Acerca de la neuropatía periférica
La neuropatía periférica es daño o problemas en los nervios periféricos (los nervios que llevan mensajes entre el sistema nervioso central —cerebro y médula espinal— y el resto del cuerpo). Es frecuente. Por lo general afecta los pies y las piernas, pero también puede afectar las manos y los brazos.
Los síntomas pueden variar. A menudo incluyen dolor, adormecimiento o entumecimiento, hormigueo y debilidad en las zonas afectadas.
Hay muchas causas de la neuropatía periférica, como la diabetes, beber alcohol en exceso, la falta de ciertas vitaminas y causas desconocidas. Se calcula que más de 20 millones de personas en Estados Unidos tienen algún tipo de neuropatía periférica. El diagnóstico y el tratamiento deben estar a cargo de un profesional de la salud.
La neuropatía periférica (daño en los nervios, sobre todo en manos y pies) puede tener varias causas, entre ellas:
- Diabetes: La diabetes es una de las causas más comunes de neuropatía periférica. Aproximadamente 60 a 70 de cada 100 personas con diabetes desarrollan algún tipo de neuropatía.
- Trauma: Lesiones como fracturas, quemaduras y otros eventos traumáticos pueden causar daño temporal o permanente a los nervios.
- Movimientos repetitivos: Hacer los mismos movimientos muchas veces puede inflamar músculos, tendones y otros tejidos. Esto puede comprimir y dañar los nervios.
- Vasculitis: La inflamación crónica puede formar cicatrices en las paredes de los vasos sanguíneos y afectar el flujo normal de sangre hacia los nervios.
- Enfermedades autoinmunes: Algunas enfermedades autoinmunes pueden atacar los nervios del cuerpo.
Factores de riesgo no modificables para la neuropatía periférica incluyen:
- Tiempo con diabetes: El tiempo que una persona ha tenido diabetes puede contribuir al desarrollo de neuropatía.
- Antecedentes familiares: Tener familiares con complicaciones de la diabetes puede aumentar el riesgo de neuropatía periférica.
Factores de riesgo modificables para la neuropatía periférica incluyen:
- Lugar de residencia: El sitio donde vive una persona puede influir en su riesgo de presentar neuropatía periférica.
- Glucosa en sangre en ayunas: Mantener una glucosa en sangre saludable es clave para prevenir o manejar la neuropatía periférica.
- Forma de controlar el azúcar en la sangre: La manera en que se controla el azúcar (alimentación, ejercicio o medicamentos) puede influir en el riesgo de neuropatía.
- Presión arterial alta (hipertensión): Mantener la presión en rangos saludables ayuda a reducir el riesgo de neuropatía periférica.
- Actividad física: Hacer ejercicio de forma regular, al menos 45 minutos tres veces por semana, se asocia con menor riesgo de desarrollar neuropatía.
- Circunferencia de la cintura: Reducir la obesidad abdominal (grasa en el abdomen) puede ayudar a bajar el riesgo de neuropatía periférica.
Es importante saber que estos factores se basan en estudios y observaciones. Para recibir consejos y orientación personalizados para su situación, lo mejor es consultar con su profesional de la salud.
Los síntomas más comunes al inicio de la neuropatía periférica (daño de los nervios de brazos y piernas) incluyen:
- Pérdida de sensibilidad en las manos y los pies
- Sensación de ardor u hormigueo
- Sensación de pinchazos (como agujas)
- Entumecimiento
- Debilidad
- Dolor, que puede ser intenso y aparecer incluso con un roce ligero
- Problemas para sentir el dolor o la temperatura en las zonas afectadas
A medida que la neuropatía periférica avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:
- Cambios en la forma de caminar
- Pérdida del equilibrio, lo que aumenta el riesgo de caídas
- Pérdida de masa muscular en las manos y los pies
- Dificultad para sentir el movimiento o la posición del cuerpo
- Hinchazón en los pies
Es importante saber que los síntomas suelen empeorar por la noche y pueden afectar ambos lados del cuerpo. Sin embargo, es posible tener síntomas solo de un lado. Si presenta alguno de estos síntomas, consulte con su profesional de la salud para un diagnóstico correcto y un manejo adecuado.
