Acerca del nervio comprimido en la espalda

Descripción general

Un nervio comprimido en la espalda es una lesión donde un nervio recibe presión de hueso, tejido u otras estructuras. Esto puede pasar en la parte alta o baja de la espalda. Los nervios de la columna llevan señales al cerebro. Cuando se comprimen, estas señales pueden alterarse.

La presión en el nervio puede causar dolor, hormigueo, entumecimiento o sensación de ardor en el lugar de la lesión. Estos síntomas también pueden correrse a otras partes del cuerpo.

Un nervio comprimido puede deberse a mala postura, lesiones deportivas, levantar pesas u otros factores. A veces mejora solo con descanso. Si los síntomas siguen, puede necesitar atención médica.

Las opciones de tratamiento pueden incluir medicamentos, reposo, uso de soportes o férulas y, en algunos casos, cirugía para aliviar la presión sobre el nervio. Consulte con su profesional de salud para recibir consejos personalizados.

Causas y factores de riesgo

Un nervio comprimido en la espalda es una lesión en la que un nervio queda apretado por el hueso, el tejido u otras estructuras cercanas. Las causas de un nervio comprimido en la espalda incluyen:

  • Lesión o inflamación
  • Estenosis espinal: es un estrechamiento del canal de la columna vertebral que puede comprimir los nervios.
  • Espondilolistesis: cuando una vértebra se desplaza de su lugar, puede comprimir los nervios.
  • Hernia de disco: los discos (las “almohadillas” entre las vértebras) pueden comprimirse y sobresalir, presionando nervios cercanos.
  • Infección en los discos, articulaciones o huesos de la columna
  • Osteoporosis: esta enfermedad debilita los huesos y puede causar fracturas dolorosas.

Los factores de riesgo que no se pueden cambiar ni controlar incluyen:

  • Envejecimiento: con la edad, los discos entre las vértebras pierden su capacidad de amortiguar, lo que aumenta el riesgo de un nervio comprimido.
  • Factores genéticos: algunas personas tienen una predisposición hereditaria a ciertas afecciones que pueden causar compresión del nervio.

Los factores de riesgo que sí se pueden cambiar o influir incluyen:

  • Obesidad: el exceso de peso pone más presión sobre la columna y aumenta la posibilidad de compresión del nervio.
  • Poca actividad física: la inactividad puede debilitar los músculos que sostienen la columna y hacerle más propenso a problemas relacionados con la edad.
  • Mala postura: una postura incorrecta agrega tensión extra a la columna y aumenta el riesgo de compresión del nervio.

Estos factores pueden variar de una persona a otra. Para una evaluación precisa de su situación, consulte con un profesional de la salud.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de un nervio comprimido en la espalda incluyen:

  • Dolor que quema o que se extiende en la espalda, la zona del omóplato, el pecho o la parte delantera del abdomen
  • Dolor en el pecho tipo faja, a menudo alrededor de una costilla en particular
  • Dolor que empeora al toser o al hacer fuerza (pujar)
  • El dolor suele presentarse en un solo lado del cuerpo

A medida que el nervio comprimido progresa o empeora, pueden aparecer más síntomas, como:

  • Adormecimiento o menos sensibilidad en las manos o los pies
  • Hormigueo o sensación de pinchazos en las manos o los pies
  • Debilidad en los músculos del brazo, hombro o mano
  • Espasmos musculares
  • Disminución o pérdida de los reflejos

Cuando el nervio comprimido afecta la parte baja de la espalda, los síntomas pueden incluir:

  • Dolor, adormecimiento, ardor u hormigueo en la parte baja de la espalda, las piernas o los pies
  • Dolor del nervio ciático (dolor ciático), que es un dolor fuerte que baja por una pierna
  • Debilidad muscular en casos graves

Es importante saber que los síntomas pueden variar según el lugar del nervio comprimido. Si presenta alguno de estos síntomas, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar un nervio comprimido en la espalda, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El médico evaluará qué tanto puede mover la espalda, sus reflejos y localizará el sitio del dolor.
  • Historia médica: Hablar sobre sus síntomas y su historia médica ayuda a lograr un diagnóstico preciso.
  • Pruebas de imagen: Pueden incluir radiografías, tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) para ver la columna y detectar cualquier compresión del nervio.
  • Electromiografía (EMG): Esta prueba mide la actividad eléctrica de los músculos y puede ayudar a identificar lesiones de nervios.

Para determinar la etapa o la gravedad de un nervio comprimido en la espalda, se pueden hacer exámenes y pruebas adicionales, como:

  • Estudio de conducción nerviosa: Evalúa los impulsos nerviosos y cómo responden a ellos los nervios y los músculos.
  • Ecografía (ultrasonido): Usa ondas de sonido para crear imágenes y puede detectar compresión del nervio en la parte alta de la espalda.
  • Mielografía: Una TC o RM que usa un colorante (contraste) inyectable y muestra por dónde pasan las raíces nerviosas (las partes del nervio que salen de la columna).

Recuerde: es esencial consultar a su profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento son reducir el dolor, aliviar la inflamación, mejorar la función y prevenir más daño al nervio. Estas son las opciones de tratamiento y cómo funcionan:

Tipos de medicamentos

  • Analgésicos de venta libre (antiinflamatorios no esteroideos, AINE): reducen la inflamación y alivian el dolor por un nervio pinzado. Se pueden usar como primera opción.
  • Corticoesteroides por vía oral (corticoides): recetados por un médico. Ayudan a bajar la inflamación y dan alivio cuando los AINE no funcionan.

Terapias

  • Fisioterapia: un fisioterapeuta le guía con ejercicios y estiramientos para fortalecer los músculos alrededor del nervio pinzado. Esto quita presión sobre el nervio y mejora la función.
  • Descanso: descansar el área afectada permite que sane y reduce la tensión sobre el nervio.

Procedimientos terapéuticos

  • Inyecciones de corticoesteroides (corticoides): reducen la inflamación y alivian el dolor en el área afectada. Pueden dar alivio temporal, pero no son una solución a largo plazo.

Cambios en sus hábitos de salud

  • Modificar actividades: evite actividades que empeoran los síntomas, como levantar objetos pesados o girar. Esto ayuda a aliviar el dolor y a prevenir más daño.
  • Cambios en la posición para dormir: ajuste cómo duerme o use almohadas de apoyo. Esto puede reducir la presión sobre el nervio pinzado mientras duerme.

Remedios caseros

  • Hielo y calor: aplicar hielo o calor en el área afectada puede ayudar a reducir el dolor y los espasmos musculares.
  • Moverse con frecuencia: el ejercicio regular, como yoga suave, ayuda a fortalecer y a mejorar la flexibilidad, y puede prevenir el dolor del nervio.

Las decisiones de tratamiento deben adaptarse a sus características, metas y preocupaciones. Antes de empezar cualquier tratamiento nuevo, consulte a un profesional de la salud para recibir indicaciones correctas sobre la dosis de los medicamentos y conocer los posibles efectos secundarios.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.