Acerca del espasmo hemifacial
El espasmo hemifacial es un problema de nervios y músculos que causa contracciones o espasmos frecuentes en un lado de la cara. Estos espasmos son involuntarios; usted no puede controlarlos.
Por lo general, comienzan con un tic o temblor en el músculo del párpado, que puede avanzar hasta cerrar el ojo con fuerza. Con el tiempo, los espasmos pueden extenderse a la parte baja de la cara y hacer que la boca se jale hacia un lado. En casos avanzados, pueden afectar casi de forma continua todos los músculos de un lado de la cara.
Puede presentarse tanto en hombres como en mujeres, pero es más común en mujeres asiáticas de mediana edad. La causa más frecuente es la compresión del nervio facial (el nervio que mueve los músculos de la cara) por un vaso sanguíneo al salir de la parte baja del cerebro (tronco encefálico).
Las opciones de tratamiento incluyen inyecciones de toxina botulínica en las zonas afectadas. Suelen ayudar a reducir los síntomas.
El espasmo hemifacial es un problema de nervios y músculos que causa contracciones o espasmos frecuentes en los músculos de un solo lado de la cara. Las causas incluyen:
- Irritación del nervio facial, que controla los músculos de la cara. La causa más común es que una arteria pequeña presione el nervio facial cerca del tronco encefálico (parte baja del cerebro que se conecta con la médula espinal).
- Tumores benignos (no cancerosos) o lesiones que presionan el nervio
- Esclerosis múltiple (EM): una enfermedad en la que el sistema inmunitario ataca el sistema nervioso central
Los factores de riesgo del espasmo hemifacial son:
- Tener más edad
- Predisposición genética, como tener familiares con espasmo hemifacial o afecciones relacionadas
- Antecedentes de pólipos (crecimientos de tejido)
- Enfermedades inflamatorias del intestino, como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa
En general, se recomienda mantener un peso saludable, hacer actividad física y seguir una alimentación saludable para reducir el riesgo de varias afecciones. Siempre es recomendable que usted consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre sus factores de riesgo.
Los síntomas tempranos más comunes del espasmo hemifacial incluyen:
- Pequeñas contracciones (sacudidas) en los músculos del párpado, por lo general en un solo lado de la cara
- Espasmos tan fuertes que cierran el ojo y causan lagrimeo
- Propagación gradual de los espasmos a los músculos de la parte baja de la cara, que jalan la boca hacia un lado
A medida que el espasmo hemifacial avanza o se vuelve más grave, pueden presentarse otros síntomas comunes, como:
- Contracciones en otras zonas de la cara del mismo lado, incluyendo la ceja, la mejilla, los labios, el mentón, la mandíbula y la parte alta del cuello
- Espasmos que pueden afectar a todos los músculos de un lado de la cara
- Espasmos que ocurren durante el sueño
- Cambios en la audición o zumbido en los oídos
- Dolor de oído, especialmente detrás del oído
Es importante saber que alrededor de 13 de cada 100 personas con espasmo hemifacial pueden presentar pérdida de audición, aunque esto no parece relacionarse con la gravedad de sus síntomas. Recuerde consultar con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y las opciones de tratamiento adecuadas.
El espasmo hemifacial es un problema de nervios y músculos. Se presenta con contracciones o espasmos frecuentes en un lado de la cara.
Para diagnosticarlo, los médicos suelen hacer estos exámenes y pruebas:
- Observación y antecedentes médicos: El médico le observará y le hará preguntas sobre su salud. Anotará qué tan intensos son los espasmos y desde cuándo los tiene.
- Pruebas de imagen: La resonancia magnética (RM) y la tomografía computarizada (TC) ayudan a encontrar la causa de los espasmos faciales y a descartar tumores o lesiones en el cerebro.
Para determinar la etapa o la gravedad del espasmo hemifacial, pueden hacerse pruebas adicionales:
- Cohen Spasm Standard Classification: Sistema que usan los médicos para medir el grado del espasmo. El grado 4 representa los casos más graves.
- RM de cabeza antes de la cirugía: Se realiza para descartar causas de espasmo hemifacial secundario.
- Secuencia FIESTA: Secuencia especial de RM que ayuda a entender la relación anatómica entre el nervio facial y los vasos sanguíneos cercanos.
Es importante consultar con su profesional de la salud para un diagnóstico y una evaluación precisos del espasmo hemifacial. Su profesional de la salud puede recomendar pruebas específicas según su situación.
Los objetivos del tratamiento para el espasmo hemifacial (contracciones involuntarias en un lado de la cara) son reducir los síntomas y mejorar su calidad de vida. A continuación, los tratamientos recomendados y cómo ayudan:
Tipos de medicamentos:
- Relajantes musculares por vía oral (pastillas): Ayudan a relajar los músculos de la cara y reducen los espasmos.
Terapias:
- Inyecciones de toxina botulínica tipo A (Botox): Se aplican en los músculos de la cara para debilitarlos un poco y disminuir los espasmos. El efecto suele durar de 3 a 6 meses y luego podría necesitar otra inyección.
Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía de descompresión microvascular: Consiste en mover una arteria que irrita el nervio facial y colocar una pequeña almohadilla para proteger el nervio. Puede dar alivio más duradero, pero tiene algunos riesgos.
Cambios en los hábitos de salud:
- Descanso y control del estrés: Dormir bien y manejar el estrés pueden ayudar a reducir los síntomas.
- Limitar la cafeína: La cafeína estimula los nervios y puede empeorar los espasmos. Reducir su consumo puede ser útil.
Otros tratamientos:
- Ingesta de nutrientes: Algunos nutrientes como la vitamina D, el magnesio y la manzanilla podrían ayudar a reducir los espasmos. Puede obtenerlos en alimentos o suplementos.
- Estimulación cerebral profunda (ECP): Consiste en implantar un electrodo en el cerebro para regular áreas motoras que no funcionan bien.
Las decisiones de tratamiento deben adaptarse a sus características y a sus metas. Recuerde consultar con su profesional de la salud antes de iniciar cualquier medicamento o tratamiento nuevo, ya que pueden requerir dosis específicas y pueden tener efectos secundarios.