Opciones de tratamiento para la esclerosis múltiple (EM)
La esclerosis múltiple (EM) no tiene cura hoy. El tratamiento busca controlar los síntomas, frenar el avance de la enfermedad y proteger su calidad de vida.
Objetivos principales del tratamiento de la EM:
- Minimizar los síntomas: La EM puede causar dolor, espasticidad (rigidez muscular), cansancio, temblores, problemas de la vejiga e intolerancia al calor. El tratamiento busca aliviar estos síntomas y mejorar su bienestar.
- Frenar el avance de la enfermedad: Los fármacos modificadores de la enfermedad (FME) son clave. Estos medicamentos reducen el número, la intensidad y la duración de los brotes (recaídas). También ayudan a mantener periodos sin brotes y a frenar el avance de la enfermedad.
- Proteger la calidad de vida: La EM puede afectar sus capacidades físicas y cognitivas. En algunos casos causa discapacidad. El tratamiento se enfoca en conservar y mejorar su calidad de vida al manejar los síntomas, prevenir brotes y atender cualquier limitación en sus actividades diarias.
Recuerde: los tratamientos ayudan a manejar los síntomas y a frenar el progreso, pero no curan la EM. Por eso, un diagnóstico temprano y empezar el tratamiento a tiempo son claves para lograr mejores resultados y mejorar su calidad de vida.
En el tratamiento de la esclerosis múltiple (EM), hay varias opciones recomendadas que pueden ayudar a manejar la enfermedad. Se agrupan en cambios de hábitos, medicamentos y procedimientos terapéuticos. Veamos cada opción:
- Cambios en el estilo de vida:
- Dejar de fumar: Dejar el tabaco es muy recomendable. Fumar empeora la evolución de la EM y aumenta la discapacidad.
- Moderar el alcohol: Limitar el consumo de alcohol es importante. Beber en exceso puede interferir con los medicamentos y empeorar los síntomas.
- Alimentación y dieta: Una dieta saludable, rica en frutas, verduras, granos integrales, proteínas bajas en grasa y ácidos grasos omega‑3, puede favorecer la salud general y los síntomas de la EM.
- Actividad física: Hacer ejercicio con regularidad ayuda a mejorar la fuerza, la flexibilidad y el bienestar. Busque actividades que se ajusten a sus capacidades y preferencias.
- Medicamentos:
- Terapias modificadoras de la enfermedad (TME): Estos medicamentos buscan frenar la progresión de la EM, reducir el número de brotes y manejar los síntomas. Incluyen interferones beta (IFN), anticuerpos monoclonales (medicinas dirigidas), entre otros.
- Medicamentos sintomáticos: Se recetan para controlar síntomas específicos de la EM, como dolor, espasticidad, fatiga, temblores, problemas de vejiga e intolerancia al calor. Ejemplos: anticolinérgicos para la disfunción de la vejiga; anticonvulsivos para el dolor de nervios (dolor neuropático); toxina botulínica para la rigidez y los espasmos musculares (espasticidad).
- Procedimientos terapéuticos:
- Intercambio de plasma (plasmaféresis): En casos raros en los que una persona no responde bien a dosis altas de esteroides para brotes agudos, puede considerarse. Este procedimiento ayuda a retirar sustancias proinflamatorias de la sangre.
- Cirugía o radioterapia: No suelen usarse como tratamientos iniciales para la EM, pero pueden considerarse en casos específicos con complicaciones o afecciones asociadas que requieren intervención.
El tratamiento depende de varios factores, como el tipo de EM (recurrente-remitente o primaria progresiva), sus síntomas y cómo avanza la enfermedad, además de sus preferencias. Es fundamental consultar con un profesional de la salud especializado en EM para definir el plan más adecuado. Esa persona tendrá en cuenta sus necesidades y metas para crear un plan personalizado.
Recuerde: consulte siempre con su médico antes de hacer cambios en su plan de tratamiento o de empezar nuevos medicamentos o terapias.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea el inserto del medicamento para más información sobre efectos secundarios.