Dificultad para tragar como síntoma de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA)

Descripción general

La disfagia (dificultad para tragar) es un síntoma de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que afecta las neuronas motoras (células nerviosas que controlan los músculos) del cerebro y la médula espinal. La ELA causa pérdida progresiva de neuronas motoras superiores e inferiores, lo que produce debilidad muscular y dificultad para moverse.

Cuando una persona tiene ELA, la pérdida de neuronas motoras puede afectar los músculos que se usan para masticar y tragar. Esto puede debilitar o afectar la función de esos músculos y hacer difícil comer y beber con normalidad. La disfagia puede aparecer en distintas etapas de la ELA. El inicio bulbar (cuando la enfermedad empieza afectando los músculos de la cara, la lengua y la garganta) está especialmente asociado con dificultad para tragar.

Reconocer la disfagia puede variar según la persona. Algunas tienen problemas para tragar alimentos sólidos pero no líquidos; otras tienen dificultad con los líquidos pero manejan los sólidos sin problema. Algunas encuentran difícil tragar cualquier sustancia, incluso su propia saliva. Además de la dificultad para tragar, otros síntomas de disfagia pueden incluir:

  • Dolor al tragar
  • Dolor de garganta
  • Atragantarse
  • Tos
  • Gorgoteo
  • Devolver comida o ácidos del estómago
  • Sensación de que la comida se queda atascada detrás del esternón
  • Ardor detrás del esternón (un signo clásico de acidez)
  • Ronquera

Cuando la disfagia ocurre como síntoma de la ELA, es importante buscar atención médica y seguir las indicaciones del profesional de la salud. El médico puede recomendar cambios en la dieta o en la preparación de comidas y bebidas para facilitar el tragar. Esto puede incluir agregar espesantes a comidas y bebidas para que sea más fácil tragarlas. En algunos casos, se pueden usar medicamentos como inyecciones de toxina botulínica para ayudar a tratar las dificultades para tragar. En casos más graves, puede ser necesaria una sonda de alimentación (un tubo para dar nutrición) o una cirugía.

Es fundamental contactar al médico o buscar atención médica si presenta disfagia como síntoma de ELA, porque puede causar deshidratación o desnutrición. Si tiene dificultad para tragar u otros síntomas de disfagia, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para una evaluación y guía adecuadas.