Acerca de los trastornos por movimientos repetitivos
Los trastornos por movimientos repetitivos son problemas de los músculos que se desarrollan por hacer el mismo movimiento una y otra vez en el trabajo o en las actividades diarias. Los síntomas pueden incluir dolor, hormigueo, entumecimiento, hinchazón y pérdida de flexibilidad. Por lo general afectan las manos, las muñecas, los codos y los hombros, pero también pueden afectar otras partes del cuerpo. Tipos de estos trastornos incluyen:
- Síndrome del túnel carpiano (presión en un nervio de la muñeca)
- Bursitis (inflamación de la bolsa que amortigua una articulación)
- Tendinitis (inflamación de un tendón)
- Epicondilitis (inflamación de los tendones del codo)
- Quiste sinovial (bulto lleno de líquido cerca de una articulación o tendón)
- Tenosinovitis (inflamación de la cubierta del tendón)
- Dedo en gatillo (el dedo se traba o se queda doblado)
Estos trastornos pueden deberse a repetir una actividad demasiadas veces, hacer movimientos forzados, sobreesfuerzo, mala postura o cansancio de los músculos. Con el tiempo, estos trastornos pueden dañar los músculos, los nervios, los tendones y los ligamentos.
Los factores de riesgo que no se pueden modificar de los trastornos por movimientos repetitivos son cosas que no se pueden cambiar. Incluyen:
- Mayor edad
- Riesgo heredado en la familia
- Antecedentes de problemas relacionados, como pólipos (crecimientos)
Los factores de riesgo que sí se pueden modificar de los trastornos por movimientos repetitivos son cosas que se pueden cambiar o influir. Incluyen:
- Hábitos de alimentación poco saludables
- Poca actividad física
- Decisiones de estilo de vida influenciadas por factores culturales y sociales
Si le preocupa su riesgo de tener trastornos por movimientos repetitivos u otra afección de salud, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de los problemas por movimientos repetitivos incluyen:
- Dolor
- Hormigueo
- Adormecimiento
- Señales visibles
- Hinchazón o enrojecimiento de la zona afectada
- Pérdida de flexibilidad y fuerza
A medida que los problemas por movimientos repetitivos avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:
- Más dificultad para hacer tareas que antes eran fáciles
- Dolor más intenso
- Debilidad en la zona afectada
- Cambios visibles en los músculos o las articulaciones afectadas
- Movilidad limitada
Es esencial reconocer estos síntomas a tiempo y buscar atención médica adecuada para evitar más daño y mejorar la recuperación de las personas con problemas por movimientos repetitivos.
Los exámenes, pruebas y procedimientos que se suelen usar para diagnosticar los trastornos por movimientos repetitivos incluyen:
- Examen físico: Un profesional de la salud revisa el área afectada para ver si hay dolor, hinchazón, enrojecimiento y pérdida de flexibilidad o de fuerza.
- Revisión de la historia clínica: Hablar sobre sus tareas de trabajo, actividades diarias y síntomas ayuda a entender las posibles causas del problema.
- Estudios de conducción nerviosa: Estas pruebas evalúan cómo funcionan los nervios al medir la velocidad de los impulsos eléctricos que pasan por nervios específicos.
- Electromiografía (EMG): La electromiografía evalúa la salud de los músculos y puede ayudar a identificar daño muscular o problemas en el funcionamiento de los nervios.
Los objetivos generales del tratamiento de los trastornos por movimientos repetitivos son reducir el dolor, la inflamación y la rigidez, y mejorar la movilidad. Las opciones de tratamiento pueden incluir:
- Fisioterapia: puede incluir ejercicios de bajo impacto, como caminar y nadar, para fortalecer los músculos y mejorar la flexibilidad.
- Medicamentos para aliviar el dolor, como antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y corticoesteroides (esteroides que reducen la inflamación), para bajar el dolor y la inflamación en los músculos o articulaciones afectados.
- Terapia con frío o calor.
- Acupuntura.
- Tratar las causas que están detrás del problema.
- Cirugía: en casos graves, puede ser necesario reemplazar una articulación para recuperar la función en articulaciones muy afectadas.
Comente las opciones de tratamiento con un profesional de la salud. Puede darle consejos personalizados según su situación. Recuerde hablar siempre sobre la dosis adecuada y los posibles efectos secundarios antes de empezar cualquier medicamento.
Los trastornos por movimientos repetitivos (TMR) pueden variar en su evolución y en sus complicaciones, según el tipo específico de trastorno.
Sin tratamiento adecuado, los TMR pueden empeorar con el tiempo. Esto puede causar más dolor, menos movimiento y posible daño a largo plazo en los músculos, tendones, nervios u otros tejidos blandos. En algunos casos, si no se tratan, los TMR pueden volverse crónicos y afectar mucho las actividades diarias y la calidad de vida.
Las posibles complicaciones de los TMR incluyen:
- Dolor que dura mucho tiempo
- Menor función en la parte del cuerpo afectada
- Menor rendimiento en el trabajo o en las actividades diarias
- Daño permanente de los tejidos
- Compresión de un nervio
- Pérdida de fuerza y de coordinación muscular
Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado pueden ayudar a controlar los síntomas, frenar el avance de los TMR y prevenir más complicaciones. También ayudan las medidas de prevención, como hacer pausas regulares durante tareas repetitivas, mantener una buena ergonomía (posturas y ajustes adecuados), hacer ejercicios para fortalecer y llevar un estilo de vida saludable.