Brotes de miastenia gravis

Descripción general

Los síntomas de un brote o empeoramiento de la miastenia gravis (MG) pueden variar de una persona a otra. A menudo empeoran durante la actividad y mejoran al descansar. Los síntomas comunes pueden incluir:

  • Cansancio
  • Debilidad en los músculos de los ojos
  • Párpados caídos en uno o ambos ojos
  • Visión borrosa o doble
  • Debilidad en los brazos, las piernas y el cuello
  • Dificultad para masticar, sobre todo alimentos duros o difíciles de masticar
  • Dificultad para tragar, incluso alimentos, líquidos y pastillas
  • Voz débil y baja
  • Dificultad para respirar y falta de aire
  • Menor movimiento de los músculos de la cara, lo que puede causar una sonrisa débil

Durante un brote, algunos desencadenantes pueden causar una crisis miasténica, que es un empeoramiento grave de los síntomas y puede requerir ventilación asistida (ayuda para respirar). Los desencadenantes frecuentes de un brote de MG incluyen:

  • Infecciones, especialmente respiratorias y de las vías urinarias
  • Fiebre
  • Reacciones adversas a los medicamentos
  • Estrés emocional

Para tratar un brote de MG, es importante seguir el plan de tratamiento indicado por su médico. Esto puede incluir medicamentos y otros tratamientos para controlar la enfermedad. Es muy importante tomar sus medicamentos tal como se le indicaron y no hacer cambios sin consultar a su médico.

Para reducir la exposición a desencadenantes y ayudar a prevenir brotes futuros de MG, usted puede:

  • Reducir su riesgo de infecciones respiratorias al recibir las vacunas recomendadas.
  • Evitar el contacto cercano con personas enfermas.
  • Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón o gel a base de alcohol.
  • Tomar medidas para evitar lesiones que se pueden prevenir y para reducir el estrés.
  • Si está pensando en cambiar medicamentos, someterse a una cirugía, quedar embarazada o dar a luz, consulte a su médico sobre cómo manejar el riesgo de una crisis miasténica.

Es importante contactar a su médico o buscar ayuda médica si presenta brotes repetidos con poco alivio, si los síntomas se vuelven más graves o más frecuentes, o si le preocupa su condición. El manejo temprano de los brotes puede ayudar a prevenir daño a largo plazo y reducir los síntomas dolorosos.

Recuerde consultar siempre a su médico para recibir consejos y orientación personalizados sobre su situación específica.