Síntomas de la miastenia gravis

Síntomas comunes

La miastenia gravis (MG) es una enfermedad crónica autoinmunitaria que afecta la comunicación entre los nervios y los músculos y causa debilidad en los músculos esqueléticos (los que usted mueve a voluntad). Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común en mujeres menores de 40 años y en hombres mayores de 60. Estos son los síntomas comunes de la miastenia gravis y cómo tratarlos o aliviarlos:

  • Debilidad muscular: Es el síntoma principal. Suele empeorar después de la actividad y mejorar con el descanso. La debilidad puede variar mucho entre personas.
  • Debilidad de ojos y párpados: Puede haber debilidad en los músculos que mueven los ojos y los párpados. Esto puede causar párpados caídos, visión borrosa o doble, y dificultad para mover los ojos.
  • Debilidad facial: La debilidad en los músculos de la cara puede afectar las expresiones y cambiar la apariencia.
  • Dificultad para tragar y masticar: La debilidad en los músculos de la garganta y la boca puede causar problemas para tragar o masticar.
  • Dificultad para hablar: Puede presentarse habla afectada (disartria, habla poco clara) por debilidad en la lengua y la garganta.
  • Debilidad en las extremidades: También pueden afectarse los brazos, las manos, los dedos, las piernas y el cuello.
  • Problemas para respirar (en casos graves): En casos poco frecuentes, la miastenia gravis puede causar debilidad severa de los músculos para respirar, con dificultad para respirar. Esto requiere atención médica de emergencia de inmediato.

Para tratar o aliviar estos síntomas, es importante actuar temprano. Aunque no hay una cura para la miastenia gravis, las opciones de tratamiento incluyen:

  • Cambios en el estilo de vida: Conservar energía, evitar factores que empeoran los síntomas y hacer descansos regulares puede ayudar a manejar la debilidad.
  • Medicamentos: Un profesional de la salud puede recetar medicamentos que aumentan la fuerza al evitar que se descomponga la acetilcolina (una sustancia química que ayuda a los nervios a comunicarse con los músculos) o que reducen la actividad del sistema inmunitario.
  • Cirugía: En algunos casos, se puede recomendar cirugía para extirpar el timo (una glándula en el pecho) si está relacionado con la miastenia gravis.

Es importante que quienes tienen síntomas de miastenia gravis consulten a su médico para un diagnóstico y orientación de tratamiento adecuados. Con tratamiento y manejo temprano, se puede limitar el avance de la enfermedad y mejorar la debilidad muscular.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.

Síntomas comunes en enfermedades más graves

La miastenia gravis (MG) es una enfermedad neuromuscular que puede causar varios síntomas. La gravedad y la evolución de la MG varían de una persona a otra. Estos son algunos síntomas de MG más avanzada o más grave:

  • Debilidad muscular: La MG afecta sobre todo los músculos que usted puede mover a voluntad. Las personas con MG pueden sentir debilidad en brazos, manos, piernas o pies.
  • Párpados caídos: Un síntoma común es la caída del párpado, también llamada ptosis. Puede pasar en uno o en ambos párpados.
  • Visión doble: Otro síntoma común es la visión doble, también llamada diplopía. Ocurre cuando se debilitan los músculos que mueven los ojos.
  • Dificultad para hablar: La debilidad de los músculos del habla puede hacer que sea difícil hablar con claridad. La voz puede volverse débil y baja.
  • Dificultad para tragar o masticar: La MG puede afectar los músculos que tragan, lo que dificulta comer y beber. Puede incluir problemas para tragar alimentos sólidos, líquidos e incluso pastillas.
  • Fatiga: Muchas personas con MG sienten fatiga. Puede empeorar con la actividad y mejorar con el descanso.
  • Problemas para respirar: En casos graves, se debilitan los músculos respiratorios, lo que causa dificultad para respirar y falta de aire. Esto puede poner en riesgo la vida y puede requerir respiración asistida.

Para tratar o aliviar estos síntomas, hay varias opciones:

  • Medicamentos: Los inhibidores de la colinesterasa, como la piridostigmina, pueden ayudar a mejorar la comunicación entre nervios y músculos. Sin embargo, su efecto dura solo unas horas.
  • Fármacos inmunosupresores: Medicamentos como la azatioprina y los glucocorticoides (por ejemplo, prednisolona; un tipo de esteroide) pueden modificar la respuesta del sistema inmunitario y reducir la producción de anticuerpos que causan los síntomas de la MG. Por lo general, se usan durante crisis de MG o para prevenir los síntomas a largo plazo.
  • Anticuerpos monoclonales: Eculizumab es un anticuerpo monoclonal aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) para adultos que dan positivo para anticuerpos específicos relacionados con la MG. Se toma todos los días para prevenir los síntomas.
  • Timectomía: Quitar el timo mediante cirugía puede beneficiar a algunas personas con MG, incluso si no tienen un tumor del timo.
  • Otros tratamientos: En casos graves o de riesgo vital, pueden administrarse otros tratamientos en el hospital.