Para diagnosticar la neuropatía periférica, los médicos suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: incluye un examen neurológico para revisar cómo funcionan los nervios y un examen de los pies para buscar señales de problemas y evaluar la circulación y la sensibilidad.
- Prueba con monofilamento (hebra de nailon): se usa una hebra de nailon para ver si usted la siente al tocar sus pies y medir su sensibilidad.
- Prueba con diapasón: se coloca un diapasón en los dedos gordos y más arriba en los pies para ver si usted siente las vibraciones.
- Revisión de su forma de caminar: su médico observa cómo camina para detectar anormalidades.
- Pruebas de equilibrio: se evalúa su equilibrio para saber si la neuropatía afecta su coordinación.
- Prueba de sensibilidad a la temperatura: se revisa si puede sentir cambios de temperatura en los pies.
Para saber qué tan avanzada o grave es la neuropatía periférica, pueden indicarle otras pruebas, como:
- Estudios de conducción nerviosa: miden qué tan rápido viajan las señales por los nervios y cómo responden los nervios de la sensibilidad.
- Electromiografía (EMG): registra la actividad eléctrica de los músculos para evaluar cómo funcionan los músculos y los nervios que los mueven.
- Pruebas genéticas: en casos específicos, se hacen para buscar causas hereditarias de la neuropatía.
- Examen del líquido cefalorraquídeo (LCR): se analiza el LCR, el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal, para detectar infecciones o inflamación del sistema nervioso.
- Estudios de imagen de los nervios: se puede usar resonancia magnética (RM) o ultrasonido para ver los nervios y detectar cambios en su estructura.
- Biopsia de nervio: en algunas situaciones, se toma una pequeña muestra de tejido de un nervio para analizarla.
Recuerde: las pruebas para diagnosticar y medir la gravedad de la neuropatía periférica pueden variar según su situación. Consulte a su profesional de salud para recibir orientación personalizada.
Los objetivos del tratamiento de la neuropatía periférica (daño en los nervios, por lo general en manos y pies) son tratar la enfermedad de base, corregir carencias de nutrientes y aliviar los síntomas. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan:
Tipos de medicamentos:
- Medicamentos para enfermedades asociadas: Tratan problemas que pueden causar neuropatía, como la diabetes o el hipotiroidismo.
- Medicamentos para el dolor: Los analgésicos de venta libre pueden ayudar con dolor leve a moderado, pero no deben usarse por mucho tiempo.
- Medicamentos con receta: Algunos antidepresivos y medicamentos anticonvulsivos pueden ayudar a aliviar los síntomas de la neuropatía.
Terapias y procedimientos terapéuticos:
- Tratamiento quiropráctico: Los quiroprácticos pueden ayudar a aliviar síntomas de polineuropatía (cuando se afectan varios nervios).
- Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS): Usa corrientes eléctricas suaves para aliviar el dolor.
Cambios en hábitos de salud:
- Alimentación equilibrada y suplementos de vitaminas: Las carencias de nutrientes pueden contribuir a la neuropatía. Mantener una dieta saludable y tomar suplementos de vitaminas recomendados, como vitamina B y vitamina D, puede ayudar a la salud de los nervios.
- Ejercicio y descanso: El ejercicio regular fortalece los músculos. Dormir y descansar lo suficiente favorece el bienestar general.
- Dejar de fumar y moderar el alcohol: Dejar el tabaco y reducir el consumo de alcohol puede mejorar los síntomas de la neuropatía.
Otros tratamientos:
- Fisioterapia y terapia ocupacional: Ayudan a manejar los síntomas y a mejorar el funcionamiento en las actividades diarias.
- Ayudas para la movilidad: Zapatos especiales, férulas o bastones pueden ayudar con el equilibrio o al caminar.
- Grupos de apoyo: Conectarse con otras personas con neuropatía brinda apoyo emocional.
Siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre los tipos de medicamentos y las dosis.