Causas y factores de riesgo del síndrome del túnel carpiano (STC)
El síndrome del túnel carpiano ocurre cuando el nervio mediano, que va por la mano y el antebrazo, se comprime dentro de un pasaje estrecho llamado túnel carpiano. El túnel carpiano está rodeado por los huesos de la muñeca y por tejidos de sostén (tejidos conectivos) que apoyan las articulaciones y los órganos del cuerpo. A menudo no se conoce la causa exacta, pero varios factores pueden contribuir:
- Anatomía: El ancho del túnel carpiano varía entre las personas. Quienes tienen el pasaje más estrecho tienen más probabilidad de tener compresión del nervio que quienes lo tienen más ancho.
- Factores del estilo de vida: Ciertos hábitos y trabajos pueden influir. Actividades repetitivas como cargar peso, escribir en un teclado o usar herramientas que hacen vibrar la mano ponen esfuerzo en la muñeca y pueden contribuir al problema.
- Afecciones médicas: Algunas enfermedades aumentan el riesgo. Incluyen obesidad, diabetes, artritis, problemas de la glándula pituitaria (hipófisis, una glándula del cerebro que regula hormonas) o de la glándula tiroides, artritis reumatoide u otras enfermedades autoinmunes, y trastornos del metabolismo que hacen que los nervios del cuerpo sean más sensibles a la presión.
- Retención de líquidos: La retención de líquidos durante el embarazo o la menopausia puede causar hinchazón en la muñeca, estrechar el túnel carpiano y comprimir el nervio mediano.
- Cambios hormonales: Los cambios hormonales, como los del embarazo, también pueden contribuir al síndrome del túnel carpiano. Se estima que entre 20 y 45 de cada 100 mujeres embarazadas presentan esta condición, que suele mejorar o desaparecer después del parto.
- Traumatismo o lesión: Un golpe o lesión en la muñeca, como un esguince o una fractura, puede causar hinchazón en el túnel carpiano y provocar compresión del nervio.
Los factores de riesgo no modificables son cosas que no se pueden cambiar ni controlar. Los factores de riesgo no modificables para el síndrome del túnel carpiano (STC) incluyen:
- Edad: El riesgo de desarrollar STC tiende a aumentar con la edad. Un estudio de 2018 encontró que el riesgo es más alto entre los 45 y 65 años.
- Genética: Si en su familia hay antecedentes de STC u otros problemas de salud relacionados, usted puede tener un riesgo más alto de desarrollarlo.
- Sexo asignado al nacer: Aunque cualquier persona puede desarrollar STC, es más común en mujeres que en hombres. Los factores hormonales pueden influir en esta diferencia.
- Raza u origen étnico: Algunos grupos raciales o étnicos pueden tener un riesgo más alto de desarrollarlo. Algunos estudios sugieren que las personas negras pueden tener un riesgo más alto que otros grupos.
Es importante recordar que estos factores de riesgo no modificables no garantizan que usted desarrollará STC, pero sí pueden aumentar la posibilidad.
Los factores de riesgo modificables son factores que se pueden influir o cambiar. Estos son algunos factores de riesgo modificables para el síndrome del túnel carpiano (STC):
- Índice de masa corporal (IMC): el IMC es una medida de la grasa corporal basada en la estatura y el peso. Tener un IMC alto, sobre todo en rango de sobrepeso u obesidad, puede aumentar el riesgo de tener STC. Esto ocurre porque el exceso de peso puede aumentar la acumulación de líquido dentro del túnel carpiano y presionar el nervio mediano.
- Factores del estilo de vida: ciertos hábitos pueden contribuir al STC. Por ejemplo, hacer movimientos repetitivos de las manos y las muñecas, como teclear o usar herramientas de mano, puede aumentar el riesgo con el tiempo. Además, practicar con regularidad deportes que usan objetos que se sostienen con la mano, como béisbol o tenis, también puede contribuir al STC.
- Nivel socioeconómico (NSE): el NSE describe la posición social de una persona en relación con otras y suele medirse por indicadores como educación, ingresos y ocupación. Aunque los estudios no son concluyentes, algunas investigaciones sugieren que un NSE más bajo podría asociarse con un mayor riesgo de tener STC.
Es importante saber que, aunque estos factores son modificables, no significan que una persona tendrá esta afección. Sin embargo, hacer cambios positivos, como mantener un peso saludable y prestar atención a los movimientos repetitivos de las manos, puede ayudar a reducir el riesgo de tener STC.
Para modificar sus factores de riesgo y prevenir o reducir la probabilidad de tener síndrome del túnel carpiano (presión sobre un nervio de la muñeca llamado nervio mediano), usted puede:
- Haga pausas y descanse las muñecas y las manos: Las pausas regulares en el trabajo permiten que los músculos y los tendones se recuperen de los movimientos repetitivos.
- Use menos fuerza y un agarre más suave: Aplicar mucha fuerza o apretar demasiado tensa los músculos y los tendones de las manos y las muñecas y aumenta el riesgo de síndrome del túnel carpiano.
- Evite las tareas o el trabajo repetitivo: Varíe las tareas o haga pausas en actividades repetitivas para que las manos y las muñecas descansen.
- Evite usar herramientas que vibran: Las herramientas eléctricas o la maquinaria que vibran pueden contribuir al síndrome del túnel carpiano. Las vibraciones aumentan la presión sobre el nervio mediano en la muñeca. Evite el uso prolongado o úselas con cuidado.
- Use herramientas ergonómicas y acolchadas: Las herramientas ergonómicas, diseñadas para mantener la posición correcta de manos y muñecas, ayudan a reducir la tensión. Además, usar herramientas acolchadas o añadir acolchado a los mangos ayuda a absorber los golpes y reduce la presión en manos y muñecas.
- Mantenga las manos y las muñecas calientes: El frío puede endurecer los músculos y los tendones y aumentar el riesgo. Usar guantes o compresas tibias ayuda a mantener la flexibilidad y reduce las posibilidades de lesión.
- Evite apoyar los codos en reposabrazos o muebles mientras trabaja: Apoyar los codos puede comprimir los nervios en la zona de la muñeca. Mantenga una postura correcta y evite apoyar los codos en superficies duras por mucho tiempo.
Recuerde: estas son recomendaciones generales que pueden ayudar a prevenir o reducir el riesgo de síndrome del túnel carpiano. Si le preocupan sus factores de riesgo o sus síntomas, consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.