Acerca de la siringomielia

Descripción general

La siringomielia es un trastorno neurológico. Se caracteriza por la formación de un quiste lleno de líquido, llamado siringe, dentro de la médula espinal. Este quiste puede crecer y dañar la médula espinal. Comprime y lesiona las fibras nerviosas que llevan información entre el cerebro y el cuerpo.

La siringomielia ocurre cuando se interrumpe el flujo normal del líquido cefalorraquídeo (LCR) alrededor de la médula espinal o de la parte baja del tronco encefálico. La acumulación de LCR dentro del tejido de la médula espinal lleva a la formación de la siringe.

Los síntomas varían según la ubicación, el tamaño y el tiempo de evolución del quiste. A menudo aparecen de forma lenta con el tiempo e incluyen dolor, debilidad, rigidez en la espalda, hombros, brazos o piernas, dolores de cabeza y falta de sensibilidad a la temperatura (frío o calor).

La siringomielia puede estar asociada con la malformación de Chiari tipo I, traumatismos, inflamación, hemorragia o tumores.

Causas y factores de riesgo

La causa de la siringomielia no se entiende por completo. Hay varias causas propuestas. Una causa común es la malformación de Chiari, donde tejido del cerebro se extiende hacia el canal de la columna y obstruye el flujo del líquido cefalorraquídeo (LCR). Otras causas incluyen lesiones de la médula espinal, tumores de la médula espinal e inflamación alrededor de la médula espinal. Aún se debate el mecanismo exacto de cómo el LCR entra en la médula espinal.

Los factores de riesgo de la siringomielia incluyen la edad avanzada y tener antecedentes familiares de malformación de Chiari o de pólipos (pequeños crecimientos de tejido). En general, se recomienda mantener un peso saludable, hacer actividad física de forma regular y seguir una alimentación saludable. Estas decisiones de estilo de vida pueden mejorar la salud en general.

Es importante saber que estas son recomendaciones generales y pueden no prevenir ni manejar la siringomielia de forma directa. Siempre consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la siringomielia incluyen:

  • Debilidad muscular en brazos y piernas
  • Dolor en el cuello y los hombros
  • Entumecimiento, hormigueo o sensación de ardor
  • Disminución o pérdida de la sensibilidad al calor y al frío, en especial en las manos
  • Rigidez y falta de coordinación en las piernas
  • Escoliosis, que es una curvatura de la columna
  • Dolores de cabeza
  • Pérdida del equilibrio

A medida que la siringomielia avanza o se vuelve más grave, otros síntomas comunes que pueden aparecer incluyen:

  • Pérdida del control para orinar y evacuar
  • Dificultades con la función sexual
  • Sensaciones corporales anormales
  • Alteraciones o pérdida de la sensibilidad
  • Dolor constante con sensación de quemazón
  • Problemas con los nervios craneales (nervios que controlan la cara, la vista y otros sentidos)
  • Hipo persistente
  • Problemas de la vista
  • Movimiento involuntario de los ojos
  • Síndrome de Horner (conjunto de síntomas que incluye párpado caído, pupila contraída y disminución de la sudoración en un lado de la cara)
  • Dificultad para controlar la respiración

Es importante saber que los síntomas pueden variar de una persona a otra, y no todas tendrán todos estos síntomas. Si cree que puede tener siringomielia o presenta síntomas que le preocupan, consulte con su profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la siringomielia, los profesionales de la salud suelen realizar estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Revisión del historial médico: El médico le preguntará sobre sus síntomas y su historial de salud.
  • Examen físico: El profesional buscará signos de la afección, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
  • Estudios de imagen: Pueden incluir una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) para obtener imágenes detalladas de la médula espinal y los tejidos cercanos. Una RM en movimiento, llamada RM cine o RM dinámica, puede mostrar el movimiento del líquido cefalorraquídeo (LCR) y evaluar su flujo.
  • Análisis de laboratorio: Se pueden pedir análisis de sangre u otras pruebas de laboratorio para buscar afecciones subyacentes.

Para determinar qué tan avanzada o grave es la siringomielia, pueden recomendarse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Pruebas motoras y sensoriales: Evalúan el movimiento, el equilibrio y la coordinación para valorar la función del sistema nervioso.
  • RM dinámica: Varias imágenes de RM tomadas una tras otra con rapidez pueden mostrar el flujo de líquido alrededor de la médula espinal y dentro de la siringe (una cavidad llena de líquido). Se pueden usar medios de contraste (un tinte especial) para mejorar las imágenes.
  • Procedimientos clínicos: Según sus síntomas y la parte del cuerpo que se evalúe, se pueden recomendar procedimientos específicos, como pruebas de audición u otras pruebas diagnósticas.

Recuerde que estas son descripciones generales. Su profesional de la salud decidirá qué exámenes, pruebas y procedimientos son los más adecuados para su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la siringomielia son eliminar la siringe (cavidad llena de líquido) y prevenir más daño a la médula espinal. El tipo de tratamiento depende de la causa y de los síntomas. Estas son las opciones recomendadas y cómo funcionan:

  • Cirugía: La cirugía es el tratamiento principal. Su meta es restablecer el flujo normal del líquido cefalorraquídeo (LCR) y drenar la siringe. Hay distintas opciones según su caso:
  • Tratar la malformación de Chiari asociada: esto crea más espacio en la base del cráneo y en la parte alta del cuello, y reduce la presión sobre el cerebro y la médula espinal.
  • Disección de la membrana aracnoidea: este procedimiento trata el origen de la enfermedad al eliminar tejido cicatricial alrededor de la médula espinal.
  • Duraplastia expansiva: es un procedimiento controvertido. Consiste en quitar tejido cicatricial y añadir un parche para expandir la duramadre (membrana que rodea la médula espinal), con lo que se restablece el flujo del LCR.
  • Eliminar obstrucciones: la cirugía quita tejido cicatricial, hueso o tumores que bloquean el flujo del LCR.
  • Drenar la siringe: en algunos casos, cuando no hay malformación de Chiari asociada ni tumor, puede ser necesario drenar la siringe.
  • Cambios en su estilo de vida: se aconseja evitar actividades que requieren hacer fuerza, porque pueden desencadenar síntomas. Limite cargar objetos pesados y evite actividades que fuercen el cuerpo; esto puede ayudar a manejar los síntomas.
  • Medicamentos: se pueden usar analgésicos para aliviar el dolor. Sin embargo, los medicamentos por sí solos no eliminan ni tratan la siringomielia. Pregunte a su médico qué opciones de alivio del dolor son adecuadas para usted.
  • Fisioterapia: algunas personas se benefician de la fisioterapia para mejorar la fuerza, la flexibilidad y la función en general.

Estos tratamientos buscan eliminar la siringe, restablecer el flujo normal del LCR, aliviar la presión sobre la médula espinal y mejorar los síntomas de la siringomielia. Recuerde consultar con su profesional de salud para recibir consejos personalizados, ya que cada situación es diferente.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.