Incontinencia urinaria como síntoma de la esclerosis múltiple (EM)

Descripción general

La incontinencia urinaria (pérdida de orina) es un síntoma común de la esclerosis múltiple (EM). La EM es una afección que afecta el sistema nervioso, en especial el cerebro y la médula espinal. Cuando alguien tiene EM, los nervios que controlan la vejiga pueden dañarse y causar problemas para controlar la orina.

La incontinencia urinaria ocurre cuando a una persona le cuesta controlar la salida de la orina. Hay distintos tipos que pueden presentarse como síntoma de la EM:

  • Incontinencia refleja: Ocurre cuando hay daño en los nervios por afecciones como la EM o por un trauma, como una lesión de la médula espinal. La persona puede no notar que necesita orinar y la orina puede salir sin aviso.
  • Incontinencia por rebosamiento: Sucede cuando la vejiga no se vacía por completo y la orina se acumula. Con el tiempo, la vejiga se llena demasiado y la orina se escapa.
  • Incontinencia funcional: Pasa cuando una discapacidad física o una barrera impide llegar al baño a tiempo. Por ejemplo, alguien en silla de ruedas puede tener dificultad para ir rápido al baño.
  • Incontinencia temporal: A veces, ciertas situaciones causan incontinencia temporal. Esto puede incluir el uso de algunos medicamentos o tener una enfermedad como una infección de las vías urinarias (IVU) o una tos fuerte.

Reconocer la incontinencia urinaria como un síntoma de EM puede incluir sentir una urgencia de orinar y tener pérdidas de orina (incontinencia). Otros síntomas pueden ser: ardor al orinar, orinar solo pequeñas cantidades cada vez que va al baño, orina turbia o con color anormal, orina con olor fuerte, dolor pélvico, perder orina antes de llegar al baño, orinar con mucha frecuencia (ocho o más veces al día) y despertarse varias veces en la noche para orinar.

Cuando la incontinencia urinaria aparece como síntoma de la EM, se pueden recomendar varias acciones y tratamientos:

  • Medicamentos: Algunos medicamentos, como los anticolinérgicos o antimuscarínicos, ayudan a relajar los músculos de una vejiga hiperactiva y tratan la incontinencia de urgencia.
  • Crema de estrógeno: Se puede recetar a mujeres posmenopáusicas para fortalecer los tejidos debilitados de la uretra y la vagina.
  • Pesarios e insertos uretrales: Los pesarios son dispositivos que se colocan dentro de la vagina para sostener la vejiga y tratar la incontinencia de esfuerzo. Los insertos uretrales actúan como tapones para evitar fugas.
  • Material de relleno: Se puede inyectar colágeno u otros materiales alrededor de la uretra para ayudar a que se mantenga cerrada y evitar pérdidas o acumulación de orina.
  • Toxina botulínica tipo A (Botox): En algunos casos, las inyecciones en el músculo de la vejiga ayudan a relajarlo y aumentar su capacidad para almacenar orina.
  • Estimulador de nervios: Este aparato se recomienda sobre todo en personas con incontinencia de urgencia grave.

Es importante buscar ayuda médica si usted presenta cualquier forma de incontinencia urinaria como síntoma de la EM. En algunos casos, puede indicar un problema más serio que necesita tratamiento. Además, aunque la causa no sea grave, la incontinencia puede afectar mucho la vida diaria. Si usted pierde el control de la vejiga y tiene síntomas como dificultad para hablar o caminar, debilidad u hormigueo en cualquier parte del cuerpo, pérdida de visión, confusión, pérdida del conocimiento o pérdida del control del intestino, busque atención médica de inmediato.

Recuerde que estas recomendaciones son información general basada en fuentes médicas aprobadas. Siempre es mejor consultar con su médico para recibir consejos y orientación personalizados para su situación.