Medicamentos que debe evitar si tiene esclerosis lateral amiotrófica (ELA)

Descripción general

En cuanto a los medicamentos para la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), hay algunos que se deben evitar porque pueden causar efectos secundarios graves o empeorar los síntomas. Es importante trabajar de cerca con su profesional de la salud para decidir cuáles son seguros y cuáles evitar.

Estos tipos de medicamentos pueden necesitar evitarse en la ELA:

  • Medicamentos que afectan la respiración: La ELA puede debilitar los músculos que le ayudan a respirar. Algunos medicamentos que disminuyen la respiración o causan sedación pueden empeorar este problema. Incluyen:
  • Opioides (medicamentos fuertes para el dolor, como morfina u oxicodona)
  • Benzodiacepinas (ansiolíticos como lorazepam o diazepam)
  • Barbitúricos (usados para convulsiones o sedación)
  • Si estos medicamentos son necesarios, deben usarse en dosis muy bajas y con supervisión cercana.
  • Medicamentos que causan debilidad muscular: La ELA afecta la fuerza, por lo que se deben evitar medicamentos que debilitan más los músculos, a menos que sean indispensables. Ejemplo:
  • Bloqueadores neuromusculares, como succinilcolina (se usan durante cirugías o en emergencias). Este medicamento puede causar niveles de potasio peligrosamente altos en personas con ELA.
  • Medicamentos que modifican el sistema inmunitario: Algunos medicamentos para otras enfermedades neurológicas, como la esclerosis múltiple, no ayudan en la ELA y pueden aumentar el riesgo de infecciones u otros problemas. Incluyen:
  • Fingolimod
  • Natalizumab
  • Alemtuzumab

No se ha demostrado que funcionen en la ELA y no deben usarse a menos que los indique un especialista.

  • Medicamentos antipsicóticos: Algunos medicamentos para cambios del estado de ánimo o del comportamiento pueden causar efectos que empeoran los síntomas de la ELA. Por ejemplo:
  • Haloperidol puede causar rigidez o problemas musculares.
  • Clozapina u olanzapina pueden dificultar más tragar o respirar.

Si usted necesita estos medicamentos, su profesional de la salud puede recomendar alternativas más seguras.

  • Ciertos antibióticos: Algunos antibióticos pueden debilitar los músculos o interferir con las señales nerviosas y empeorar los síntomas de la ELA. Ejemplos:
  • Fluoroquinolonas (como ciprofloxacino o levofloxacino)
  • Aminoglucósidos (como gentamicina)

Hable con su profesional de la salud si necesita antibióticos, para que elija una opción más segura.

  • Medicamentos que afectan la deglución o la producción de saliva: Muchas personas con ELA tienen dificultad para tragar. Algunos medicamentos pueden empeorar esto, como:
  • Anticolinérgicos (como atropina) cuando se usan en dosis altas. A menudo se recetan para reducir la saliva, pero se deben manejar con cuidado.
  • Relajantes musculares (como baclofeno) si causan demasiada debilidad.

Es fundamental entender que, aunque ciertos medicamentos aportan beneficios para algunas afecciones, sus efectos varían entre personas. Por eso, es esencial hablar con su profesional de la salud sobre los posibles beneficios y riesgos de cada medicamento antes de decidir.

Algunos medicamentos, como metilcobalamina (una forma de vitamina B12), masitinib y CNM-Au8, han mostrado resultados prometedores en estudios clínicos para la ELA. Podrían tener efectos terapéuticos, pero se necesita más investigación y aún no se recomiendan de forma general. Consulte siempre a su profesional de la salud para conocer los tratamientos actuales y los estudios en curso.

Recuerde: consulte siempre a un médico antes de empezar o suspender cualquier medicamento. Así recibirá orientación personalizada según su situación y su historia clínica.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre efectos secundarios.