos. Estos pueden incluir:

  • Antecedentes médicos: Su proveedor de atención médica recabará información sobre sus antecedentes médicos, incluidos diagnósticos previos o problemas de salud.
  • Examen físico: Durante el examen físico, su proveedor buscará señales físicas de un problema de salud. Esto puede incluir revisar sus reflejos y evaluar la fuerza de sus músculos.
  • Análisis de laboratorio: Se pueden recomendar análisis de laboratorio para ayudar a diagnosticar la mielitis transversa. Esto puede incluir una toma de sangre para identificar o descartar varios trastornos, como infección por VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) o deficiencia de vitamina B12. Los análisis de sangre también pueden buscar autoanticuerpos (proteínas que produce el sistema inmunitario) asociados con trastornos autoinmunes.
  • Estudios de imagen: Estudios como la resonancia magnética (RM) y la tomografía computarizada (TC) pueden aportar información útil para el diagnóstico de la mielitis transversa. La RM produce imágenes en secciones de los tejidos, como el cerebro y la médula espinal, y puede confirmar si hay un área dañada (lesión) dentro de la médula espinal. La TC puede usarse para detectar inflamación en la columna vertebral.
  • Procedimientos clínicos: Según la información reunida y los resultados de otros exámenes, su proveedor puede recomendar procedimientos para evaluar más a fondo la mielitis transversa. Estos pueden variar según el sistema del cuerpo que se evalúe e incluir una prueba de audición u otras pruebas especializadas.

Es importante que dé seguimiento con su proveedor si algún síntoma empeora o cambia después de estos exámenes y pruebas. Podrá darle la orientación y las recomendaciones adecuadas según su situación.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de la mielitis transversa (inflamación de la médula espinal) son manejar los síntomas, prevenir ataques futuros y mejorar la calidad de vida. Estos son los tipos de tratamiento recomendados y cómo ayudan:

  • Medicamentos:
  • Tratamientos inmunosupresores: Medicamentos como micofenolato mofetilo, azatioprina y rituximab. Se usan para prevenir ataques futuros al bajar la actividad del sistema inmunitario. Buscan reducir la inflamación y los ataques de defensa contra la médula espinal.
  • Esteroides: Dosis altas de esteroides, como metilprednisolona por vía intravenosa (por vena), se usan con frecuencia para reducir la inflamación de la médula espinal.
  • Medicamentos corticoesteroides por vía intravenosa: Fármacos como metilprednisolona o dexametasona se administran por vena para disminuir la hinchazón y la inflamación en la columna vertebral. También ayudan a bajar la actividad del sistema inmunitario y a prevenir ataques posteriores.
  • Terapias:
  • Servicios de rehabilitación: Existen varias formas de rehabilitación a largo plazo para personas con discapacidad por mielitis transversa. La rehabilitación no revierte el daño físico, pero puede mejorar la fuerza, el funcionamiento y la calidad de vida.
  • Fisioterapia: Se enfoca en mantener la fuerza y la flexibilidad muscular, mejorar la coordinación, reducir la espasticidad (rigidez muscular), recuperar el control de la vejiga y del intestino, y aumentar el movimiento de las articulaciones. Ayuda a que la persona sea lo más independiente posible.
  • Terapia ocupacional: Enseña nuevas maneras de mantener o recuperar la independencia en tareas diarias como bañarse, vestirse, preparar alimentos y limpiar la casa.
  • Dispositivos de apoyo: Se puede enseñar a usar dispositivos como sillas de ruedas, bastones o férulas/aparatos de soporte para mejorar la movilidad y la independencia.
  • Rehabilitación vocacional (laboral): Se enfoca en desarrollar habilidades de trabajo, identificar posibles empleadores y apoyar en la búsqueda de empleo. También ayuda a conseguir adaptaciones razonables en el lugar de trabajo.
  • Psicoterapia: Ofrece estrategias y herramientas para manejar el estrés y una amplia gama de emociones y conductas relacionadas con vivir con secuelas permanentes.
  • Procedimientos terapéuticos:
  • Punción lumbar y análisis del líquido cefalorraquídeo: Este procedimiento, también llamado “punción raquídea”, puede detectar niveles anormales de proteínas y aumento de glóbulos blancos en el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. Estos hallazgos ayudan a diagnosticar la mielitis transversa.
  • Terapia de intercambio de plasma (plasmaféresis): Este procedimiento retira el plasma (la parte líquida de la sangre que contiene anticuerpos) y lo reemplaza con líquidos especiales. Busca bajar la actividad del sistema inmunitario al eliminar anticuerpos y otras proteínas que causan inflamación.

Cada tipo de tratamiento cumple una función clave para manejar los síntomas, prevenir ataques o complicaciones, mejorar el funcionamiento físico, fomentar la independencia en las actividades diarias y en el trabajo, atender el bienestar emocional y mejorar la calidad de vida de las personas con mielitis transversa.

Evolución o complicaciones

La mielitis transversa (inflamación de la médula espinal) puede presentarse de diferentes maneras y tener desenlaces distintos, según la persona. Esto es lo que se sabe sobre su evolución natural, posibles complicaciones y tratamiento:

Evolución natural:

  • La mielitis transversa suele ser aguda: aparece en varias horas y progresa en los días siguientes.
  • Por lo general empieza con debilidad en brazos y piernas y con cambios en la sensibilidad.
  • Si se afecta el sistema nervioso autónomo (que controla funciones automáticas), puede haber problemas del intestino o de la vejiga.
  • La parte de la médula espinal donde ocurre el daño determina qué partes del cuerpo se afectan.
  • La recuperación varía: algunas personas quedan con pocos o ningún problema, y otras con secuelas que duran mucho tiempo.
  • La mejoría puede tardar meses o años. La mayor parte ocurre en los primeros tres meses después del primer episodio.

Complicaciones:

  • Debilidad: puede haber debilidad en piernas y brazos. Algunas personas presentan parálisis parcial de las piernas (paraparesia) o parálisis total de las piernas (paraplejía), y pueden necesitar silla de ruedas.
  • Dolor: el dolor en la parte baja de la espalda o sensaciones punzantes que corren hacia las piernas o los brazos son síntomas iniciales frecuentes.
  • Alteraciones de la sensibilidad: pueden sentirse ardor, hormigueo, entumecimiento o frío en las piernas y el torso. También puede haber pérdida de sensibilidad.
  • Problemas de la vejiga y del intestino: puede presentarse retención de orina, dificultad para evacuar u otros problemas de la vejiga.

Es importante saber que la experiencia con la mielitis transversa varía mucho entre personas. Siempre consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico adecuado y para conocer opciones de tratamiento y estrategias de manejo según sus necesidades específicas.