Acerca del temblor esencial
El temblor esencial, también llamado temblor o manos temblorosas, es un problema del sistema nervioso y del movimiento. Se caracteriza por sacudidas o temblores que usted no puede controlar en una parte del cuerpo, con más frecuencia en las manos. Es el problema de movimiento más común y afecta a aproximadamente 10 millones de personas en Estados Unidos.
El temblor esencial suele presentarse solo, sin otros síntomas neurológicos, aunque algunas personas pueden tener problemas leves de equilibrio. Los temblores suelen aparecer cuando usted hace un movimiento y pueden desencadenarse con actividades como comer, beber o escribir. A menudo se notan más de un lado del cuerpo y pueden empeorar en momentos de estrés o cansancio. No acorta de forma significativa la vida, pero puede afectar las actividades diarias y la calidad de vida.
El diagnóstico se basa en su historia médica, los síntomas y un examen físico. El tratamiento puede incluir cambios en el estilo de vida, como evitar la cafeína y el estrés, así como medicamentos, como betabloqueadores (medicamentos para el corazón) o medicamentos para las convulsiones (anticonvulsivos) cuando los síntomas son más graves.
Las causas del temblor esencial aún no se entienden por completo. Sin embargo, se cree que fallas en las señales entre los nervios y los músculos influyen en el desarrollo de los temblores. Algunas personas expertas sugieren que cambios en el tronco encefálico (parte del cerebro que lo conecta con la médula espinal) y en el cerebelo (zona que ayuda a coordinar los movimientos) también pueden contribuir al temblor esencial.
Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar ni controlar. Los factores no modificables para el temblor esencial incluyen:
- Genética: El temblor esencial puede ser hereditario. Una mutación en un gen puede causar esta afección. Si uno de sus padres tiene temblor esencial, usted tiene más probabilidad de presentarlo más adelante en la vida.
Los factores de riesgo modificables son los que se pueden cambiar. Los factores modificables para el temblor esencial no están bien definidos. Sin embargo, algunos factores que podrían contribuir a que el temblor esencial aparezca o empeore incluyen:
- Medicamentos: Ciertos medicamentos, como los que se usan para tratar convulsiones o problemas de salud mental, pueden empeorar los temblores en algunas personas. Es importante hablar con su profesional de la salud sobre cualquier inquietud acerca de los efectos de sus medicamentos.
- Toxinas: La exposición a ciertas toxinas, como el plomo o el mercurio, también puede aumentar el riesgo o la intensidad del temblor esencial. Evitar el contacto con estas sustancias es importante para su salud en general.
Es importante saber que, aunque estos factores se relacionan con el temblor esencial, no significan que usted lo vaya a desarrollar. La causa exacta y los factores de riesgo del temblor esencial aún se están estudiando. Si le preocupa el temblor esencial o sus factores de riesgo, consulte con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Síntomas tempranos del temblor esencial (temblor o manos que tiemblan):
- Temblor, sobre todo en las manos.
- Temblor involuntario que empeora al intentar hacer tareas (temblor de intención: empeora cuando intenta realizar una tarea).
- El temblor también puede afectar los brazos, las piernas, la cabeza, la cara, el cuello, el torso y la voz; y, con menos frecuencia, las piernas y los pies.
Síntomas en etapas posteriores, cuando avanza o es más grave:
- El temblor se hace más intenso con el tiempo.
- Dificultad para actividades diarias como comer, beber, escribir y atarse los cordones de los zapatos.
- Cambios en la forma de caminar.
- Cambios en la forma de pensar.
- Depresión y ansiedad.
- Cambios de personalidad.
- Menor capacidad para coordinar movimientos voluntarios.
- Pérdida de audición y del olfato en algunas personas.
Es importante saber que el temblor esencial suele presentarse sin otros síntomas del sistema nervioso. Si estos síntomas afectan su calidad de vida, consulte con su médico para hablar de opciones de tratamiento adecuadas.
Para diagnosticar esta afección, suelen hacerse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: su profesional de la salud buscará señales físicas de un problema de salud, como dolor, hinchazón o bultos dentro del cuerpo.
- Antecedentes médicos: su profesional de la salud le preguntará sobre sus antecedentes médicos personales y familiares para entender posibles factores que influyen.
- Examen neurológico (del cerebro y los nervios): su profesional de la salud evaluará la fuerza y el tono de los músculos, los reflejos, el equilibrio, la coordinación y el habla.
- Evaluación del temblor: su profesional de la salud puede pedirle hacer tareas específicas, como servir y beber agua, tocarse la nariz con los dedos, sostener las manos extendidas al frente, escribir o dibujar una espiral, para evaluar el temblor.
- Análisis de sangre y orina: pueden hacerse para descartar factores o afecciones que podrían estar causando el temblor.
- Estudios de imagen: se puede hacer una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) para detectar daño en el cerebro que pudiera estar causando el temblor.
Para determinar la etapa o gravedad del temblor esencial, exámenes, pruebas y procedimientos adicionales pueden incluir:
- Procedimientos clínicos: según sus síntomas y la parte del cuerpo que se evalúe, su profesional de la salud puede recomendar otros procedimientos, como pruebas de audición u otras pruebas especializadas.
Estas son descripciones generales; los exámenes, pruebas y procedimientos específicos pueden variar según cada caso.
Los objetivos del tratamiento para esta afección son reducir o controlar los temblores y mejorar la calidad de vida de la persona. Estas son las opciones de tratamiento y cómo funcionan:
- Medicamentos: Los medicamentos de primera elección incluyen anticonvulsivos y betabloqueadores. Ayudan a reducir los temblores al actuar sobre sustancias del cerebro que regulan el movimiento.
- Terapias:
- La terapia ocupacional enseña habilidades para hacer más fáciles las actividades diarias. Puede incluir usar aparatos eléctricos, cubiertos con peso o ropa adaptada.
- La terapia del habla puede ayudar en los temblores de la voz. Se enfoca en ejercicios de relajación, técnicas de respiración y entrenamiento de la voz.
- La psicoterapia, en especial la terapia cognitivo conductual, puede mejorar el bienestar y la salud mental al tratar la ansiedad o el aislamiento social que puede causar el temblor.
- Procedimientos terapéuticos: En temblores severos, se pueden considerar tratamientos invasivos, como la estimulación cerebral profunda (ECP) en zonas del cerebro como el tálamo y el subtálamo. Estos procedimientos pueden mejorar mucho los temblores y la calidad de vida.
- Cambios en el estilo de vida:
- A algunas personas les ayuda usar una muñequera con peso para controlar los temblores.
- Las técnicas de relajación pueden ayudar cuando la ansiedad empeora los temblores.
- También se aconseja evitar la cafeína, ya que puede aumentar los temblores.
Es importante saber que la dosis de los medicamentos y el plan específico de tratamiento deben hablarse con un profesional de la salud. Además, cada persona responde de forma diferente, por lo que es esencial trabajar de cerca con su equipo de salud para encontrar el enfoque más eficaz.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.