Sonda de alimentación para la esclerosis lateral amiotrófica (ELA)
Una sonda de alimentación es un tubo pequeño y flexible que se usa para llevar nutrición, líquidos y medicamentos a una persona que no puede comer ni beber. Se usa a menudo como parte del tratamiento de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa progresiva que daña las células nerviosas que controlan los músculos (neuronas motoras) y puede causar dificultad para tragar.
La sonda la coloca un profesional de la salud por la nariz, la boca o el abdomen de la persona. El procedimiento puede hacerse con el paciente en posición supina (acostado boca arriba). Antes del procedimiento, la sonda y el estilete (una guía rígida, como un alambre) se humedecen con agua estéril para activar el material lubricante de su superficie.
Los siguientes pasos describen cómo se introduce la sonda:
- Se introduce la sonda por la pared de una de las fosas nasales mientras la cabeza del paciente está levemente inclinada hacia adelante.
- A medida que la sonda entra en la laringe (parte de la garganta), la cabeza del paciente se inclina un poco hacia el pecho.
- Se empuja la sonda lentamente y de forma continua hasta que la punta llegue a la posición objetivo.
- Para confirmar que la punta llegó al estómago, se introduce aire a través de la sonda.
- Una vez confirmado, se retira el estilete con tirones suaves hasta que se afloje.
- Luego, se avanza la sonda 25 cm más y se retira por completo la guía metálica.
- Por último, se fija la sonda a la cara del paciente con un lazo suelto y se observa si se desplaza de lugar.
Después del procedimiento, es importante descansar y dejar que su abdomen sane durante unos cinco a siete días. Una dietista se reunirá con usted para enseñarle a usar la sonda para alimentarse y cómo cuidarla. Es normal que salga algo de líquido alrededor de la sonda durante uno o dos días, y es probable que una enfermera le cambie el vendaje con regularidad. Es normal sentir dolor alrededor de la incisión (corte) por algunos días, pero es importante mantener el área seca y limpia para evitar irritación de la piel o infección.
Aunque las complicaciones por una sonda de alimentación son poco frecuentes, existen algunos riesgos y precauciones:
- Esté atento a signos de infección, como enrojecimiento o hinchazón en el sitio de inserción, o fiebre.
- Si tiene problemas con el flujo de la fórmula o si la sonda se tapa, comuníquese con su médico.
- Si su sonda de alimentación se sale por accidente, busque atención médica de inmediato.
- Si nota sangrado alrededor del sitio de inserción, comuníquese con su médico.
- Antes de salir del hospital o la clínica después de que le coloquen la sonda de alimentación, asegúrese de entender cómo cuidarla y cuándo debe contactar a su médico.
Recuerde que estas instrucciones son pautas generales y pueden variar según su situación. Siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos y guía personalizados durante su tratamiento.