Vida diaria con la esclerosis múltiple (EM)

Objetivos

El autocuidado es una parte importante del manejo de la esclerosis múltiple (EM). Le ayuda a participar activamente en su propia atención. Estas son algunas metas del autocuidado en la EM:

  • Aprender sobre la enfermedad: Entender la EM, sus síntomas y los tratamientos disponibles es clave. Al informarse, usted puede tomar decisiones con conocimiento sobre su salud.
  • Vigilar su estado de salud: Revisar su salud con regularidad ayuda a notar cambios o empeoramiento de los síntomas. Esto puede incluir llevar un registro de síntomas, usar diarios o aplicaciones móviles y avisar a sus profesionales de salud si algo le preocupa.
  • Elegir un estilo de vida saludable: Adoptar hábitos saludables mejora el bienestar general y el manejo de la EM. Esto incluye hacer actividad física con regularidad, comer de forma equilibrada, dormir bien y manejar el estrés.
  • Fijar metas de autocuidado: Establecer metas a corto y largo plazo da propósito y dirección. Las metas pueden ser mejorar la movilidad, manejar la fatiga (cansancio extremo), reducir las recaídas (brotes) o fortalecer su bienestar emocional.
  • Cuidar su salud mental: Vivir con una condición crónica puede causar ansiedad o depresión. El autocuidado incluye reconocer y atender la salud mental, por ejemplo, al buscar apoyo de seres queridos o de profesionales de salud mental.
  • Desarrollar redes de apoyo: Contar con apoyo es útil. Puede conectarse con otras personas con EM en grupos de apoyo o comunidades en línea y buscar el apoyo de su familia y amistades.
  • Acceder a sus profesionales de salud: La comunicación y la coordinación regulares con el equipo de salud son esenciales. Programe chequeos regulares, hable sobre las opciones de tratamiento y exponga cualquier duda o inquietud.
  • Manejar la fatiga: La fatiga (cansancio extremo) es común en la EM. Para manejarla, planifique y priorice actividades, incorpore periodos de descanso durante el día y conserve energía.
  • Atender los retos cognitivos: Algunas personas con EM tienen dificultades cognitivas (por ejemplo, problemas de memoria, atención o para resolver problemas). El autocuidado incluye buscar estrategias para afrontarlas.

Al enfocarse en estas metas de autocuidado, las personas con EM pueden mejorar su bienestar general y su capacidad para manejar los retos de la enfermedad.

Plan de autogestión

El autoseguimiento es importante para manejar la esclerosis múltiple (EM). Le ayuda a llevar un control de sus síntomas y a tomar medidas a tiempo. Puntos clave:

Qué vigilar en la EM

  • Niveles de energía: Observe cómo cambia su energía durante el día. Anote si tiene fatiga excesiva o falta de energía.
  • Sensaciones físicas: Esté atento a síntomas nuevos o que empeoran, como entumecimiento, hormigueo o debilidad en las extremidades.
  • Problemas de la vista: Vigile cambios en su visión, como visión borrosa o doble.
  • Estado de ánimo y emociones: Lleve un registro de su ánimo y bienestar emocional. Anote si aumentan la depresión o la ansiedad.

Cómo hacer el autoseguimiento en la EM

  • Anote a diario los síntomas que tenga. Use un cuaderno o una aplicación para llevar un registro de síntomas.
  • Fíjese en patrones o desencadenantes (cosas que empeoran sus síntomas). Por ejemplo, ciertas actividades o el estrés pueden empeorarlos.
  • Considere usar herramientas de autoevaluación específicas para la EM. Le ayudan a valorar sus síntomas y a entender mejor su salud.

Cómo registrar los resultados del autoseguimiento en la EM

  • Use un diario de síntomas o una aplicación y regístrelos de forma constante cada día.
  • Busque tendencias o patrones con el tiempo. Esto puede ayudarle a identificar desencadenantes y a entender cómo le afectan ciertos factores.
  • Comparta sus registros con su proveedor de atención médica en las consultas. Esto les da información útil para evaluar la evolución de su EM y tomar decisiones de tratamiento.

Acciones según los resultados del autoseguimiento de la EM

  • Si nota cambios importantes en sus síntomas o aparecen síntomas nuevos, comuníquese con su proveedor de atención médica. Podrán evaluar su situación y decidir si necesita más atención médica.
  • Comunique con regularidad a su equipo de salud cualquier duda o preocupación sobre sus resultados. Ellos pueden darle orientación y apoyo.
  • Recuerde: el diagnóstico y tratamiento tempranos de la EM pueden ayudar a frenar el avance de la enfermedad y mejorar los resultados. Buscar atención médica pronta es clave.

Al vigilar y registrar sus síntomas de forma activa, las personas con EM pueden participar de manera directa en el manejo de su enfermedad y trabajar en equipo con su personal de salud.

Plan de vida diaria

Vivir mejor con la esclerosis múltiple (EM) requiere un enfoque integral que incluye la alimentación, la actividad física, el sueño y el manejo del estrés. Estas acciones y hábitos diarios pueden ayudar en cada área:

Nutrición:

  • Coma de forma balanceada: incluya variedad de frutas, verduras, granos integrales, proteínas bajas en grasa y grasas saludables en sus comidas.
  • Beba suficiente agua durante el día para mantener una buena hidratación.
  • Considere suplementos: hable con su médico sobre si necesita suplementos específicos, como vitamina D o ácidos grasos omega-3.

Actividad física:

  • Haga ejercicio con regularidad: el ejercicio ofrece muchos beneficios para las personas con EM. Consulte con su equipo de salud para definir el tipo y la intensidad adecuados para usted.
  • Empiece despacio y aumente poco a poco: comience con actividades de bajo impacto, como caminar o nadar. Aumente la duración y la intensidad a medida que mejora su condición física.
  • Incluya entrenamiento de fuerza: incorpore ejercicios para fortalecer los músculos y mejorar el equilibrio, como ejercicios con resistencia o yoga.

Sueño:

  • Establezca un horario fijo: trate de acostarse y levantarse a la misma hora todos los días para regular su reloj interno.
  • Cree una rutina relajante antes de dormir: haga actividades que le ayuden a relajarse, como leer un libro o tomar un baño tibio.
  • Asegure un ambiente cómodo: mantenga su habitación fresca, oscura y silenciosa para favorecer un mejor descanso.

Manejo del estrés:

  • Practique técnicas para reducir el estrés: pruebe respiración profunda, meditación o atención plena para manejar el estrés.
  • Dé prioridad al autocuidado: haga actividades que le den alegría y relajación, como sus pasatiempos o pasar tiempo con sus seres queridos.
  • Busque apoyo: considere unirse a un grupo de apoyo o hablar con un terapeuta que trabaje con personas con enfermedades crónicas.

Recuerde: antes de hacer cambios importantes en su estilo de vida, consulte con su equipo de salud. Ellos pueden darle orientación personalizada según sus necesidades y su historia clínica.