Acerca de la parálisis de las cuerdas vocales
La parálisis de las cuerdas vocales, también llamada parálisis de los pliegues vocales, ocurre cuando una o ambas cuerdas vocales no se pueden mover bien. Las cuerdas vocales son pliegues de tejido en la laringe (la caja de la voz). Esto puede afectar su capacidad para hablar, respirar y tragar.
La causa es daño en los nervios que controlan las cuerdas vocales o daño en el cerebro.
Los síntomas pueden incluir ronquera, cansancio de la voz, voz más débil o baja, dolor de garganta al hablar y dificultad para tragar. En casos graves, puede causar atragantamiento y problemas para respirar.
El tratamiento puede incluir cirugía para restaurar la comunicación entre los nervios de las cuerdas vocales y el cerebro. La terapia de la voz también puede ayudar en algunos casos.
La parálisis de las cuerdas vocales, también llamada parálisis de los pliegues vocales, puede tener varias causas. A menudo comienza después de un evento médico u otras afecciones de salud que pueden causar fallas o daño en los nervios. Estas son las causas de la parálisis de las cuerdas vocales:
- Lesión en el pecho o el cuello
- Accidente cerebrovascular
- Tumores alrededor o dentro de los cartílagos, nervios o músculos de la laringe (caja de la voz)
- Inflamación o cicatrices en las articulaciones de las cuerdas vocales
- Esclerosis múltiple (EM)
- Enfermedad de Parkinson
Los factores de riesgo asociados con la parálisis de las cuerdas vocales incluyen:
- Antecedente de cirugías en el pecho y la garganta: Incluye cirugías de la tiroides, el esófago y el pecho.
- Trastornos neurológicos: Las personas con trastornos neurológicos como la enfermedad de Parkinson y la esclerosis múltiple (EM) tienen más probabilidad de presentar parálisis de cuerdas vocales por daño en los nervios.
- Intubación después de los 50 años: Un estudio pequeño indicó que haber sido intubado (inserción de un tubo en la vía aérea) después de los 50 años y por más de seis horas aumentó el riesgo de presentar parálisis de cuerdas vocales después de una cirugía.
Los síntomas más comunes al principio de la parálisis de las cuerdas vocales, también llamada parálisis de los pliegues vocales, incluyen:
- Ronquera
- Dificultad para tragar
- Dificultad para respirar
- Cambios en el tono de la voz
- Tos que no logra despejar la garganta
A medida que la parálisis de las cuerdas vocales avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Pérdida total de la capacidad de hablar
- Dificultad para tragar que puede causar atragantarse con frecuencia al comer o beber
- Respiración ruidosa que puede incluir un silbido agudo
- Cambios en la calidad de la voz y dificultad para comunicarse
Es importante saber: si nota cambios importantes en su forma de hablar o en la calidad de su voz, se recomienda contactar a un médico de oído, nariz y garganta (otorrinolaringólogo) para una evaluación. Si se atraganta por parálisis de las cuerdas vocales y no puede hablar, busque ayuda médica de emergencia de inmediato.
Para diagnosticar la parálisis de las cuerdas vocales (también llamada parálisis de los pliegues vocales), el médico puede hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:
- Historia médica y examen físico: El médico preguntará sobre sus síntomas y desde cuándo tiene problemas con la voz. También puede escuchar su voz y buscar señales de parálisis de las cuerdas vocales.
- Endoscopia: Este procedimiento usa un tubo largo, delgado y flexible llamado endoscopio para mirar las cuerdas vocales. El médico puede verlas con claridad en una pantalla.
- Electromiografía laríngea (EMG laríngea): La EMG mide la fuerza de la señal nerviosa del cerebro a los músculos que mueven las cuerdas vocales. Se insertan agujas pequeñas en los músculos de las cuerdas vocales a través de la piel del cuello. Durante esta prueba, el médico le pedirá que haga varias tareas que normalmente activan esos músculos.
Además de estas pruebas comunes, hay otros exámenes, pruebas y procedimientos que pueden ayudar a determinar el grado o la gravedad de la parálisis de las cuerdas vocales, como:
- Evaluación con ecografía: Se usa una ecografía (ultrasonido) para observar el movimiento de las cuerdas vocales. Se pueden usar dos métodos: el método transversal medio (convencional) y el método vertical lateral (más nuevo).
- Análisis de sangre: El médico puede pedir análisis de sangre para buscar la causa de fondo de la parálisis de las cuerdas vocales.
- Estudios de imagen: Se pueden solicitar radiografías (rayos X), tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) para estudiar más a fondo e identificar posibles causas de la parálisis.
Es importante saber que cada caso de parálisis de las cuerdas vocales es único. Según su situación, pueden necesitarse exámenes o pruebas adicionales.
Las metas del tratamiento para la parálisis de las cuerdas vocales son mejorar la función de la voz, asegurar una respiración adecuada y prevenir complicaciones como la aspiración (cuando comida o líquido entra a los pulmones) y las dificultades para tragar. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:
- Terapia de la voz: Es como terapia física para las cuerdas vocales. Un terapeuta del habla y del lenguaje con certificación le guiará con ejercicios y actividades para fortalecer las cuerdas vocales, mejorar el control de la respiración al hablar y evitar tensión en otros músculos cerca de la cuerda vocal afectada o de ambas. La meta es ayudar a que los nervios vuelvan a comunicarse entre su cerebro y su laringe, para mejorar la voz.
- Cirugía:
- Recolocación de la cuerda vocal: Este procedimiento quirúrgico recoloca y da nueva forma a la cuerda vocal para mejorar la voz. Busca recuperar el movimiento adecuado de las cuerdas vocales.
- Traqueotomía: Si ambas cuerdas vocales están afectadas y muy juntas, respirar puede ser difícil por el poco flujo de aire. En este procedimiento, se coloca un tubo para respirar a través de una abertura en la parte delantera del cuello, pasando por alto las cuerdas vocales paralizadas. Esto permite respirar bien al crear una vía aérea alterna.
- Inyección en la cuerda vocal: Se usan materiales inyectables como grasa, colágeno o materiales de relleno para que la cuerda vocal afectada quede más voluminosa y se mueva con más facilidad. La inyección se hace a través de la piel sobre la laringe con un laringoscopio (un tubo delgado con luz para mirar la laringe).
Es importante saber que algunos casos de parálisis de las cuerdas vocales pueden mejorar por sí solos en el plazo de un año, sin intervención. En esos casos, puede recomendarse vigilar el problema antes de considerar cualquier tratamiento.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para más datos sobre efectos secundarios.
La evolución de la parálisis de las cuerdas vocales (cuando las cuerdas vocales no se mueven bien) puede variar según la persona y la causa. En algunos casos, la parálisis mejora sola con el tiempo. Sin embargo, en muchos casos se necesita tratamiento para ayudar a que los nervios de sus cuerdas vocales vuelvan a comunicarse con el cerebro.
Las complicaciones son frecuentes e incluyen:
- Ronquera
- Dificultad para respirar
- Dificultad para tragar
- Aspiración (entrada de comida o líquido a los pulmones): esto puede causar neumonía u otras infecciones respiratorias.
- Dificultades para comunicarse
Es importante saber que hay opciones de tratamiento para la parálisis de las cuerdas vocales, pero lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado. Este profesional podrá evaluar su situación específica y recomendarle el plan más adecuado para usted.