Causas y factores de riesgo de la miastenia gravis

Descripción general
La miastenia gravis ocurre por un trastorno autoinmunitario. Esto significa que el sistema inmunitario ataca por error al propio cuerpo. En la miastenia gravis, el sistema inmunitario ataca la unión neuromuscular, que es el lugar donde los nervios se conectan con los músculos para enviar señales. Como resultado, los músculos no pueden contraerse bien. Esto causa debilidad y cansancio. Es importante saber que la miastenia gravis no está causada por la esclerosis múltiple (EM), otra enfermedad del sistema inmunitario con características autoinmunes.
Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

La miastenia gravis (MG) es causada por un trastorno autoinmunitario: el sistema inmunitario ataca por error al propio cuerpo. Los factores de riesgo no modificables de la miastenia gravis son cosas que no se pueden cambiar. Estos factores incluyen:

  • Edad: La edad es un factor de riesgo no modificable para la MG. A medida que las personas envejecen, puede aumentar el riesgo de tener MG.
  • Genética: La predisposición genética influye en la MG. Tener familiares con MG u otros trastornos autoinmunitarios puede aumentar el riesgo.
  • Sexo asignado al nacer: Aunque no se conoce con exactitud la razón, la MG tiende a afectar más a las mujeres que a los hombres. Sin embargo, cualquier persona, sin importar su sexo asignado al nacer, puede tener MG.

En este contexto no se menciona la raza ni la etnia como factores de riesgo no modificables. Aun así, la MG puede afectar a personas de todas las razas y etnias.

Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

La miastenia gravis (MG) es una enfermedad autoinmunitaria que afecta los nervios y los músculos. Causa debilidad que va y viene en distintos músculos. Puede afectar los que mueven los ojos (extraoculares), los de los brazos y las piernas (extremidades), los de la boca y la garganta usados para hablar y tragar (bulbares), y los que ayudan a respirar.

Se desconoce la causa exacta de la MG, pero hay factores de riesgo que pueden contribuir a que se desarrolle. Esos factores incluyen:

  • Antecedentes de diabetes tipo 2: Algunos estudios muestran que podría haber una relación entre la diabetes tipo 2 y la MG. La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica en la que hay azúcar alta en la sangre porque el cuerpo no usa bien la insulina o no produce suficiente.
  • Medicamentos: El uso de ciertos medicamentos puede aumentar el riesgo de desarrollar MG. Estos pueden incluir algunos antibióticos y medicamentos contra la malaria, entre otros. Los síntomas pueden desaparecer al suspender estos medicamentos.
Reducir riesgos

La miastenia gravis (MG) es una enfermedad autoinmunitaria (el sistema de defensa del cuerpo ataca por error) que afecta la comunicación entre los nervios y los músculos. Causa debilidad que fluctúa en varios músculos, como los que mueven los ojos, los de brazos y piernas, los de la cara y la garganta para hablar y tragar, y los que ayudan a respirar.

Aquí hay pasos que usted puede seguir para posiblemente prevenir o reducir las probabilidades de tener MG:

  • Siga su plan de tratamiento: Si ya le diagnosticaron MG, siga el plan que le indicó su médico. Esto puede incluir tomar medicamentos y recibir otros tratamientos para manejar la enfermedad. Al cumplir su plan, usted reduce el riesgo de complicaciones y de empeoramientos.
  • Practique buena higiene: Mantener una higiene cuidadosa ayuda a evitar infecciones, que pueden desencadenar o empeorar los síntomas de la MG. Lávese las manos con frecuencia con agua y jabón, o use desinfectante de manos a base de alcohol. Evite el contacto cercano con personas enfermas, en especial con infecciones respiratorias.
  • Vacúnese: Bajar el riesgo de infecciones respiratorias es clave para manejar la MG. Una forma es ponerse las vacunas recomendadas, como la de la influenza (gripe) y otras enfermedades respiratorias. Las vacunas pueden protegerle de virus y bacterias comunes que causan infecciones.
  • Maneje el estrés: Controlar el estrés puede reducir la frecuencia y la intensidad de los síntomas de la MG. Busque formas sanas de afrontarlo, como practicar técnicas de relajación, hacer actividades que le gusten y buscar apoyo en amigos, familia o un terapeuta.
  • Evite temperaturas extremas y el esfuerzo excesivo: El calor o el frío extremos pueden empeorar los síntomas de la MG. Evite la exposición prolongada y vístase según el clima. También, el esfuerzo físico excesivo puede desencadenar síntomas. Dosifique su actividad y escuche las señales de su cuerpo.
  • Busque tratamiento temprano: Si presenta síntomas de una crisis miasténica (un empeoramiento grave de los síntomas de la MG), busque atención médica de inmediato. Recibir atención rápida puede limitar la gravedad y ayudar a una recuperación más rápida.

Recuerde: aunque estos pasos pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar MG o a manejar sus síntomas, consulte a su médico antes de hacer cambios o probar remedios caseros o medicamentos de venta libre. Su médico le dará consejos personalizados según su situación y su historia clínica.