Además del tratamiento médico, el autocuidado es importante para manejar los síntomas de la MG:

  • Dormir y descansar lo suficiente
  • Escuchar a su cuerpo y distribuir su energía durante el día
  • Incluir alimentos nutritivos en su dieta
  • Evitar temperaturas extremas
  • Hacer actividad física cuando tenga más energía
  • Aprender técnicas de relajación, como la meditación, para manejar el estrés
  • Acudir a su médico de forma regular y seguir el plan de tratamiento indicado

Es importante trabajar de cerca con profesionales de la salud que se especializan en enfermedades neuromusculares para crear un plan de tratamiento individual que responda a sus necesidades y síntomas.

Síntomas de un brote de una afección

Durante un brote o empeoramiento de miastenia gravis (MG), los síntomas pueden empeorar. Algunos síntomas comunes son:

  • Debilidad muscular: es el síntoma principal de la MG. Puede afectar varios músculos, incluso los que controlan la expresión facial, tragar y respirar.
  • Cansancio o fatiga: puede sentirse muy cansado durante un brote.
  • Dificultad para hablar: la debilidad de los músculos del habla puede hacer que sea difícil hablar con claridad.
  • Dificultad para tragar: la debilidad de los músculos que ayudan a tragar puede causar problemas para tragar comida o líquidos.
  • Problemas para respirar: en casos graves, la MG puede afectar los músculos de la respiración y causar falta de aire o dificultad respiratoria grave.

Si usted tiene un brote de síntomas de MG, puede tomar estas medidas para manejarlo y tratarlo:

  • Descanso: descanse y ahorre energía. Evite el exceso de esfuerzo y dé a su cuerpo tiempo para recuperarse.
  • Medicamentos: su médico puede recetar medicamentos para controlar los síntomas de la MG y reducir la intensidad del brote. Estos pueden incluir inhibidores de la acetilcolinesterasa (ayudan a que los músculos reciban mejor las señales nerviosas), inmunosupresores (disminuyen la respuesta del sistema inmunitario, las defensas del cuerpo) u otros fármacos que actúan sobre esa respuesta.
  • Manejo del estrés: el estrés puede empeorar los síntomas de la MG. Busque técnicas que le ayuden, como respiración profunda, meditación o pasatiempos que le relajen.
  • Higiene y prevención de infecciones: lávese las manos con frecuencia y evite el contacto cercano con personas con enfermedades contagiosas. Esto ayuda a prevenir infecciones que pueden causar o empeorar un brote.
  • Control de la temperatura: el calor o el frío extremos pueden empeorar los síntomas. Evite la exposición prolongada a temperaturas extremas cuando sea posible.
  • Ajustar la rutina de ejercicio: el ejercicio regular suele ser recomendable en la MG, pero durante un brote puede ser necesario hacer cambios. Hable con su médico sobre si debe seguir haciendo ejercicio o si necesita modificaciones.

Es importante saber que, aunque no hay cura para la MG, existen tratamientos para controlar los síntomas y mejorar su calidad de vida. Si usted tiene un brote o empeoramiento de los síntomas, comuníquese con su profesional de la salud para recibir orientación sobre su situación específica.

Señales de advertencia

Si usted o un ser querido tiene miastenia gravis (MG) y presenta cualquiera de las siguientes señales de alarma, es importante contactar a su médico o buscar ayuda médica de inmediato:

  • Dificultad para respirar: Si le cuesta respirar, podría ser una falla respiratoria relacionada con la MG. Esto se llama crisis miasténica y es una emergencia médica. Hasta 1 de cada 5 personas con MG tendrá una crisis miasténica en su vida, por lo general dentro de los primeros 2 años de la enfermedad.
  • Respiración superficial: Si nota que su respiración se vuelve superficial (respira con poco aire), podría ser un síntoma de una crisis miasténica. Esto puede desarrollarse en varias horas, días o semanas, y a veces sucede más rápido.
  • Tos débil: Una tos débil puede indicar debilidad en los músculos que ayudan a respirar, lo cual puede ocurrir durante una crisis miasténica.
  • Debilidad general: Si siente debilidad en todo el cuerpo, podría ser una señal de que los síntomas de la MG están empeorando.
  • Debilidad en las extremidades: La debilidad en brazos y piernas es común en la MG. Si nota más debilidad en sus extremidades, puede ser una señal de empeoramiento.
  • Aumento de la debilidad bulbar: La debilidad bulbar es la debilidad de los músculos que ayudan a hablar y tragar. Las señales pueden incluir babeo, temblor de labios, pérdida del reflejo nauseoso (el reflejo de arcadas), debilidad de la lengua o la mandíbula, dificultad para tragar o hablar, y voz nasal o ronca.

Recuerde que recibir tratamiento a tiempo es importante para mejorar su evolución si sospecha que tiene una crisis miasténica o si sus síntomas empeoran. Siempre es mejor consultar con su médico para una evaluación y orientación adecuadas a su situación específica.