Acerca del trastorno neurológico funcional (trastorno de conversión)

Descripción general

El trastorno neurológico funcional, también llamado trastorno de conversión o trastorno de síntomas neurológicos funcionales, es una afección en la que la persona tiene síntomas que no coinciden con una enfermedad neurológica u otra afección de salud. Estos síntomas pueden afectar mucho la capacidad de la persona para hacer sus actividades.

Este trastorno se debe a un funcionamiento anormal del cerebro, no a un daño estructural. Se desconoce la causa exacta. Se cree que hay interrupciones en las señales del cerebro y en cómo procesa las emociones.

Los síntomas pueden afectar el movimiento, la memoria, la concentración, el pensamiento y el procesamiento de los sentidos (como la vista, el oído y el tacto). Es importante saber que este trastorno causa síntomas reales y se debe tomar en serio.

Aceptar y entender esta afección puede ser difícil. Sin embargo, los avances en los métodos de diagnóstico están ayudando al personal de salud a identificar y manejar mejor el trastorno neurológico funcional, para mejorar la calidad de vida.

Causas y factores de riesgo

La causa exacta del trastorno neurológico funcional (FND, por sus siglas en inglés) es desconocida. Sin embargo, hay posibles causas relacionadas con cómo funciona el cerebro y el cuerpo, como:

  • Señales anormales en el cerebro: este trastorno ocurre cuando el cerebro no puede enviar y recibir señales de forma correcta. Esto causa una desconexión entre distintas áreas del cerebro y con el manejo de las emociones.
  • Control del movimiento alterado: este trastorno puede afectar el funcionamiento normal del sistema que controla los movimientos. Esto produce movimientos involuntarios y síntomas que aparecen sin que la persona los inicie de forma consciente.
  • Problemas para pensar y sentir: también puede afectar la memoria, la concentración, el pensamiento y cómo el cuerpo procesa las sensaciones.

Factores de riesgo para este trastorno incluyen:

  • Trauma físico o emocional previo: el trastorno puede activarse por experiencias traumáticas pasadas. A veces funciona como un mecanismo de protección para evitar recordar o revivir eventos difíciles.

Es esencial que consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y consejos personalizados sobre las opciones de tratamiento para el trastorno neurológico funcional (FND).

Síntomas

El trastorno neurológico funcional (FND, por sus siglas en inglés) puede presentarse con muchos síntomas, tanto al inicio como cuando la afección avanza o se vuelve más grave.

Síntomas tempranos más comunes:

  • Debilidad: debilidad en los brazos, las piernas o el cuerpo. Puede aparecer de repente o variar en intensidad.
  • Trastornos del movimiento: pueden ocurrir temblores, sacudidas y contracciones musculares anormales.
  • Síntomas sensitivos: cambios en la sensibilidad como adormecimiento, hormigueo o una percepción del tacto que se siente rara.
  • Problemas cognitivos: dificultades con la memoria, la atención, la concentración o para resolver problemas.
  • Crisis disociativas: también llamadas crisis no epilépticas. Se parecen a las crisis epilépticas, pero no se deben a actividad cerebral anormal.

Cuando el FND avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Dolor: dolor persistente, incluida migraña crónica u otros dolores en todo el cuerpo.
  • Fatiga: cansancio extremo y falta de energía.
  • Dificultades del habla: inicio repentino de tartamudez o problemas para hablar.
  • Problemas de visión u oído: cambios en cómo ve o cómo oye.
  • Problemas al caminar y con el equilibrio: dificultad para caminar, la postura, el equilibrio o la coordinación.

