Sobre la apraxia del habla infantil

Descripción general

La apraxia del habla infantil (CAS, por sus siglas en inglés) es un trastorno del habla de origen neurológico. Afecta la precisión y la regularidad de los movimientos que se usan para hablar. Hay problemas para planificar y organizar las secuencias de movimientos necesarias para producir el habla.

Se diagnostica cuando hay ciertas señales, como: errores que no siempre son iguales en consonantes y vocales al repetir sílabas o palabras; dificultad para pasar de un sonido o sílaba a otro; y ritmo y entonación del habla inadecuados.

Los niños con CAS suelen poder producir menos sonidos, cometen muchos errores de sonido y pueden tener dificultad con la fluidez (hablar de corrido). Esto hace que su habla requiera esfuerzo y sea difícil de entender. Puede afectar su comunicación social y sus interacciones con sus compañeros.

Es importante saber que la apraxia del habla infantil ocurre sin déficits neuromusculares (sin debilidad o problemas en los músculos o nervios).

Causas y factores de riesgo

Causas de la apraxia del habla infantil:

  • Causas desconocidas (idiopáticas).
  • Causas neurológicas, como derrame cerebral (accidente cerebrovascular), infección, golpes o lesiones en la cabeza, cáncer del cerebro o cirugía para quitar un tumor, y lesión cerebral traumática (lesión grave en el cerebro por un golpe).
  • Trastornos del desarrollo neurológico y del comportamiento complejos, como autismo, epilepsia, síndrome X frágil, galactosemia, síndrome de Rett o síndrome de Prader-Willi.
  • Alteraciones genéticas, como mutaciones en el gen FOXP2 o pérdida de material genético que afecta a este gen.

Los factores de riesgo no modificables son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Factores no modificables de la apraxia del habla infantil:

  • Parece ser más común en niños que en niñas.
  • Factores genéticos (herencia).

Los factores de riesgo modificables son factores que se pueden influir o cambiar. Hay poca información sobre factores de riesgo modificables para la apraxia del habla infantil. Sin embargo, la intervención temprana y la terapia del habla y lenguaje pueden mejorar mucho cómo habla su niña o niño.

Es esencial consultar con un profesional de la salud para una evaluación completa y consejos personalizados sobre la condición de su niña o niño.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la apraxia del habla en la infancia (AHI) incluyen:

  • Retraso en decir las primeras palabras
  • Dificultad para producir diferentes tipos de sonidos
  • Sonidos o sílabas que no se juntan en el orden correcto
  • Decir la misma palabra de diferentes maneras
  • Pausas largas entre sonidos o dificultad para pasar de un sonido o una sílaba a otra
  • Poner el énfasis en la sílaba incorrecta de una palabra o dar el mismo énfasis a todas las sílabas
  • Problemas para imitar lo que otra persona dice

A medida que la AHI avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Habla más lenta
  • Distorsiones de los sonidos, incluso agregar sonidos o cambiar un sonido por otro
  • Pausas largas entre sílabas
  • Poner el mismo énfasis en todas las sílabas de una palabra
  • Dificultad para mover los labios, la mandíbula o la lengua antes de hablar

Es importante saber que los síntomas y la gravedad de la AHI pueden variar de una persona a otra. Si sospecha que su hijo o hija puede tener AHI, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y la atención adecuada.

Diagnóstico

Para diagnosticar este trastorno, los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El profesional buscará señales físicas de un problema médico, como dolor, hinchazón o masas (bultos) en el cuerpo.
  • Antecedentes médicos: Reunir información sobre sus antecedentes y diagnósticos previos.
  • Análisis de laboratorio: Se pueden recomendar pruebas específicas, como una extracción de sangre, para buscar enfermedades ocultas o factores genéticos que puedan contribuir a la apraxia del habla infantil (AHI; en inglés, CAS).
  • Estudios de imagen: Pueden pedir radiografías o una resonancia magnética para evaluar la estructura y la función del cerebro y descartar otras causas de las dificultades del habla.
  • Procedimientos clínicos: Pueden incluir pruebas de audición para evaluar cómo su oído y su cerebro procesan los sonidos y determinar si la pérdida de audición contribuye a las dificultades del habla.

Para determinar el nivel o la gravedad de la AHI, otras evaluaciones pueden incluir:

  • Características clínicas definidas por consenso: Los profesionales evalúan aspectos como la producción inconsistente de los sonidos, las interrupciones en las transiciones entre sonidos y sílabas, y patrones inadecuados de ritmo y acento.
  • Lista Strands 10-Point Checklist: Esta lista evalúa características segmentarias (sonidos individuales) y suprasegmentarias (acento y entonación) para apoyar el diagnóstico.

Es importante que consulte a su profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas según su situación. Puede darle más orientación sobre las pruebas y procedimientos de diagnóstico específicos para la AHI.

Opciones de tratamiento

Es importante saber que no hay medicamentos específicos aprobados para tratar la apraxia del habla infantil (AHI). Los objetivos del tratamiento son mejorar la claridad del habla y fortalecer las habilidades de comunicación. Las opciones de tratamiento para la AHI incluyen:

  • Terapia del habla y lenguaje: Es el tratamiento principal. Consiste en sesiones individuales con un terapeuta del habla y lenguaje, quien adapta la terapia a las necesidades de la persona. Puede incluir ejercicios como repetir palabras o frases, practicar sílabas o sonidos específicos y usar pistas visuales, como espejos, para mejorar los movimientos de la boca.
  • Tecnologías de apoyo: La inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático (AA) pueden apoyar la comunicación y el aprendizaje. Estas tecnologías permiten que los niños reciban terapia en casa, lo cual ahorra tiempo y dinero. Por ejemplo, los algoritmos de IA pueden analizar los ejercicios de habla indicados por el terapeuta y dar comentarios sobre el progreso.
  • Programas de educación especial: Estos programas se enfocan en desarrollar habilidades de comunicación. Pueden incluir una combinación de terapia del habla, terapia ocupacional y fisioterapia.
  • Cambios en los hábitos de salud: Fomentar hábitos saludables, como practicar los ejercicios del habla con regularidad y mantener una buena salud en general, puede apoyar el tratamiento de la AHI.

La eficacia de estos tratamientos puede variar según la persona. Las decisiones sobre el tratamiento deben individualizarse según las características, metas, inquietudes y aspectos prácticos de cada paciente.