Acerca de la neuralgia posherpética
La neuralgia posherpética (NPH) es un tipo de dolor de los nervios que puede ser crónico y a veces volver. Ocurre después de que sanan las erupciones del herpes zóster (culebrilla).
Se caracteriza por dolor continuo que dura por lo menos tres meses después del primer brote de culebrilla. La NPH es la complicación más común de la culebrilla. Aparece cuando los nervios se dañan durante el brote.
Los nervios dañados no pueden enviar bien las señales de la piel al cerebro. Esto causa dolor fuerte y crónico que puede durar meses. La NPH puede afectar mucho la calidad de vida y con frecuencia causa problemas para dormir.
Aunque existen varias opciones de tratamiento, como medicamentos y tratamientos locales (aplicados en la zona), muchas personas siguen con dolor fuerte y pueden tener efectos secundarios por los tratamientos.
La causa de la neuralgia posherpética (NPH) no se entiende por completo, pero una posible causa es:
- La reactivación del virus varicela-zóster (VVZ) en grupos de nervios sensitivos (ganglios) que daña los nervios. Esta lesión puede cambiar cómo el cuerpo procesa el dolor y causar dolor de nervios (dolor neuropático), como una sensibilización central (el sistema nervioso se vuelve más sensible al dolor).
Factores de riesgo de la NPH:
- Edad: es un factor importante tanto para la culebrilla (herpes zóster) como para la NPH. El riesgo empieza a aumentar a los 50 años y sube con más edad. La NPH afecta a un mayor porcentaje de personas de 60 años o más y de 70 años o más.
- Tener dolor intenso y un sarpullido fuerte durante la culebrilla aumenta el riesgo de desarrollar NPH.
El síntoma temprano más común de la neuralgia posherpética (NPH) es:
- Dolor intenso: dolor fuerte a lo largo del nervio o los nervios afectados por la culebrilla (herpes zóster). Este dolor puede durar más de 3 meses en la misma zona donde salió el sarpullido.
A medida que la NPH avanza o se hace más intensa, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:
- Sensación de ardor
- Sensibilidad al tacto o a los cambios de temperatura
Estos síntomas pueden variar de una persona a otra. No todas las personas con NPH tendrán todos estos síntomas. Si sospecha que tiene NPH, consulte con su profesional de la salud para un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas.
Para diagnosticar la neuralgia posherpética (NPH), los profesionales de la salud suelen realizar estos exámenes y pruebas:
- Examen físico: El profesional de la salud buscará señales físicas de un problema, como dolor e hinchazón.
- Antecedentes médicos: Reunir información sobre sus antecedentes, incluidos diagnósticos previos, puede ayudar a diagnosticar la NPH.
- Examen de la piel: Se revisará la zona afectada para ver si hay señales visibles de culebrilla (herpes zóster) o cicatrices.
- Revisión de síntomas: Hablar en detalle sobre sus síntomas con su profesional de la salud puede dar pistas importantes para diagnosticar la NPH.
Para determinar la etapa o la gravedad de la NPH, se pueden hacer más exámenes y pruebas:
- Evaluación del dolor: Su profesional puede usar escalas del dolor o cuestionarios para medir la intensidad y el impacto del dolor que usted siente.
- Pruebas de función nerviosa: Estas pruebas revisan cómo funcionan los nervios afectados por la NPH y ayudan a ver el grado de daño.
- Estudios de imagen: Se pueden usar técnicas de imagen como la resonancia magnética (RM) o la tomografía computarizada (TC) para ver la zona afectada y descartar otras posibles causas de sus síntomas.
- Análisis de sangre: Aunque no hay análisis de sangre específicos para diagnosticar la NPH, pueden hacerse para descartar otras afecciones que podrían causar sus síntomas.
Recuerde: para diagnosticar y determinar la gravedad de la NPH se necesita una evaluación completa por un profesional de la salud. El profesional adaptará los exámenes y pruebas según su situación.
Los objetivos del tratamiento de la neuralgia posherpética (NPH) son controlar y reducir el dolor, mejorar su calidad de vida y prevenir complicaciones. Estos son los tipos de tratamientos:
- Tipos de medicamentos
- Analgésicos: Los analgésicos de venta libre, como acetaminofén (paracetamol) o ibuprofeno, pueden ayudar a controlar el dolor leve.
- Cremas tópicas: Las cremas con lidocaína o capsaicina pueden aliviar al adormecer el área afectada.
- Medicamentos con receta: Los antidepresivos tricíclicos y los medicamentos antagonistas del receptor NMDA (un tipo de receptor relacionado con el dolor en el sistema nervioso) ayudan a bloquear las señales de dolor en el cuerpo.
- Antivirales y corticoides (esteroides): Estos medicamentos pueden usarse para reducir las complicaciones tardías y la intensidad de los síntomas.
- Terapias
- Fisioterapia: Los ejercicios y estiramientos pueden mejorar la fuerza muscular, la flexibilidad y la función en general.
- Acupuntura y medicina tradicional china
- Procedimientos terapéuticos
- Inyecciones de corticoides: Pueden ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor en áreas específicas.
- Inyecciones de toxina botulínica: La toxina botulínica puede bloquear señales nerviosas y aliviar los espasmos musculares asociados con la NPH.
- Cambios en hábitos de salud
- Manejo del estrés: Técnicas para reducir el estrés, como ejercicios de relajación o atención plena, pueden ayudar a aliviar los síntomas de la NPH.
- Hábitos de vida saludables: Mantener una alimentación equilibrada, hacer ejercicio con regularidad y dormir lo suficiente contribuye al bienestar general.
Cada enfoque de tratamiento busca abordar distintos aspectos de los síntomas de la NPH, aliviando el dolor, reduciendo la inflamación, mejorando la función nerviosa y aumentando la calidad de vida. Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre cuáles opciones de tratamiento pueden ser más adecuadas para usted.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para obtener más información sobre los efectos secundarios.