Dificultad para tragar como síntoma de la esclerosis múltiple (EM)
La dificultad para tragar, también llamada disfagia, es un síntoma común en personas con esclerosis múltiple (EM). La disfagia ocurre por problemas en el control de los músculos y nervios de la boca, la lengua, la garganta, la faringe o el esófago. Esta pérdida de control puede causar atragantamiento, dolor, mala nutrición y otros problemas de salud.
Reconocer la dificultad para tragar puede variar entre personas. Algunas tienen problemas con alimentos sólidos pero no con líquidos; otras, con líquidos pero no con sólidos. En casos más graves, algunas personas no pueden tragar ninguna sustancia, ni siquiera su propia saliva. Señales de dificultad para tragar:
- Dolor al tragar
- Dolor de garganta
- Atragantarse o toser al comer o beber
- Sonidos de gorgoteo al tragar o después, lo que puede indicar que no se limpia bien la comida o el líquido de la garganta
- Regurgitar alimentos o ácidos del estómago
- Sentir que la comida se atora en el pecho, la garganta o detrás del esternón
- Ardor detrás del esternón (acidez)
- Babeo o incapacidad para tragar nada
- Ronquera o tos al comer
- Neumonía por aspiración repetida (infección pulmonar por entrada de comida o líquido)
- Baja de peso por dificultad para tragar
Cuando hay dificultad para tragar, la persona puede sentirse frustrada, ansiosa o con miedo de comer y beber. Puede causar molestia y dolor al comer, lo que reduce el apetito y puede llevar a bajar de peso.
Cuando la disfagia es un síntoma de la EM, es importante buscar ayuda médica y consultar con un profesional de la salud lo antes posible. Las opciones de tratamiento dependen de la causa y de la gravedad. Acciones y tratamientos recomendados:
- Comuníquese con un profesional de la salud: Si tiene disfagia como síntoma de EM, busque una evaluación y guía. Pueden ayudarle a decidir el mejor plan para su situación, incluso a crear estrategias para comer y tragar de forma más segura.
- Patólogo/a del habla y del lenguaje: Su profesional puede recomendarle ver a un especialista en deglución. Esta persona puede darle ejercicios y técnicas para mejorar su manera de tragar.
- Cambios en la dieta: Cambiar su dieta y cómo prepara los alimentos puede ayudar. Por ejemplo, agregar espesantes a los líquidos o a las comidas puede hacer más fácil tragar.
- Medicamentos: En algunos casos, se pueden indicar inyecciones de toxina botulínica para ayudar a tratar la disfagia.
- Sonda de alimentación o cirugía: En casos más graves, cuando los síntomas y complicaciones son importantes, puede ser necesaria una sonda de alimentación o una cirugía para ensanchar el esófago.
Tenga en cuenta que estas son pautas generales. Cada persona es distinta. Es fundamental consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y opciones de tratamiento personalizados. Si la disfagia le causa problemas importantes o si presenta atragantamiento o aspiración (cuando comida o líquido entran a los pulmones), busque atención médica de inmediato.
Recuerde: si tiene dificultad para tragar o sospecha que es un síntoma de esclerosis múltiple, no dude en buscar ayuda médica. La atención temprana puede ayudar a manejar la afección y mejorar su calidad de vida.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.