Es importante saber que los síntomas del FND pueden variar mucho entre las personas y pueden cambiar con el tiempo. Si usted presenta alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico correcto y un plan de atención adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar un trastorno neurológico funcional, los médicos pueden hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos. Estos son los más usados:

  • Evaluación de salud: El médico revisará su historia clínica y familiar para descartar otras afecciones neurológicas o médicas que puedan causar síntomas parecidos.
  • Examen físico: Se hace un examen físico completo para evaluar su salud general e identificar señales físicas de este trastorno.
  • Examen neurológico: Se enfoca en revisar cómo funciona su sistema nervioso, incluyendo reflejos, fuerza muscular, coordinación y sensibilidad.
  • Evaluación psiquiátrica: Un psiquiatra o psicólogo puede evaluar su salud mental para identificar factores psicológicos que puedan contribuir al trastorno.
  • Estudios de imagen: Pruebas como la resonancia magnética (RM) pueden realizarse para descartar otras anomalías estructurales en el cerebro o la médula espinal.
  • Electromiografía (EMG): Esta prueba registra la actividad eléctrica de sus músculos y puede ayudar a detectar trastornos del movimiento.

Para determinar la etapa o la gravedad del trastorno neurológico funcional, pueden recomendarse exámenes o pruebas adicionales, como:

  • Videonistagmografía: Esta prueba mide los movimientos de los ojos y puede ayudar a evaluar el sistema del equilibrio (vestibular), el cerebelo (coordinación) y el tronco encefálico.
  • Evaluación neuropsicológica: Valora la función cognitiva (memoria, atención y pensamiento) y el estado neurológico mediante pruebas de conducta. Ayuda a detectar trastornos del desarrollo, deterioro por enfermedades que dañan poco a poco el sistema nervioso o lesión cerebral.

Recuerde: estos exámenes, pruebas y procedimientos forman parte de una evaluación integral hecha por profesionales de la salud. Cada persona es diferente. Consulte a su médico para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del trastorno neurológico funcional (conocido en inglés como FND) son aliviar los síntomas, mejorar su funcionamiento y aumentar su calidad de vida. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr esos objetivos:

  • Tipos de medicamentos
  • Los medicamentos para tratar la ansiedad y la depresión pueden ayudar a controlar los síntomas relacionados con el trastorno neurológico funcional. Estos medicamentos actúan al regular sustancias químicas del cerebro (neurotransmisores) que afectan el estado de ánimo y las emociones.
  • Terapias
  • La terapia cognitivo-conductual es la base del tratamiento para este trastorno. Esta terapia ayuda a entender el trastorno, a afrontar traumas pasados que pueden activar los síntomas y a cambiar patrones de pensamiento. Esto puede cambiar emociones, el estado de ánimo o la conducta.
  • La terapia psicodinámica ayuda a identificar y resolver patrones en pensamientos, creencias y emociones que pueden contribuir a los síntomas neurológicos.
  • Los ejercicios de relajación y de atención plena (mindfulness) pueden reducir el estrés y, a su vez, aliviar los síntomas del trastorno neurológico funcional.
  • La hipnosis puede ayudar a inducir relajación y a reducir los síntomas.
  • Procedimientos terapéuticos
  • La estimulación magnética transcraneal (EMT) usa campos magnéticos para estimular células nerviosas en el cerebro y se usa para tratar la depresión y la ansiedad.
  • La estimulación eléctrica transcutánea (conocida como TENS) aplica una corriente eléctrica de bajo voltaje para activar los nervios. Puede usarse para aliviar el dolor.
  • Cambios en los hábitos de salud
  • Cambios en el estilo de vida, como hacer ejercicio con regularidad, llevar una alimentación equilibrada, practicar ejercicios de relajación y dormir lo suficiente, pueden ayudar a bajar el estrés y la ansiedad. Así, los síntomas del trastorno neurológico funcional pueden mejorar.
  • Otros tratamientos
  • La fisioterapia puede tratar la debilidad muscular o los problemas de movimiento al volver a entrenar el control del movimiento normal.
  • La terapia ocupacional ayuda a mejorar el funcionamiento diario y la realización de tareas de todos los días.
  • La terapia del habla y del lenguaje puede ser necesaria si el habla o la capacidad de tragar están afectadas.
  • Redirigir la atención lejos de los movimientos anormales, por ejemplo, conversando o dando golpecitos en las extremidades no afectadas, puede disminuir los síntomas.

Es importante consultar con profesionales de la salud antes de empezar cualquier medicamento o tratamiento. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.