Espasticidad como síntoma de la esclerosis múltiple (EM)

Descripción general

La espasticidad es un síntoma común de la esclerosis múltiple (EM). Provoca rigidez muscular y espasmos musculares involuntarios. Puede ser leve o grave. Algunas personas sienten solo un poco de tensión en los músculos. Otras tienen espasticidad intensa que limita su capacidad para caminar o mover objetos.

La EM ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error la cubierta protectora alrededor de las células nerviosas, llamada vaina de mielina. Este daño interrumpe la transmisión normal de las señales entre los nervios. Eso causa síntomas como la espasticidad.

Los signos y síntomas de la espasticidad varían de una persona a otra, pero algunos comunes incluyen:

  • Menor amplitud de movimiento
  • Dificultad para relajar o soltar los músculos
  • Clono (clonus), que es un movimiento repetitivo de una mano o un pie
  • Reflejos profundos aumentados (más activos)

En algunos casos, la espasticidad causa dolor y sensación de tirantez muscular. Los espasmos y la rigidez pueden ir desde molestias leves hasta dolor agudo, a veces insoportable. Estos síntomas también pueden afectar la postura y causar dolor de espalda y otras molestias.

Cuando la espasticidad es un síntoma de la EM, hay varias acciones y tratamientos que pueden ayudar:

  • Fisioterapia: trabajar con un fisioterapeuta puede mejorar la movilidad, la flexibilidad y la fuerza.
  • Terapia ocupacional: los terapeutas ocupacionales ofrecen estrategias y herramientas para las actividades diarias.
  • Dispositivos de apoyo: usar aparatos ortopédicos o férulas puede ayudar a sostener los músculos afectados y mejorar la función.
  • Medicamentos por vía oral (por boca): algunos medicamentos ayudan a reducir la rigidez y los espasmos.
  • Inyecciones de toxina botulínica (Botox): en algunos casos, inyectarla en músculos específicos ayuda a relajarlos.
  • Medicamentos intratecales: en casos graves, se pueden administrar directamente en el líquido espinal con una bomba.
  • Cirugía: en casos raros, cuando otros tratamientos no han sido eficaces, puede ser una opción.

Estas son pautas generales. Siempre es mejor consultar a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados. Esa persona puede evaluar su situación y darle recomendaciones adecuadas.

Si le diagnosticaron espasticidad como parte de una afección como la EM y sus síntomas empeoran, o si nota síntomas nuevos de espasticidad, como rigidez y dolor muscular sin causa clara, consulte a su médico de inmediato. Su médico de atención primaria puede remitirle a un neurólogo para una evaluación y tratamiento más completos.

Recuerde: es esencial trabajar de cerca con su equipo de salud para manejar la espasticidad y mejorar su calidad de vida.