Acerca de la parálisis de Bell (parálisis facial)

Descripción general

La parálisis de Bell es un problema del sistema nervioso que causa parálisis o debilidad en un lado de la cara. Ocurre cuando uno de los nervios de la cara se lesiona o deja de funcionar bien. Esta condición puede causar varios síntomas, como debilidad o parálisis repentina en un lado de la cara, caída de la ceja y de la boca, babeo por un lado de la boca, dificultad para cerrar un párpado, lo que provoca sequedad en el ojo, y la cara puede verse torcida.

Algunas personas también presentan dolor en la cara o sensaciones extrañas, lagrimeo excesivo en un ojo, problemas con el sentido del gusto, molestia con ruidos fuertes, dolor alrededor de la mandíbula y detrás de la oreja, y dificultad para comer o beber. Los síntomas suelen aparecer de repente en un plazo de 48 a 72 horas y a menudo mejoran entre unas semanas y seis meses. Sin embargo, en algunos casos, la debilidad facial puede durar más tiempo o volverse permanente. Se desconoce la causa exacta de la parálisis de Bell, pero se cree que la desencadenan infecciones por virus, como el herpes simple o el herpes zóster.

Causas y factores de riesgo

La parálisis de Bell es un problema del sistema nervioso que causa parálisis o debilidad en un lado de la cara. Ocurre cuando uno de los nervios faciales se lesiona o deja de funcionar bien. Las causas exactas aún se desconocen. Sin embargo, se han propuesto varios factores posibles:

  • Infección por virus: una infección existente, como el virus del herpes simple, puede activar la inflamación del nervio facial.
  • Defensas bajas: el estrés, la falta de sueño, un golpe o traumatismo, una enfermedad leve o síndromes autoinmunes (cuando el cuerpo ataca por error sus propios tejidos) pueden debilitar el sistema inmunitario y hacer que una persona sea más propensa a la parálisis de Bell.
  • Inflamación: una infección del nervio facial puede causar inflamación y dañar la capa protectora (mielina) que cubre las fibras nerviosas.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar):

  • Edad: la probabilidad de parálisis de Bell aumenta con la edad.
  • Sexo: afecta por igual a hombres y mujeres.
  • Embarazo: las mujeres embarazadas tienen mayor riesgo de tener parálisis de Bell.

Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar o controlar):

  • Obesidad
  • Hipertensión arterial (presión alta)
  • Diabetes
  • Enfermedad de las vías respiratorias altas (como un resfriado)

Es importante saber que estos factores pueden aumentar el riesgo de tener parálisis de Bell, pero no la garantizan. Si tiene inquietudes o presenta síntomas, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.

Síntomas

La parálisis de Bell es una afección neurológica. Los síntomas tempranos pueden variar, pero algunos comunes incluyen:

  • Debilidad repentina en un lado de la cara
  • Sensación diferente en parte de la cara
  • Dolor en o alrededor del oído
  • Oír más o menos de lo normal
  • Cambios en el sentido del gusto

A medida que la afección avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Dificultad para cerrar la boca y el ojo de un lado de la cara
  • Lagrimeo excesivo o sequedad en los ojos
  • Cambio en la forma de la cara o caída de la boca y del párpado
  • Cambios en el sentido del gusto
  • Dolor en la cara o el oído
  • Dolor de cabeza
  • Sensibilidad a los sonidos

Es importante saber que los síntomas de la parálisis de Bell varían de una persona a otra, y no todas tendrán todos estos síntomas. Si nota alguno de estos síntomas, consulte a su profesional de salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la parálisis de Bell, se suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: su médico evaluará qué tanta debilidad tiene en los músculos de la cara.
  • Antecedentes médicos: su médico le hará preguntas sobre sus síntomas, incluso cuándo empezaron.
  • Descartar otras causas: su médico descartará otras posibles causas de parálisis facial.
  • Electromiografía (EMG): esta prueba usa electrodos para medir cambios en la actividad eléctrica de sus músculos cuando se mueven y cuando están en reposo. Puede confirmar daño en el nervio y determinar qué tan grave es y qué parte del nervio está afectada.
  • Análisis de sangre: estas pruebas pueden ayudar a diagnosticar otras afecciones, como diabetes y ciertas infecciones.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la etapa o gravedad de la parálisis de Bell pueden incluir:

  • Estudios de imagen: su médico puede recomendar estudios como una radiografía o una resonancia magnética (RM) para evaluar mejor su situación.
  • Procedimientos clínicos: según sus síntomas, su médico puede recomendar pruebas como una prueba de audición u otras pruebas específicas del sistema del cuerpo.

Recuerde: es importante consultar con su proveedor de atención médica para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

La parálisis de Bell es un trastorno del sistema nervioso que causa parálisis o debilidad en un lado de la cara. Los objetivos del tratamiento son acelerar la recuperación y bajar el riesgo de complicaciones. Estos son los tratamientos recomendados y cómo funcionan:

Tipos de medicamentos:

  • Esteroides: Corticoesteroides por vía oral, como la prednisona. Ayudan a reducir la inflamación y mejoran las posibilidades de recuperar por completo el movimiento de la cara.
  • Antivirales: Medicamentos antivirales como el aciclovir pueden recetarse junto con corticoesteroides. Sin embargo, no está claro si son eficaces para tratar la parálisis de Bell.

Terapias:

  • Fisioterapia: Los ejercicios faciales ayudan a evitar que los músculos se acorten o se endurezcan. Mejoran el estado de los músculos y previenen la pérdida de función.

Procedimientos terapéuticos:

  • Cuidado de los ojos: Se pueden usar gotas para los ojos, pomada, gafas protectoras o gafas para proteger el ojo y evitar la sequedad. Puede usar cinta adhesiva médica para mantener cerrado el ojo afectado mientras duerme.

Cambios en hábitos de salud:

  • Cuidados en casa: Cerrar el ojo con cinta por la noche y mantener una higiene bucal cuidadosa pueden ser parte del cuidado en casa para la parálisis de Bell.

Otros tratamientos:

  • Cirugía: En casos graves y de larga duración, se pueden considerar distintas técnicas quirúrgicas.

Es importante consultar con un profesional de la salud sobre las dosis específicas de los medicamentos y los posibles efectos secundarios. Las dosis pueden variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.