Diagnóstico de la esclerosis múltiple (EM)

Descripción general

Para diagnosticar la esclerosis múltiple (EM), los médicos usan una combinación de evaluación clínica, antecedentes médicos y varias pruebas. Estos son los exámenes, pruebas de detección y procedimientos que se usan con más frecuencia para diagnosticar la EM:

  • Evaluación clínica: El médico hará una historia clínica completa y preguntará sobre sus síntomas actuales. También hará un examen físico y neurológico para revisar sus reflejos, equilibrio, coordinación, capacidad para caminar, movimientos de la cara, visión, audición y capacidad para tragar.
  • Resonancias magnéticas (RM): Las resonancias magnéticas son fundamentales para diagnosticar la EM. Ayudan a identificar daño en la vaina de mielina (la cubierta protectora alrededor de las fibras nerviosas). El médico buscará pruebas de daño en dos partes distintas de su sistema nervioso central (cerebro, nervios ópticos y médula espinal) que hayan ocurrido en momentos diferentes.
  • Punción lumbar (también llamada punción espinal): Este procedimiento consiste en extraer una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo (LCR) de la parte baja de la espalda con una aguja. Luego se analiza el líquido en busca de ciertos anticuerpos que pueden encontrarse en personas con EM. La punción lumbar también puede ayudar a descartar otras afecciones con síntomas similares.
  • Potenciales evocados sensoriales y visuales: Estas pruebas miden qué tan bien viajan las señales eléctricas por su sistema nervioso central (SNC). Al estudiar la velocidad y la fuerza de estas señales, los médicos pueden evaluar el funcionamiento de su SNC.
  • Análisis de sangre: Aunque no existe una prueba de sangre que diagnostique directamente la EM, los análisis de sangre pueden ayudar a descartar otras afecciones con síntomas similares.

Los especialistas que pueden participar en el diagnóstico de la EM incluyen:

  • Neurólogos: Son médicos especialistas en enfermedades del sistema nervioso y cumplen una función clave en el diagnóstico y manejo de la EM.
  • Médicos de atención primaria: Pueden derivarle a especialistas para una evaluación más profunda si sospechan EM según sus síntomas y el examen inicial.
  • Pediatras: En casos de EM pediátrica, los pediatras pueden participar en el proceso diagnóstico.

Para determinar el tipo, la gravedad o la etapa de la EM e identificar factores o indicadores relacionados, se pueden hacer exámenes o pruebas adicionales. Estos pueden incluir:

  • Resonancias magnéticas adicionales: Las RM de seguimiento con el tiempo pueden mostrar cambios en las lesiones o áreas de daño en el SNC. Esta información ayuda a determinar la progresión y la gravedad de la enfermedad.
  • Prueba de potencial evocado visual: Esta prueba mide cuánto tarda su cerebro en responder a patrones de luz que entran por sus ojos. Puede dar información sobre su función visual.
  • Pruebas de biomarcadores en sangre: Por ahora, no hay un biomarcador en sangre confirmado para diagnosticar la EM ni para determinar su tipo, gravedad o etapa. Hay investigaciones en curso para identificar posibles marcadores en sangre que ayuden en el proceso diagnóstico.

Es importante saber que, aunque estos exámenes y pruebas ayudan a diagnosticar la EM y a evaluar sus características, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado.