Acerca de la mielitis flácida aguda (AFM)

Descripción general

La mielitis flácida aguda (MFA) es una afección poco común del sistema nervioso. Afecta la médula espinal y causa debilidad muscular repentina o parálisis. Afecta sobre todo a los niños, pero también puede afectar a adultos.

La MFA se caracteriza por daño en la sustancia gris de la médula espinal (la parte que ayuda a mover los músculos y a sentir). Este daño se puede ver con una resonancia magnética (RM).

La MFA se considera una emergencia médica, porque puede causar complicaciones permanentes y que ponen en riesgo la vida. Los síntomas incluyen debilidad o parálisis en los brazos o las piernas que aparece rápidamente.

Aunque los investigadores aún trabajan para entender la MFA por completo, organizaciones como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) la están estudiando activamente. Si usted o alguien que conoce presenta síntomas de MFA, busque atención médica de inmediato.

Causas y factores de riesgo

La mielitis flácida aguda (MFA) es una afección poco frecuente del sistema nervioso. Afecta la médula espinal y causa debilidad muscular repentina o parálisis. Las causas de la MFA no se conocen por completo, pero hay varios factores que podrían contribuir. Estos incluyen:

  • Infecciones virales: La MFA a menudo se relaciona con infecciones por virus, en especial enterovirus como el enterovirus D68 (EV-D68). Estos virus pueden entrar al sistema nervioso y causar inflamación y daño en la médula espinal.
  • Factores genéticos: Puede haber factores genéticos que hacen que algunas personas sean más propensas a desarrollar MFA al exponerse a ciertos virus.

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar ni controlar. Los factores no modificables de la MFA incluyen:

  • Edad: La MFA afecta principalmente a niños. La mayoría de los casos ocurren en menores de 18 años.
  • Estación del año: Los casos suelen aumentar a finales del verano y comienzos del otoño, aunque pueden presentarse durante todo el año.

Los factores de riesgo modificables son los que se pueden influir o cambiar. En la MFA no se han identificado con claridad factores modificables. Aun así, tomar medidas generales para reducir el riesgo de infecciones virales, como lavarse bien las manos y evitar el contacto cercano con personas enfermas, puede ayudar a reducir el riesgo de presentar MFA.

Es importante saber que, aunque estos factores se han asociado con la MFA, no todas las personas con estos factores desarrollarán la afección. Aún se estudian los mecanismos exactos y cómo interactúan estos factores. Si tiene inquietudes sobre la MFA o sobre factores de riesgo específicos, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir orientación personalizada.

Síntomas

Los síntomas iniciales más frecuentes de la mielitis flácida aguda (MFA) incluyen:

  • Debilidad o parálisis en brazos o piernas que aparece de repente
  • Pérdida del tono muscular y de los reflejos

Otros síntomas que pueden presentarse en etapas posteriores, con la progresión o con mayor gravedad de la MFA incluyen:

  • Dificultad para mover los ojos o párpados caídos
  • Caída o debilidad en la cara
  • Dificultad para tragar o habla arrastrada
  • Dolor en brazos o piernas
  • Dolor en el cuello o la espalda

En casos poco frecuentes, también puede presentarse entumecimiento u hormigueo en brazos o piernas. Los síntomas más graves de la MFA pueden incluir insuficiencia respiratoria y complicaciones neurológicas graves, como cambios en la temperatura corporal e inestabilidad de la presión arterial, que pueden poner en riesgo la vida.

Si usted o su niño o niña presentan cualquiera de estos síntomas, busque atención médica de inmediato.

Diagnóstico

La mielitis flácida aguda (MFA) es una enfermedad rara del sistema nervioso que afecta la médula espinal y causa debilidad muscular repentina o parálisis. Para diagnosticar la MFA, los proveedores de atención médica suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El proveedor buscará señales físicas de un problema de salud, como dolor, hinchazón o la presencia de bultos dentro del cuerpo.
  • Pruebas de laboratorio: Pueden incluir una toma de sangre para detectar infecciones u otros problemas.
  • Estudios de imagen: Se pueden recomendar radiografías o resonancias magnéticas para ver las áreas del cuerpo afectadas.
  • Procedimientos clínicos: Pueden incluir pruebas de audición u otras evaluaciones, según sus síntomas y las partes del cuerpo que se estén evaluando.

Para determinar la etapa o la gravedad de la MFA, se pueden realizar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Pruebas de conducción nerviosa: Estas pruebas ayudan a saber en qué parte de sus nervios empieza la debilidad o la parálisis.
  • Pruebas de laboratorio adicionales: Se pueden analizar muestras de sangre, de heces o respiratorias para confirmar o descartar otras enfermedades como posibles causas de sus síntomas.

Recuerde que cada caso es único. Es esencial que consulte con su proveedor de atención médica para los exámenes y pruebas adecuados para su situación.

Opciones de tratamiento

La mielitis flácida aguda (MFA) es una enfermedad neurológica poco común que afecta la médula espinal y causa debilidad muscular repentina o parálisis. Las metas del tratamiento para la MFA son controlar los síntomas, brindar cuidados de apoyo y prevenir complicaciones. Actualmente no hay un tratamiento específico para la MFA, pero se pueden recomendar las siguientes medidas:

  • Cuidados de apoyo: se enfocan en vigilar los signos vitales, controlar el dolor, estabilizar la respiración y el funcionamiento del corazón, y prevenir complicaciones por no moverse.
  • Terapia física y terapia ocupacional: pueden ayudar con la debilidad en brazos o piernas y mejorar la movilidad y el funcionamiento en las actividades diarias.
  • Inmunoglobulina intravenosa (IGIV): consiste en administrar anticuerpos (proteínas de defensa) por una vena para ayudar a fortalecer la respuesta del sistema inmunitario.
  • Corticosteroides: medicamentos que pueden usarse para reducir la inflamación y disminuir la respuesta del sistema inmunitario.
  • Plasmaféresis (aféresis de plasma): procedimiento en el que se extrae el plasma (la parte líquida de la sangre) para quitar anticuerpos dañinos y se reemplaza por plasma sano.

Es importante saber que, por ahora, no hay evidencia a favor ni en contra del uso de estos tratamientos específicamente para la MFA. Cada uno busca controlar los síntomas, apoyar la respuesta del sistema inmunitario y mejorar el funcionamiento general. Sin embargo, se necesita más investigación para saber si son eficaces para tratar la MFA.

Consulte con su profesional de la salud para hablar sobre las mejores opciones de tratamiento para usted.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.