Acerca del trastorno del espectro de la neuromielitis óptica (NMOSD)
El trastorno del espectro de la neuromielitis óptica (NMOSD) es una enfermedad crónica e inflamatoria que afecta el sistema nervioso central. Afecta sobre todo los nervios ópticos y la médula espinal, pero también puede afectar otras áreas del cerebro.
El NMOSD se caracteriza por episodios de inflamación que dañan los tejidos nerviosos. Esto puede causar:
- neuritis óptica (inflamación de los nervios ópticos);
- mielitis transversa (inflamación de la médula espinal);
- síndrome del tronco encefálico (problemas en la parte baja del cerebro que controla funciones básicas).
El NMOSD es un trastorno autoinmunitario: el sistema de defensas ataca por error células sanas del sistema nervioso. Está asociado con anticuerpos (proteínas de defensa) específicos, como el anticuerpo contra la acuaporina-4 (AQP4), que participan en el desarrollo de la enfermedad.
También son frecuentes las dificultades del pensamiento y la memoria en el NMOSD. Pueden afectar la memoria, la velocidad para procesar información, la capacidad para planear y organizar, la atención y la fluidez al hablar.
El diagnóstico temprano y el manejo adecuado ayudan a reducir los síntomas y a prevenir la discapacidad.
Las causas del trastorno del espectro de neuromielitis óptica (NMOSD) involucran el sistema inmunitario y la presencia de anticuerpos específicos. Puntos clave:
- NMOSD es una enfermedad autoinmune. El sistema de defensas del cuerpo ataca por error células y proteínas sanas del sistema nervioso central (SNC).
- En alrededor de 80 de cada 100 casos de NMOSD, la prueba sale positiva para anticuerpos de inmunoglobulina G (IgG) contra acuaporina‑4. Estos anticuerpos se unen a una proteína llamada acuaporina‑4 en el SNC y causan inflamación y daño a las células.
- Otros factores pueden influir en el proceso de la enfermedad en NMOSD, como los niveles de vitamina D, las hormonas, infecciones del aparato digestivo, el embarazo y la alimentación.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar):
- Predisposición genética o antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes.
- Sexo: NMOSD afecta principalmente a mujeres más que a hombres.
Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar):
- Algunos estudios sugieren que la dislipidemia (niveles anormales de grasas en la sangre, como colesterol o triglicéridos), un problema que suele presentarse junto con enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos, puede relacionarse con el inicio y la progresión de varias enfermedades autoinmunes. Sin embargo, se necesita más investigación para confirmar un vínculo directo entre la dislipidemia y NMOSD.
Es importante saber que estos factores de riesgo se basan en el conocimiento actual y pueden cambiar con nueva investigación. Si le preocupa su riesgo de NMOSD, consulte a su profesional de salud para recibir consejos personalizados.
Los primeros síntomas más comunes del trastorno del espectro de la neuromielitis óptica (NMOSD) incluyen:
- Pérdida de la visión
- Cambios en la sensibilidad
A medida que el NMOSD avanza o se vuelve más grave, otros síntomas comunes pueden incluir:
- Dolor en los ojos
- Debilidad en brazos y piernas
- Parálisis
- Problemas para pensar, como problemas de memoria, lentitud para procesar la información, dificultad para planear y organizar, problemas de atención y problemas para hablar con fluidez
Es importante saber que el NMOSD es una enfermedad autoinmunitaria poco frecuente en la que el sistema inmunitario ataca los nervios ópticos y la médula espinal. Un tratamiento rápido y continuo puede ayudar a reducir la posibilidad de síntomas graves y ataques futuros. Si presenta alguno de estos síntomas o sospecha que puede tener NMOSD, es muy importante consultar con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico correcto y el manejo adecuado.
Para diagnosticar el trastorno del espectro de la neuromielitis óptica (TENMO), suelen realizarse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El profesional de la salud buscará señales físicas de un problema médico, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
- Historia clínica: Su profesional reunirá información sobre sus antecedentes médicos y diagnósticos previos.
- Pruebas de laboratorio: Pueden recomendarse pruebas específicas, como un análisis de sangre o análisis de líquidos del cuerpo, como orina o líquido cefalorraquídeo (LCR). Estas pruebas ayudan a diagnosticar el TENMO y a descartar otras enfermedades.
- Estudios de imagen: Pueden hacerse estudios como radiografías o resonancias magnéticas (RM) para ver el cerebro, la médula espinal y los nervios ópticos. Estos pueden dar pistas para ayudar a diagnosticar y determinar la etapa o la gravedad del TENMO.
- Procedimientos clínicos: Según sus síntomas y la información reunida, pueden recomendarse procedimientos clínicos. Estos pueden incluir pruebas de audición u otras evaluaciones especializadas de sistemas específicos del cuerpo.
Para determinar la etapa o la gravedad del TENMO, los exámenes, pruebas y procedimientos adicionales pueden incluir:
- Exámenes físicos de seguimiento: Los exámenes regulares ayudan a vigilar cambios en los síntomas y a evaluar la progresión de la enfermedad.
- Repetir pruebas de laboratorio: Puede ser necesario hacer pruebas periódicas para vigilar la actividad de la enfermedad y la respuesta al tratamiento.
- Repetir estudios de imagen: Los estudios de seguimiento, como las RM, pueden mostrar con el tiempo cambios en el cerebro, la médula espinal y los nervios ópticos.
Es importante consultar con su profesional de la salud, quien puede recomendar exámenes, pruebas y procedimientos específicos según su situación.
Las metas del tratamiento para el trastorno del espectro de la neuromielitis óptica (NMOSD) son prevenir o retrasar los brotes y reducir el riesgo de discapacidad. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:
Medicamentos:
- Inmunosupresores (medicamentos que bajan la actividad del sistema inmunitario): se usan como tratamiento de mantenimiento para reducir la frecuencia y la gravedad de los brotes.
- Anticuerpos monoclonales (terapias dirigidas contra proteínas específicas): han mostrado resultados prometedores para prevenir brotes de NMOSD al bloquear proteínas implicadas en la enfermedad.
Procedimientos terapéuticos:
- Intercambio de plasma (PLEX): este procedimiento quita del sangre anticuerpos dañinos y los sustituye por plasma sano. Ayuda a controlar ataques inflamatorios agudos.
Cambios en los hábitos de salud:
- Cambios en el estilo de vida: hacer ejercicio con regularidad, llevar una alimentación equilibrada, dormir lo suficiente y manejar el estrés puede apoyar su bienestar general y quizá reducir el riesgo de brotes de NMOSD.
Es importante tomar las decisiones de tratamiento junto con un profesional de la salud, quien puede evaluar sus necesidades y adaptar el plan a su situación.
La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud para saber la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.