Sobre la ciática

Descripción general

La ciática es un problema que causa dolor a lo largo del nervio ciático, el nervio más largo del cuerpo. El nervio ciático va desde la parte baja de la espalda, pasa por las nalgas, baja por la parte de atrás de la pierna y llega al pie. Cuando algo irrita o presiona el nervio ciático, puede causar dolor en la nalga, la pierna y el pie. Este dolor suele ser punzante y puede acompañarse de adormecimiento, hormigueo, ardor o debilidad en la pierna afectada.

La causa más común es una hernia de disco en la columna, que presiona el nervio. Otras causas incluyen el estrechamiento del canal de la columna (estenosis espinal) y una lesión del músculo piriforme (un músculo profundo en la nalga). La ciática por lo general afecta solo un lado del cuerpo y puede ir de leve a intensa. Busque atención médica si los síntomas persisten o empeoran.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la ciática incluyen:

  • Hernia o abombamiento de un disco entre las vértebras de la parte baja de la espalda, que presiona el nervio ciático.
  • Infecciones que se extienden a la columna vertebral.
  • Lesiones en la columna vertebral.
  • Tumores en la columna vertebral.
  • Estenosis espinal (estrechamiento del canal por donde pasa la médula espinal).
  • Espondilolistesis, una afección en la que una vértebra se desliza sobre otra.
  • Síndrome de cauda equina, que afecta los nervios en la parte baja de la médula espinal.

Los factores no modificables son los que no se pueden cambiar ni controlar. Los factores no modificables de la ciática son:

  • Tener más edad.
  • Predisposiciones genéticas, como tener familiares con ciática o afecciones relacionadas.
  • Antecedentes previos de pólipos.
  • Enfermedades inflamatorias del intestino (EII), como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

Los factores modificables son los que se pueden influir o cambiar. Los factores modificables de la ciática son:

  • Fumar.
  • Obesidad o aumento de peso.
  • Estar de pie por mucho tiempo y agacharse hacia adelante.
  • Trabajo manual pesado.
  • Levantar objetos muy pesados.

Es importante saber que cambios en el estilo de vida, como dejar de fumar, mantener un peso saludable y evitar actividades que fuerzan la espalda, pueden ayudar a reducir el riesgo de presentar ciática. Sin embargo, lo mejor es que consulte con un profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas más comunes al inicio de la ciática incluyen:

  • Dolor agudo que recorre el nervio ciático; puede sentirse desde la parte baja de la espalda hasta el glúteo y por detrás de una u otra pierna.
  • Adormecimiento en la pierna a lo largo del nervio.
  • Hormigueo (sensación de “alfileres y agujas”) en los pies y los dedos de los pies.

A medida que la ciática avanza o se hace más fuerte, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:

  • Debilidad o adormecimiento en los muslos y las piernas.
  • Dolor que va desde la parte baja de la espalda hacia la cadera, el muslo y la pierna.
  • Sensación de ardor en las piernas y los pies.
  • Dificultad para controlar la vejiga o el intestino.

Es importante saber que los síntomas de la ciática pueden variar en intensidad y pueden mejorar al moverse. Aunque los cuidados en casa, el ejercicio y mantener una buena postura suelen ayudar, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico exacto y un plan de tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la ciática y determinar su gravedad, su médico puede realizar las siguientes evaluaciones, pruebas y procedimientos:

  • Evaluación visual y física: su médico le hará un examen completo. Revisará sus síntomas y observará su espalda y sus piernas.
  • Pruebas de tensión neural: estas pruebas, como la elevación de la pierna recta, la prueba slump o el estiramiento femoral, pueden confirmar el diagnóstico de ciática. También pueden detectar problemas del nervio afectado, como cambios en la sensibilidad, ausencia de reflejos o debilidad muscular.
  • Pruebas de imagen: su médico puede pedir estudios para ver la columna y los nervios con detalle. Pueden incluir:
  • Resonancia magnética (RM)
  • Radiografías
  • Tomografía computarizada (TC)
  • Neurografía por resonancia magnética (MRN)
  • Electromiografía (EMG): en esta prueba se insertan agujas muy pequeñas en los músculos para medir su actividad eléctrica. Ayuda a evaluar cómo funcionan los nervios y cómo activan los músculos.
  • Estudios de conducción nerviosa (ECN): se colocan electrodos en la piel a lo largo del recorrido del nervio y se aplica una corriente eléctrica para estimularlo. La velocidad con la que viaja la electricidad por el nervio muestra su estado de salud y si hay daño.

Recuerde: estas evaluaciones, pruebas y procedimientos deben realizarlas profesionales de la salud para diagnosticar la ciática con precisión y medir su gravedad.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la ciática son aliviar el dolor, bajar la inflamación, mejorar su capacidad para moverse y promover su independencia. Estos son los tipos de tratamientos y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

  • Tipos de medicamentos
  • Los medicamentos para el dolor de venta libre pueden ayudar a aliviar el dolor.
  • Los antiinflamatorios no esteroides (AINE) bajan la inflamación y alivian el dolor.
  • Los relajantes musculares ayudan a relajar los músculos y a reducir el dolor.
  • Se pueden recetar corticosteroides para bajar la inflamación y dar alivio.
  • Terapias
  • La fisioterapia es clave para la ciática. Busca recuperar su capacidad para moverse por medio de ejercicios, estiramientos y técnicas manuales.
  • Los estiramientos suaves pueden aliviar el dolor y el hormigueo en la espalda y las piernas.
  • Procedimientos terapéuticos
  • Las inyecciones de corticosteroides pueden dar alivio rápido del dolor al bajar la inflamación.
  • Cambios en hábitos de salud
  • Modificar factores de riesgo como fumar, la obesidad, estar de pie o inclinarse hacia adelante por mucho tiempo, el trabajo manual pesado y levantar objetos pesados puede reducir los problemas que causa la ciática.
  • Cambios de estilo de vida como caminar, andar en bicicleta, controlar el peso y hacer actividad física han demostrado ser eficaces contra la ciática.

Es importante saber que la cirugía se recomienda en casos graves o cuando hay problemas estructurales en la columna o la pelvis que presionan los nervios. Sin embargo, por lo general se considera después de que los tratamientos no quirúrgicos no han tenido éxito.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.