Diagnóstico del síndrome del túnel carpiano (STC)
El síndrome del túnel carpiano (STC) es una afección en la que el nervio mediano en la muñeca y la mano está comprimido o apretado. Para diagnosticar el STC, los médicos usan una combinación de examen físico, pruebas y procedimientos. Esto ayuda a confirmar el diagnóstico y a determinar el tipo, la gravedad o la etapa de la afección. Los especialistas que pueden participar incluyen médicos de atención primaria, cirujanos ortopédicos, neurólogos o fisioterapeutas.
Estos son los exámenes, pruebas y procedimientos que se usan para diagnosticar el STC y determinar su tipo, gravedad o etapa:
- Examen físico: Durante el examen, su médico evaluará sus síntomas y buscará signos específicos del STC. Revisará si hay disminución de la sensibilidad en los dedos, debilidad en la mano, pérdida de músculo en los músculos del pulgar y señales de artritis en las muñecas.
- Estudios de conducción nerviosa: Estas pruebas miden qué tan bien viajan los impulsos eléctricos por el nervio mediano en su mano afectada. Al comparar los resultados con valores normales, el médico puede saber si hay daño o compresión del nervio.
- Prueba de Tinel: Es un examen sencillo en el que su médico golpea suavemente sobre el nervio mediano en la muñeca. Si usted siente dolor, entumecimiento u hormigueo durante la prueba, sugiere que el nervio mediano en el túnel carpiano puede estar comprimido.
- Maniobra de Phalen: En esta maniobra, su médico flexiona su muñeca durante 30 a 60 segundos. Si presenta dolor, entumecimiento u hormigueo, indica compresión del nervio mediano.
- Ecografía o resonancia magnética: En algunos casos en que el diagnóstico no es claro, la ecografía (ultrasonido) o la resonancia magnética (RM) pueden ayudar. Estas imágenes pueden brindar información adicional sobre el lugar y la gravedad de la compresión del nervio.
- Análisis de sangre: Su médico puede pedir análisis de sangre para buscar problemas que pueden desencadenar el STC, como la diabetes o problemas de la tiroides.
- Pruebas adicionales: Según la situación y sus factores individuales, se pueden usar pruebas adicionales como la electromiografía (EMG) para medir la actividad de los músculos y ayudar a determinar la gravedad del daño del nervio.
Estos exámenes y pruebas ayudan a los médicos a diagnosticar el STC al evaluar los síntomas, medir la función del nervio y qué tanto está comprimido, descartar otras posibles causas de los síntomas e identificar factores que influyen en el tipo y la gravedad del STC. Recuerde consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas a sus necesidades.