Brotes de esclerosis múltiple (EM)

Descripción general

Un brote o exacerbación de esclerosis múltiple (EM) es un período en el que aumenta la actividad de la enfermedad. Esto hace que empeoren síntomas que ya tenía o que aparezcan otros nuevos. A continuación, verá síntomas, factores que pueden desencadenar un brote, opciones de tratamiento y consejos para manejar y prevenir brotes de EM:

Síntomas de un brote de EM (pueden variar en cada persona):

  • Entumecimiento o debilidad en brazos y/o piernas, por lo general de un solo lado
  • Fatiga
  • Temblores
  • Hormigueo y/o dolor en distintas partes del cuerpo
  • Pérdida parcial o total de la visión, por lo general en un ojo
  • Visión doble
  • Dificultad para hablar con claridad
  • Mareo

Factores que pueden aumentar el riesgo de un brote de EM:

  • Infecciones: Las infecciones con fiebre pueden empeorar los síntomas de la EM.
  • Estrés: El estrés alto puede contribuir a que aparezcan o empeoren los síntomas.
  • Calor: El clima caluroso, los baños muy calientes o las saunas pueden empeorar los síntomas de forma temporal.

Tratamiento de un brote de EM: consulte con su médico para recibir consejos personalizados. Su médico puede recomendar:

  • Corticoides (corticosteroides): En algunos casos, ayudan a acortar el brote y a controlar los síntomas. No todos los brotes necesitan corticoides.
  • Medicamentos: Hay opciones para aliviar síntomas y complicaciones de la EM. Pueden incluir analgésicos, relajantes musculares y terapias modificadoras de la enfermedad (medicinas que buscan cambiar el curso de la EM).
  • Fisioterapia y terapia ocupacional: Ayudan a mejorar la movilidad y la función, y apoyan las actividades diarias.
  • Vivienda asistida o cuidados en una residencia: Se pueden considerar si, durante un brote grave, resulta difícil vivir en casa y cuidarse.

Consejos para reducir desencadenantes y ayudar a prevenir futuros brotes:

  • Manejo del estrés: Practique actividades que bajen el estrés, como ejercicio, meditación o pasatiempos que le den gusto.
  • Control de la temperatura: Evite el calor excesivo. Permanezca en lugares con aire acondicionado o use aparatos para refrescarse.
  • Estilo de vida saludable: Mantenga una alimentación balanceada, haga ejercicio con regularidad, duerma bien y no fume.

Es importante comunicarse con su médico o buscar atención médica si presenta un brote de EM. Su médico puede evaluar sus síntomas, orientar sobre el tratamiento adecuado y dar seguimiento a su salud.

Recuerde: cada persona vive la EM de manera única. Trabaje de cerca con profesionales de la salud para crear un plan de manejo individualizado.